lunes, 9 de julio de 2018

La importancia de agarrar para clavar


Es asombrosa la cantidad de gente que, abusando de la tracción sobre las dragoneras, maneja sus bastones con las manos abiertas, sin agarrarlos en ningún momento. Si repasamos los videos de las competiciones, veremos que no exagero. Me pregunto cómo no tenemos más accidentes con esta práctica y, sobre todo, dónde están los árbitros, ya que el reglamento, por una vez y sin que sirva de precedente, es bien claro en su artículo 5.3 “El bastón debe clavarse asiendo firmemente la empuñadura...” aunque yo habría utilizado el término “agarrar”, que según nuestro diccionario es “asir fuertemente”.

En mis cursos de iniciación hago fuerte hincapié en este asunto, corrigiendo a quienes sujetan el bastón de forma pusilánime mientras éste toma contacto con el suelo. En la marcha nórdica, repito siempre a mis alumnos, sólo hay “dos pecados capitales”: no apoyar el bastón por detrás del pie adelantado, cuando nos queremos impulsar, y no agarrar firmemente el bastón en el momento de clavar. Vamos a fijarnos hoy en este extremo y trataremos de analizar los porqués de este, para mí, esencial requisito.
  1. Control del bastón. Tenemos que clavar el bastón en el lugar preciso que queramos. De no hacerlo así, podemos encontrarnos con una piedra, rama u otro obstáculo que desplace el bastón, cruzándolo en nuestro camino, o en el camino de alguien que marcha a nuestro lado, provocando uno de los pocos accidentes que he observado en la marcha nórdica.
  2. Limitación de vibraciones. Durante su toma de contacto con el suelo, el bastón vibra y, mientras duran esas vibraciones, la punta del bastón no está definitivamente asentada sobre el terreno. Agarrando la empuñadura con firmeza limitamos ese tiempo de vibración y conseguimos fijar rápidamente el bastón en el suelo para iniciar y completar el empuje sobre el mismo de forma continuada y segura.
  3. Inicio de la impulsión. Si apoyamos sobre el suelo con el bastón firmemente agarrado, notaremos el impulso adelante desde el primer momento.
  4. Ejercicio de flexores de dedos. Al agarrar firmemente para clavar estamos trabajando intensamente todos los músculos flexores de los dedos. En cada mano tenemos 23 articulaciones, con sus correspondientes tendones, músculos y ligamentos, que es necesario trabajar. Si defendemos que la marcha nórdica mueve el 90% de los músculos y articulaciones de nuestro cuerpo, no podemos olvidar las manos.
  5. Bombeo de retorno. Cada vez que apretamos la empuñadura de nuestro bastón estamos favoreciendo la circulación de retorno de toda la extremidad superior. La tensión en los músculos de la mano y el antebrazo fuerza el retorno de linfa y sangre al torrente circulatorio general. Más líquidos transportando oxigeno y evacuando las materias de deshecho de la combustión muscular, que se traduce en un mejor funcionamiento de todo nuestro organismo.
  6. Menos manos dormidas. Si se te duermen las manos haciendo marcha nórdica, posiblemente eres de los que no agarran la empuñadura con firmeza para clavar, ya que si lo haces regularmente, la circulación se activa en toda la extremidad superior.
  7. Mejor coordinación de la técnica diagonal. Observando videos de nordimarchadores podemos ver que hay muchos que, al adelantar el brazo para clavar, llevan el bastón casi horizontal. Evidentemente esto es porque no están agarrando la empuñadura del bastón, por lo que se suele observar que el talón entra en contacto con el suelo mientras que la punta del bastón todavía está en el aire. Es decir, que no coinciden las tomas de contacto de pie y bastón, lo que supone una mala ejecución de la técnica diagonal “que consiste en el apoyo en todo momento de cada bastón en acción con el pie contrario”, según el reglamento de la FEDME.
  8. Favorece la “suelta” del bastón. La mayoría de los instructores de marcha nórdica hacen un mundo del abrir y cerrar las manos, hasta tal punto que vemos a muchos nuevos nordimarchadores que, obsesionados con esto, abren y cierran las manos a destiempo, lo que, según hemos visto, puede ser fatal si llegan a clavar con la empuñadura suelta, sobre un obstáculo que varíe la trayectoria del bastón, cruzándolo en el camino de un marchador. En lugar de ello, yo aconsejo que se insista en agarrar fuerte para clavar porque, aparte de todo lo dicho en los puntos anteriores, cuanto más apretemos una empuñadura, más fácil será que la mano se afloje a continuación (mientras apretamos con la otra), justo en el momento en que la impulsión sobre el bastón pasa de la tracción sobre la empuñadura, al empuje sobre la dragonera. La experiencia me ha demostrado que este camino conduce a la tecnica diagonal de forma más fácil y segura.
Como ya he dicho, no es este un asunto baladí a la hora de aprender a manejar los bastones de manera que obtengamos el máximo beneficio de su uso, tanto en términos de salud como de eficacia en el desplazamiento, que en esto consiste, para mi, la marcha nórdica.

Pues ya sabes, saca los bastones del paragüero y agarra fuerte para clavar. Ya me dirás cómo te va.

viernes, 29 de junio de 2018

II Máximum Revolcadores 2018

La pedanía moratallera de Inazares acoge por 2º vez una prueba de carácter deportiva y social, con el fin de promover las carreras de montaña y el ejercicio físico.  Las pruebas se celebrarán el domingo 9 de septiembre a partir de las 09:00 horas, con salida y meta en la Plaza de Inazares, y se desarrollará por las tierras altas de la sierra de Moratalla, incluyendo una prueba no competitiva de marcha nórdica (Nordic Walking – Senderismo) con 15,5 km de recorrido, altura máxima 1500m, altura mínima 1195m, desnivel acumulado 995 m y desnivel positivo 500 m.

Hasta aquí todo bien.  El año pasado participé y este año repetiría, y os la recomendaría, si no fuese por lo siguiente:

Cuota Federados: Senderistas y corredores con ficha federativa de atletismo (FAMU o RFEA), triatlón (FTRM) y ciclismo (FCRM). 
Cuota General (No Federados): Montaña (FMRM o FEDME), Senderistas y corredores.

La diferencia entre "federados" y "no federados" es de 3€, que suele ser lo que le cuesta a la organización sacar un seguro individual de día para los que no cuentan con la cobertura de una licencia federativa.  Ahora bien, la tarjeta federativa de montaña, tanto de la FMRM como de la FEDME, cubren la práctica de la marcha nórdica, por lo que no le encuentro explicación racional a esta discriminación.

Desde aquí hago un llamamiento a los organizadores y a la FMRM para que corrijan este desaguisado.

Quedo a la espera de noticias de unos u otros ... y sigo sacando mis bastones del paragüero todas las mañanas, tempranito.

miércoles, 27 de junio de 2018

MARCHA NÓRDICA ¿DEPORTE PARA MAYORES?


La cuestión, tal como está planteada en el título de la entrada, sólo tiene una respuesta: . Sin embargo, lo que pretendo aquí es matizarla y examinar, aunque sea someramente, el porqué de este hecho.

Efectivamente, un deporte en el que la mayoría de los competidores, y de los que cada año se inician en el mismo, están por encima del medio siglo, es sin duda un deporte apto para gente mayor, sin que eso quiera decir que no sea también adecuado para otros segmentos de población.

Tal como reza el lema de este blog, la marcha nórdica es un deporte “PARA TODOS Y PARA TODO”. Cómo he dicho en múltiples ocasiones y foros, no se me ocurre un deporte que por racional, equilibrado y completo, parezca más adecuado para el desarrollo físico de un cuerpo en formación, y sigo esperando, tras diversos intentos y decepciones personales, que aparezca en nuestro entorno alguien que dé con la clave para “vender” este precioso producto a niños y adolescentes.

Que la marcha nórdica es ideal como entrenamiento cruzado para ciclistas, tenistas, golfistas, y otros muchos deportes, es algo que se va imponiendo día a día, dentro y fuera de nuestras fronteras. Lo completo de esta práctica deportiva, lo equilibrado de su técnica, y su racional progresividad, lo convierten en un deporte ideal, no sólo para los esquiadores de fondo durante la etapa estival, sino también, para todos aquellos deportes que, como los citados en la frase anterior, adolecen de una excesiva lateralidad en su práctica, o de posturas forzadas de la columna vertebral, mantenidas en el tiempo.

También una buena técnica de marcha nórdica permite a quien la practica disfrutar mucho más de otros deportes, tales como el senderismo, el montañismo o las carreras por montaña. Los bastones, utilizados con la técnica adecuada, son ya insustituibles para corredores de ultrafondo y trail, y esta técnica está empezando a marcar una diferencia entre los practicantes de estos deportes que la han conseguido y el resto del pelotón. Y la técnica a que me refiero, no es otra que la de la marcha nórdica; naturalmente, adaptada al entorno en que se utilice.

Pero, si la marcha nórdica es un deporte para todos, ¿por qué hay tanta gente mayor en nuestro deporte?

Yo encuadraría las razones en los cuatro apartados siguientes:

  1. Culturales. Desde antiguo, el uso de bastones ha estado asociado a la edad avanzada. La pérdida de movilidad articular y equilibrio con la edad siempre se ha tratado de compensar con el uso de estos instrumentos. Esto sigue siendo cierto: la utilización de bastones, opcional en otros momentos de la vida, es una indudable ayuda/necesidad en la tercera edad, permitiéndo a los miembros de este grupo alargar su tiempo de ejercicio, tanto en la práctica diaria como en la edad. No es de extrañar, por tanto, que mucha gente joven perciba la marcha nórdica como un deporte para mayores y, así, muchas veces me he encontrado con atletas jóvenes que, tras asistir a una sesión de iniciación, reconocen los indudables beneficios del correcto uso de los bastones, pero se resisten a utilizarlos, aduciendo que “todavía son jóvenes”, “aparcando” la marcha nórdica para cuando las lesiones les obliguen a dejar su deporte actual.
  2. Preocupación por la salud. Es este un problema de baja prioridad para la gente joven. Sin embargo, con el paso de los años, la salud va escalando peldaños en nuestras preocupaciones y, si somos consecuentes, en nuestras prioridades. La marcha nórdica, con sus múltiples, reconocidos y bien documentados, beneficios para la salud, viene a ocupar un lugar cada vez más destacado entre las opciones que se nos presentan a las personas de edad, tanto más cuanto que la técnica es simple, el equipo barato, y se puede practicar en cualquier lugar y momento.
  3. Disponibilidad de tiempo. La marcha nórdica, con ser un ejercicio tan racional y equilibrado, permite realizar sesiones de práctica deportiva más largas que, por ejemplo, la carrera. Yo he estado corriendo durante 45 años: no hay otro deporte que me permita, en media hora, tres veces a la semana, conseguir la sensación de haber trabajado físicamente, suficientemente, para conseguir un aceptable mantenimiento. Y media hora, tres veces a la semana (más otra media de calentamiento, vuelta a la calma y ducha), es todo lo que yo le podía detraer de mis obligaciones familiares, al margen de una vida profesional bastante exigente. Sin embargo, con los hijos emancipados, y menos exigencias profesionales (es decir, cumpliendo añitos), vamos disponiendo de más tiempo libre para hacer un deporte más racional, menos peligroso, … más adecuado a nuestra edad (siempre volvemos a lo mismo).
  4. Problemas para practicar otros deportes. Con la edad se nos van limitando las posibilidades de practicar diversos deportes. A lo largo de los años yo he practicado tenis, equitación, esgrima, baloncesto, carrera, natación, wind surfing, montañismo, … pero la dificultad del lugar, la pérdida de reflejos y otras limitaciones físicas, las lesiones, etc, han ido reduciendo la panoplia de posibilidades que se me ofrecían. Por ceñirme a dos de los más practicados por gente mayor, el tenis tiene el problema añadido de que necesitas más gente para practicarlo, y el paso de los años te va reduciendo la lista de colegas; y el golf nunca ha sido una opción: ni siquiera ahora dispongo del tiempo que requiere. Y eso sin hablar de lugares de prácica, tiempos de desplazamiento, epicondilitis y epitrocleitis. En este entorno, la marcha nórdica se nos va destacando como una opción muy válida; para mí, la que más.
Tal como digo en mis anuncios de cursos de iniciación: “La marcha nórdica es un nuevo concepto de movimiento en el que los bastones, utilizando una técnica adecuada, no sólo minimizan lesiones y repercusiones negativas de la marcha sobre columna y articulaciones inferiores, sino que, además, movilizan los músculos del torso y extremidades superiores, convirtiendo este ejercicio, junto con el esquí de fondo, del que procede, en el más completo y equilibrado de los conocidos, trabajando activamente más del 90% de los músculos y articulaciones de nuestro cuerpo. La marcha nórdica proporciona salud: corrige la postura y ayuda a prevenir/corregir problemas de columna y articulares, aumenta la oxigenación general, mejora la circulación y la producción de endorfinas, quema grasas, aumenta la autoestima … apta para toda edad y condición física, desde niños y gente con movilidad limitada hasta deportistas de élite, que se puede practicar en cualquier lugar y momento.”

Pero tengas la edad que tengas, si tienes unos bastones en el paragüero, sácalos y dales marcha, aunque sólo sea para comprobar si lo que digo en el párrafo anterior es cierto... y que con 90 años sigamos viéndonos por ahí con nuestros bastones.

domingo, 24 de junio de 2018

EVANGELISMO Y MARCHA NÓRDICA


Bien que nada tenga que ver el Juan Bautista que hoy se celebra (felicidades a todos) con el autor del Evangelio de San Juan, el hecho es que la misa de hoy me a vuelto a llevar a un tema que siempre me ha apasionado, el de la marcha nórdica, sus valores y la forma de propagarla.

Nuestro diccionario restringe el uso de la palabra evangelista al ámbito religioso, y poco más, obviando una acepción bien extendida en el mundo empresarial actual, el marketing del evangelismo. Hace ya años que la empresa dónde trabaja una de mis hijas la nombró “revenue evangelist”, para la propagación e implantación de una nueva política de ventas, y ahí empezó mi interés por este tema.

Investigando un poco sobre el asunto, descubrí que Guy Kawasaki, un directivo de Apple Computer, introdujo el evangelismo en esta empresa y en l1991 publicó su libro “Vendiendo tu Sueño: Cómo promover tu producto, compañía o ideas -y marcar una diferencia- mediante el Evangelismo”, al que define como la forma más avanzada de publicidad boca a boca, en la cual una compañía desarrolla y cultiva clientes que creen tan firmemente en un producto o servicio en particular que se sienten en la libertad de convencer a otros de comprarlo y usarlo. Los clientes se convierten así en “vendedores” voluntarios que actúan en nombre de la compañía.

Inmediatamente caí en la cuenta de que, de manera totalmente impensada, esta forma de marketing era la que más impacto estaba teniendo el la propagación de la marcha nórdica, que yo me había propuesto, y comencé a autotitularme “evangelista de la marcha nórdica” y a asignar este divisa a muchos de mis alumnos y otros compañeros que, de forma más o menos desinteresada, actuaban como verdaderos evangelistas en la divulgación de nuestro deporte.

Si nos fijamos en las condiciones dictadas por el señor Kawasaki para el establecimiento de un plan de evangelismo, y hacemos una comparación con la marcha nórdica (mis comentarios entre paréntesis), entenderemos el porqué:

  1. Crear una causa. El primer punto es crear algo grandioso que valga la pena evangelizar. Debe ser un producto o servicio que mejore la vida de las personas (tal como la marcha nórdica), y debe representar algo inmaterial, desafiar el status quo (como el de otros deportes pre-existentes) que le dé un poder diferenciador.
  2. Amar la causa. Ser un evangelista es más que un título: es un estilo de vida. Un evangelista ve más que un producto y lo ve como una buena forma de propagar buenas nuevas (seguro que vosotros mismos os reconocéis aquí hablando de la marcha nórdica, y seguro que reconocéis a muchos otros en este aspecto).
  3. Buscar por agnósticos, ignorar a los ateos. Un buen evangelista puede usualmente saber si una persona está interesada o no en un producto en cinco minutos. Si no están interesados se corta la comunicación totalmente. No lidiar con personas que al final no creerán en tu causa (como decía El Gallo, “lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible”; Sir Bertrand Russell lo remedaba diciendo que “la felicidad estriba en no intentar lo imposible, pero intentar lo posible con todas tus fuerzas”; esto es así para todo, incluida la propagación de la marcha nórdica).
  4. Deja que la gente pruebe la causa. Es esencial dejar que las personas por sí mismas descubran las bondades del producto y lo pongan a prueba (ojo aquí con “vender” una idea apresurada o incompleta de la marcha nórdica que consiga todo lo contrario de lo que nos proponemos: los “bautismos” o cursos de iniciación incompletos me han demostrado que alejan mucha gente de la marcha nórdica al no permitirles ver todas sus ventajas; “déjalo, voy mejor sin los bastones”).
  5. Aprende a dar una demostración. Un evangelista que no puede demostrar su producto es un mal evangelista. Tiene que aprender a acelerar el pulso y la llama de la creencia en las personas, de lo contrario, mejor que no entre a esta área de marketing (un evangelista de marcha nórdica debe esforzarse por desarrollar una buena técnica antes de lanzarse al mundo de la demostración, pero el convencimiento de las bondades de su práctica habitual es una extraordinaria herramienta promocional).
Pero seas evangelista de la marcha nórdica, o no, lo principal es que sientas “en tus carnes” los beneficios de una práctica habitual, y para eso, hay que sacar los bastones del paragüero, cada día (ahora tempranito, que ya hace calor).





lunes, 28 de mayo de 2018

CURSO DE INICIACIÓN A LA MARCHA NÓRDICA EN CARTAGENA


El domingo, 10 de junio, de 08.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 8º de este año, 63º en total) en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al UPPER (EuroSpar) de la prolongación de Juan Fernández MAPA . Tras esta sesión, en la que mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este formulario: https://goo.gl/forms/cWU1Yvo9RlMbX6Cf2
El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. Los bastones de senderismo también pueden utilizarse para este deporte, de manera que, si tienes, puedes traerlos. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.
Para cualquier duda, contacta directamente conmigo,
José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

miércoles, 23 de mayo de 2018

Por un mejor arbitraje de nuestras competiciones


Algunos vídeos de competiciones recientemente celebradas en nuestro país me han permitido observar la evolución técnica de los nordicompetidores. Si bien es evidente la mejora de muchos de ellos, no es menos constatable que los árbitros siguen sin sancionar gran número de infracciones.

Aunque es cierto que la principal pesadilla de todo nordicompetidor es la posibilidad de que un árbitro malinterprete alguno de sus gestos técnicos como una violación y le sancione indebidamente, por supuesto sin ninguna animadversión personal (¡hasta ahí podíamos llegar!), tirando por tierra sus expectativas para esa competición, no es menos cierto que muchos nordicompetidores se indignan por la pasividad de la mayoría de los árbitros ante violaciones palpables del competidor que llevan delante, o al lado, a quién tienen ocasión de observar de cerca durante bastante tiempo. ¿Cómo es que los árbitros no ven/sancionan una violación tan evidente?

El arbitraje de la marcha nórdica es una labor sumamente difícil. La multitud de reglas a observar, la falta de definición de algunas de ellas, la falta de claridad del reglamento, la velocidad con que se producen las violaciones, el escaso número de árbitros en relación con la longitud del circuito, el requisito actual de realizar las observaciones a simple vista, sin ayuda de medios técnicos, y el hecho de que sea responsabilidad de cada árbitro individual decidir sobre la existencia de una violación, hace que la mayoría de los jueces sean reacios a sancionar, conscientes de que una decisión equivocada acabará con las opciones del sancionado en esa competición.

Pero el “in dubio pro reo” , principio fundamental del derecho penal, no es de recibo en una competición de marcha nórdica en la que la inacción arbitral perjudica a la mayoría de competidores que observan escrupulosamente el reglamento. El juez tiene que “mojarse”, pero debería hacerlo con la tranquilidad del miembro de un tribunal, que sabe que si los demás jueces no consideran culpable al posible infractor, su decisión personal no tendrá consecuencias fatales para el mismo.

Se ha intentado en alguna prueba “colegiar” la sanción, a base de transmitir a otros árbitros apreciaciones personales de uno de ellos, para que otros las confirmen o denieguen. Si bien no se puede negar la buena fe del intento, habría que plantearse la injusticia de la influencia ejercida por el árbitro que “sospecha”, sobre los demás jueces, que ya observarán al competidor en cuestión no como uno más, sino como alguien sospechoso de cometer una infracción, lo que no parece muy justo para dicho competidor. Sería algo parecido a si en una rueda de identificación policial dijeran “fíjate en el número tres, a ver si es el que te atacó”. Ningún tribunal normal lo admitiría como prueba de cargo.

Por todo lo expuesto, convendría revisar los apartados 3, 5 y 10 del actual reglamento de competiciones de marcha nórdica (RCMN) de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), a la luz del reglamento de marcha atlética de la Federación Española de Atletismo, por ser ésta la competición más parecida a la nuestra, que nos lleva más de cien años de ventaja en lo que a experiencias competitivas se refiere. No sé si alguien ha dicho alguna vez que “una persona inteligente debe observar con atención a los que le precedieron, con la finalidad de aprovechar sus aciertos y evitar sus errores”, pero si nadie lo dijo, aquí queda dicho.

En esa misma línea, no estaría de más echar un vistazo a las versiones actuales aplicadas en competiciones de MN de los países de nuestro entorno, no buscando una convergencia con ellas sino, simplemente, una posible solución del problema apuntado en los párrafos anteriores.

Por lo que se refiere al reglamento de competiciones de marcha atlética, la técnica de este deporte tiene dos reglas: al menos un pie en contacto con el suelo en todo momento (como la MN), y la pierna de apoyo no puede estar flexionada hasta que el centro de gravedad pasa sobre ella (regla dirigida a dificultar el “vuelo” que diferencia la carrera de la marcha). Cuando un juez observa una infracción de alguna de los dos reglas, avisa al infractor con una tableta amarilla, toma nota y si persiste en su falta, envía al juez principal una tarjeta roja con detalle de infractor e infracción. Esto significa que, para este juez, este competidor debe ser eliminado, y ya no volverá a preocuparse de él, ni sacarle más tarjetas. Cuando el juez principal recibe tres tarjetas rojas sobre un mismo competidor, de tres árbitros distintos, el competidor será eliminado, mostrándole una paleta roja. Las infracciones remitidas al juez principal se muestran en un tablón próximo a la meta, que pueden ver todos los competidores en cada vuelta al circuito.

Los circuitos deben tener entre 1 y 2 km y el número de jueces debe estar entre 6 y 9, incluido el juez jefe. Éste actúa como supervisor oficial de la competición y sólo actúa como juez si ha de descalificar directamente a un marchador en los últimos 100 m de la prueba, cuando marcha obviamente contra la norma, independientemente de los avisos y tarjetas rojas que haya recibido con anterioridad. El juez jefe puede contar con dos o más adjuntos para la notificación de descalificaciones, un oficial a cargo del tablón y un secretario.

Existe una alternativa, actualmente para cadetes y menores, que consiste en que el competidor no es eliminado a la tercera tarjeta roja, sino que es neutralizado en una zona (pit lane) próxima a meta durante un tiempo preacordado en función de la longitud del recorrido (2’ para recorridos entre 10 y 15 km). Si dicho competidor recibe una cuarta tarjeta, es eliminado.

Para el reglamento francés de competiciones de marcha nórdica, en todo momento debe haber un pie y un bastón en contacto con el suelo, con brazo y pierna siempre en oposición. La mano y el codo deben rebasar la nalga al final del empuje, antes de atacar de nuevo delante del cuerpo. El pie que avanza debe atacar el suelo con el talón; la vertical de la rodilla no puede estar por delante del pie en ese momento. La pierna de ataque no debe estar extendida durante su paso por la vertical de la pelvis, pero sí al final de la fase de impulsión. No pueden oscilar los hombros arriba y abajo.

Los circuitos tienen normalmente entre 2,5 y 3,5 km, con un bucle de penalización de 200 m, a menos de 150 m de la meta. Para un circuito medio (3 km) se prevé un mínimo de 10 jueces de itinerario, un juez de bucle de penalización, un juez árbitro, dos jueces en bicicleta que siguen a los competidores y competidoras de cabeza, y un puesto de control (PC) de la competición. Todos ellos cuentan con ayudantes, además de los necesarios controles, proporcionados por la organización.
Un juez puede aconsejar/advertir verbalmente a un posible infractor, o sancionarlo mostrándole tarjeta amarilla, diciendo en voz alta el número de dorsal y la falta cometida. Su ayudante rellena un impreso de infracción e informa al PC. El infractor deberá entrar en el bucle cuando vuelva a pasar por él y completar el recorrido del mismo, o será penalizado con 4’. A la cuarta penalización el competidor será descalificado (tarjeta roja). Al final de la prueba el PC y el bucle confrontan sus datos.

Dice el reglamento italiano de competiciones de marcha nórdica que en esta disciplina no puede haber carrera ni fase de vuelo (una redundancia). El pie toma contacto con el suelo por el talón para apoyar después toda la planta. Sólo se admite el paso alternativo, sin excesiva flexión de la pierna posterior, bajar la pelvis o mover las caderas de forma excesiva y antinatural (opino que el término “excesivo” no debería aparecer en un reglamento serio por ser subjetivo; lo que es excesivo para un juez puede no serlo para otro). El bastón se apoya entre la vertical del centro de gravedad y el talón del pie retrasado. La mano debe llegar hasta el glúteo. Los bastones han de tener una altura determinada, que no se puede variar durante la carrera, acorde a la estatura del competidor, y deben ir dotados de una sujeción especial que permita el empuje y la recuperación.

El circuito debe tener entre 1000 y 1200 m. La pendiente no debe exceder el 4-6%. Jueces fijos cada 250 m o en bicicleta, son jueces de marcha atlética preparados para la marcha nórdica. Pueden advertir, sin penalización, o penalizar hasta tres veces con 2’ cada vez. La cuarta penalización, de cuatro árbitros distintos, descalifica al infractor.

De todo lo dicho, sin entrar en la definición de violaciones que hace nuestro reglamento, y que a mi parecer necesita una urgente revisión, yo propondría los siguientes cambios al sistema actual de arbitraje:

  • Los circuitos no deben tener más de 2 km, a fin de facilitar una densidad adecuada de árbitros que asegure la observación continua sobre los competidores. En un circuito de 5 km, permitido en la actualidad, los competidores están practicamente fuera de la observación de los árbitros entre un 80 y un 90% del recorrido.
  • De acuerdo con la longitud del circuito, debe haber un número de árbitros de itinerario que asegure una densidad de un árbitro cada 250 m, o menos. Los árbitros deben estar dotados de prismáticos.
  • Los árbitros en bicicleta no son eficaces para el enjuiciamiento técnico y pueden estorbar más que ayudar. Para identificar la cabeza de la competición, masculina y femenina, la organización debe proporcionar sendos corredores con la adecuada señalización.
  • Habrá un tablón de sanciones próximo a la meta, de dimensiones adecuadas para que todos los competidores, sin abandonar el circuito, puedan comprobar su situación a cada paso por meta.
  • Los árbitros pueden advertir/aconsejar a los competidores que parecen no observar alguna de las reglas sancionables, o sancionarlos si persisten en su inobservancia, mostrándoles una tarjeta amarilla, y diciendo en voz alta el número del dorsal y la infracción cometida. Los árbitros deben tener un ayudante, proporcionado por la organización, debida y previamente instruido, que anotará el dorsal del infractor, hora e infracción cometida, transmitiendo estos datos, junto con el nombre del árbitro sancionador, al árbitro principal, para que su secretario proceda a su registro oficial, y al encargado del tablón, para su publicación en el mismo. Ningún árbitro podrá sancionar dos veces al mismo competidor.
  • Aparte de los árbitros de itinerario requeridos por cada circuito, habrá un árbitro principal, responsable de todo el arbitraje, y de las demás misiones que le asigne el reglamento. El árbitro principal podrá decidir la descalificación (tarjeta roja directa) del competidor que cometa una violación que reglamentariamente merezca tal sanción, especialmente en los últimos tramos de la competición.
  • El árbitro principal contará con un secretario, preferentemente árbitro, que llevará el registro oficial de sanciones y controlará su adecuado reflejo en el tablón.
  • De existir un árbitro de inscripciones y clasificaciones, éste puede ejercer la labor de secretario del árbitro principal, durante la competición.
  • Un encargado del tablón de sanciones, a ser posible, árbitro, reflejará las sanciones comunicadas por los árbitros, bajo la supervisión directa del secretario del árbitro principal.
  • Cuando el árbitro principal reciba tres notificaciones de tarjeta amarilla para un mismo competidor, de tres árbitros diferentes, el secretario le advertirá de este extremo y el árbitro principal mostrará la tarjeta roja, de descalificación, al infractor. El encargado del tablero reflejará esta situación en el mismo.

Si al poner en marcha este sistema, se observase un excesivo número de descalificaciones, o para evitar el desánimo en categorías inferiores, se puede contemplar la posibilidad de que la tercera tarjeta amarilla suponga una penalización en tiempo, advertida por el árbitro principal, dejando la descalificación para una cuarta tarjeta (siempre a cargo de un árbitro distinto de los anteriores), si ésta fuese necesaria. La alternativa del pit lane o del bucle de sanción supone un incremento del número de árbitros y unas necesidades de espacio, sin añadir ninguna ventaja sobre lo aquí apuntado.

Hagamos lo que hagamos, el arbitraje siempre será difícil y controvertido. Lo que pretendo con esta posible alternativa es una mayor implicación de los jueces, sin miedo a las consecuencia de un error en su juicio, con el consiguiente mejor enjuiciamiento de la competición, más equitativo para todos los participantes.

Mi humilde consejo a la FEDME es que se pruebe este mecanismo en alguna competición y, a la luz de los resultados de la posterior encuesta a jueces y participantes, se decida si merece la pena su implementación en próximas revisiones del reglamento.

Y aprovecho para reiterar la necesidad de grabar las competiciones para el posterior juicio crítico, así como la conveniencia de experimentar con medios técnicos de ayuda al arbitraje (cámaras fijas, drones, etc); el nuestro es un deporte nuevo, y no tenemos las rémoras “históricas” que arrastran otros deportes más viejos. Aprovechemos esta circunstancia para buscar la excelencia en su enjuiciamiento técnico.

Y ya sabéis, con competición o sin ella, sacad los bastones del paragüero, cada día.



viernes, 11 de mayo de 2018

La progresión técnica en la marcha nórdica


Si bien es cierto que no coincido con muchos de mis alumnos a la hora de mi práctica diaria de marcha nórdica, es raro que no me cruce cada día con varios de ellos que siempre, me agrada decirlo, me saludan cariñosamente por mi nombre. Yo siempre contesto al saludo, aunque no siempre recuerdo el nombre del saludado, cosa que, aunque comprensible, teniendo en cuenta el número de alumnos formados, siempre me deja mal sabor de boca… pero mi memoria es la que es, y no mejora con la edad. Espero que ellos lo entiendan y me disculpen, que no por no recordar su nombre los aprecio menos.

Pero no es de saludos, ni de memorias, de lo que quería hablar hoy, sino de la “deformación profesional” (yo prefiero llamarlo “celo pedagógico”) que me lleva a observar el grado de perfeccionamiento técnico que cada uno de ellos va alcanzando.

A pesar de que resulta evidente su progresión general, ese celo pedagógico me impulsa siempre a fijarme en lo que podrían hacer mejor, y me deja siempre con un comentario en los labios que, salvo muy raras excepciones, con gente con la que tengo gran confianza y amistad, se queda justo ahí, en los labios.

Y es que todos y cada uno de mis alumnos que veo practicando marcha nórdica de forma habitual se merecen el mayor de mis respetos y admiración. Desde el que hace podios en todas las competiciones nacionales en las que participa, hasta el que coge los bastones esporádicamente, pasando por toda la gama intermedia de nordimarchadores que, habiendo entendido la grandeza y ventajas de la práctica de este deporte, lo han colocado entre sus prioridades y lo practican, perfeccionando la técnica en mayor o menor grado.

No quiero, por tanto, vulnerar ese respeto con un comentario que, aún naciendo de un justificable interés de docente responsable, pudiera no ser bien entendido o recibido por la persona objeto del mismo. Es por eso que sólo en los contados casos en los que mi alumno me pide una opinión, yo procuro ayudarle mediante consejos a mejorar en la fase de perfeccionamiento técnico en la que se encuentre.

Lo mismo me sucede cuando observo un video, o imágenes en general, de una competición. Desde aquí he defendido la conveniencia (necesidad, diría yo) de grabar las competiciones, del modo más profesional posible, por la oportunidad que esta grabación proporciona a organizadores, jueces y competidores para diseccionar pausadamente y valorar su actuación y técnica durante la competición, con el objetivo principal de identificar áreas de mejora. Es algo que no cuesta mucho, ni en términos económicos ni de esfuerzo, y hablo con conocimiento de causa, ya que yo lo he hecho en las cuatro competiciones que he organizado.

Cierto es que cumple tratar estas imágenes con la delicadeza que se debe a cualquier cosa que entra en el terreno de lo personal. Es por esto que sólo he ofrecido comentarios sobre dichas imágenes a quienes me los han pedido, y he procurado limitar las imágenes compartidas con cada uno a aquellas del grupo reducido que incluía al interesado. Naturalmente, en los montajes realizados para cursos de formación de árbitros o competidores, no existen estas limitaciones, aunque he procurado limitar al máximo posible la facilidad de identificación de personas concretas mediante la ocultación de caras y dorsales, aunque esto no siempre es posible en un mundo en el que no hay tumba al soldado desconocido, porque todos nos conocemos.

La técnica es muy importante en la marcha nórdica. La competición sacrifica la técnica en aras de la velocidad y, muchas veces a costa de la propia salud. Cuanto más compitamos, más relevancia adquiere el perfeccionamiento técnico, para que durante los sacrificios de la competición, mantengamos una técnica suficiente que nos asegure la ausencia de tarjetas … y de lesiones (nunca debemos obviar las señales de alerta de nuestro cuerpo: cansancio y dolor).

Y el perfeccionamiento técnico depende del interés y el esfuerzo de cada uno. La marcha nórdica es un ejercicio simple y tanto la técnica como las pautas para el mejoramiento de la misma, deben quedar impresas en el nordimarchador desde el mimo día de su curso de iniciación. Es misión de todo buen instructor el que esto sea así.

El problema principal para el perfeccionamiento técnico es la falta de percepción objetiva de lo que hacemos en cada momento. En una entrada de febrero pasado, en este mismo blog (http://nordicartagena.blogspot.com.es/2018/02/propiocepcion-y-marcha-nordica.html), insistía sobre la importancia de la propiocepción del nordimarchador y daba un decálogo de puntos de referencia de auto-observación de la técnica que, junto con la observación de grabaciones, pueden ser una buena herramienta de ayuda en este empeño.

El entrenador personal es otra solución, pero mi experiencia me dice que son difíciles de encontrar (quiero decir los buenos, los que realmente saben lo que hacen) y, por ende, caros. Y además, utilizando esta vía corremos el grave peligro de caer en manos de los muchos “aficionados” que, a pesar de su supuesta buena fe, pueden causarnos daños irreparables … siendo igual de caros que los buenos.

Pero lo importante no es la competición, ni siquiera el perfeccionamiento técnico, sino que disfrutes con tus bastones cada día, de manera, que ¡al paragüero a por ellos!



viernes, 4 de mayo de 2018

61º CURSO GRATUITO DE INICIACIÓN A LA MARCHA NÓRDICA EN CARTAGENA


El domingo, 13 de mayo, de 08.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 6º de este año y 61º desde el 2012) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al UPPER (EuroSpar) de la prolongación de la calle de Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z . Tras esta sesión, en la que seguramente mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y poder aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía el siguiente formulario: https://goo.gl/forms/qb5Z5BUCXW5po1822
El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. Los bastones de senderismo también se pueden utilizarse para este deporte, de manera que, si tienes, puedes traerlos. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.
Para cualquier duda, contacta directamente conmigo,
José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

miércoles, 2 de mayo de 2018

RECORDATORIO

I TROFEO MARCHA NÓRDICA MAR MENOR

El próximo 27 de mayo tendrá lugar la competición del asunto, organizada por nuestro compañero Antonio Lois y la Asociación Deportiva Games Sport.  Desgraciadamente, yo no puedo participar ese día, pero desde aquí invito a todos los que tengan suficiente técnica y les atraiga la competición, a que lo hagan.  Es una buena oportunidad para probar otra forma de hacer marcha nórdica, y cerca de casa.  En el enlace siguiente:
 http://adgs.es/eventos/marchanordica.html
tenéis toda la información sobre la prueba, incluida la pasarela de inscripción.  ¡Ánimo!

martes, 24 de abril de 2018

LICENCIA FEDERATIVA DE MARCHA NÓRDICA


Con frecuencia me preguntan mis alumnos sobre la necesidad o conveniencia de tener la licencia federativa de montaña para practicar la marcha nórdica. En esta entrada, y partiendo de la base de mis limitados conocimientos al respecto, voy a tratar de responder a esta pregunta.

Dice el Real Decreto 849/1993, de 4 de junio, por el que se determina las prestaciones mínimas del Seguro Obligatorio Deportivo que “La especificidad de los riesgos que conlleva la práctica del deporte de competición en determinadas modalidades y la necesidad de garantizar un marco de seguridad sanitaria alrededor de dicha práctica motivaron la inclusión en la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte, de una prescripción, contenida en su artículo 59.2, señalando la obligatoriedad para todos los deportistas federados, que participen en competiciones oficiales de ámbito estatal, de estar en posesión de un seguro que cubra los riesgos para la salud derivados de la práctica de la modalidad deportiva correspondiente.”

Más adelante, el mismo RD dice que “Las Federaciones deportivas españolas y las de ámbito autonómico integradas en ellas entregarán al deportista asegurado, en el momento de expedición de la licencia deportiva que habilita para la participación en competiciones oficiales de ámbito estatal y conjuntamente con ella, el certificado individual del seguro, que, como mínimo, contendrá menciones a la entidad aseguradora, al asegurado y al beneficiario, así como los riesgos incluidos y excluidos y las prestaciones garantizadas.”

De los dos párrafos anteriores se desprende que el seguro sanitario que se menciona (no la licencia federativa) sólo es necesario para participar en competiciones oficiales de ámbito estatal, es decir, según lo entiendo yo, para participar en campeonatos de España, competiciones de la copa de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), y (esto sería discutible) otras competiciones de ámbito regional que se incluyan en el ranking FEDME. En cualquier caso, es facultad del organizador de cada competición decidir las condiciones para inscribirse en la suya, y esas condiciones pueden incluir, o no, la necesidad de estar federado. La responsabilidad civil del organizador queda cubierta con la contratación de un seguro sanitario individual (con la misma cobertura que el de la licencia federativa) para el día de la prueba, para cada uno de los participantes, algo que yo he hecho por menos de 3€ para aquellos que no contaban con dicha licencia.

La Federación de Montañismo de la Región de Murcia (FMRM), desde octubre del 2014, y la FEDME, desde junio del 2015, incluyen la marcha nórdica como una de sus actividades deportivas, y ha sido así reconocido por el Consejo Superior de Deportes (CSD). Si preguntas en tu federación regional de montaña, te dirán que la licencia federativa es algo que debes tener para practicar este deporte. Naturalmente: su fuerza económica y social se basa principalmente en el número de licencias que hagan cada año. Sin embargo, ya hemos visto que sólo en el caso de las competiciones oficiales puede ser exigible un seguro similar al cubierto por la licencia federativa (ni siquiera la propia licencia).

La practica habitual de la marcha nórdica, fuera de las competiciones, tiene pocos riesgos y todos ellos están cubiertos por la seguridad social o los seguros particulares que cada uno contrate. Si alguien tropieza haciendo marcha nórdica y se rompe, pongamos, una pierna (cosa mucho más improbable que tropezar y tener el mismo resultado simplemente yendo a comprar al súper de la esquina), sólo tendrá que acudir a su centro médico o ambulatorio para ser atendido y, si tiene suerte (que esa es otra), curado.

La inclusión de la marcha nórdica en las federaciones de montaña ha sido un mal negocio para los nordimarchadores, al menos para los nordimarchadores que quieran tener una licencia deportiva. A pesar de que la práctica de la marcha nórdica (al menos en la región de Murcia) está cubierta por el tipo de licencia de montaña más barata, vemos en la figura adjunta que nuestro deporte se equipara con actividades como el senderismo o el montañismo que, puedo asegurar como practicante de ambos, engloban riesgos mucho mayores y, por tanto, es lógico pensar que los nordimarchadores estamos sufragando parte de los costes de sus seguros, ya que las compañías aseguradoras revisan anualmente sus primas en función del número de accidentes de cada póliza que han tenido que cubrir en el período anterior.

Aparte de las coberturas sanitarias, las licencias federativas suelen proporcionar otras ventajas, que cada usuario es libre de utilizar o no, tales como el acceso a escuelas formativas de la federación (normalmente previo pago del coste de los cursos), descuentos en albergues y refugios, y ofertas o descuentos en ciertos establecimientos de material deportivo, todo ello sujeto a las condiciones específicas de cada licencia, lugar y momento.

Resumiendo, si no vas a competir, o no practicas fuera de los entornos urbanos o de fácil acceso, no necesitas una licencia federativa para practicar este completo, seguro y equilibrado deporte. Por otro lado, si quieres competir o andar por lugares complicados de montaña, debes plantearte el federarte: búscate un buen club deportivo que te aconseje y te gestione la licencia porque, a la postre, te resultará más rentable que gestionarla directamente con la federación, si es que te permiten esta opción.

Pero con licencia, o sin ella, no olvides que lo realmente importante es sacar los bastones del paragüero, cada día.  Y recuerda que tu práctica debe ser LSD: Lúdica (que te divierta), Sana (que no te hagas daño) y Deportiva (que trabajes todo tu cuerpo).