jueves, 18 de octubre de 2018

Competiciones FEDME para el 2019

En el enlace siguiente tenéis el calendario de competiciones FEDME de marcha nórdica para el 2019
http://canalfedme.es/nuevo-calendario-de-competiciones-de-marcha-nordica-2019/

Si le añadimos las competiciones que programarán en nuestra Región, la Comunidad Valenciana y Andalucía, salen unas cuantas.  Si tienes tiempo, dinero y ganas, ya puedes empezar a confeccionar tu calendario.  Pero vayas o no, lo importante es que saques los bastones del paragüero todos los días .... aunque llueva.

martes, 16 de octubre de 2018

Curso de iniciación a la marcha nórdica


El domingo, 28 de octubre, de 08.30 a 13.30, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 9º de este año, 64º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al UPPER (EuroSpar), prol. calle Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z . Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este formulario: https://goo.gl/forms/ZCa71eAWXMVrNJdo2
El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica o de senderismo. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.
Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,
José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

sábado, 13 de octubre de 2018

martes, 9 de octubre de 2018

In memoriam: Nordicartagena 2016

Acabo de ver un vídeo muy bonito de la competición de Almería, del mes pasado, y me ha recordado uno precioso que hizo nuestro amigo Froi, del CEX Cartagena, sobre la Nordicartagena 2016.  Como una cosa lleva a otra, y más cuando vas teniendo añitos, he acabado recordando con añoranza aquella competición que, aunque sólo fue hace dos años, me parece que se pierde en la noche de los tiempos: ¡tanto ha corrido la marcha nórdica desde entonces! Al menos en el campo de la competición.

Por aquellos tiempos, cuando la marcha nórdica estaba huérfana de federación y los cuatro locos de este deporte (que no éramos muchos más en España) nos inventábamos cualquier escusa para reunirnos, la Nordicartagena fue una prueba pionera, diseñada para explorar caminos en la competición de este deporte, y creo que, con todos sus defectos, fue un referente para muchas competiciones en toda la geografía nacional.

El formato de seminario + confraternización + ruta turística + competición fue todo un éxito, repetido después en las principales competiciones oficiales.  Supuso un esfuerzo importante de organización y voluntarios, pero teniendo un gran club detrás, como el Centro Excursionista de Cartagena, esto no fue un problema.

La organización de la salida, con calles iniciales y filas por tiempos esperados de progresión también fue un éxito, que me gustaría haber visto en más pruebas oficiales.  Hasta que no haya un accidente importante, no nos convenceremos de que la salida en masa es el momento más crítico de cada competición.

La utilización de un circuito de 2,5 km, con ida y vuelta por el mismo recorrido, con 7 árbitros, que suponía una densidad de un árbitro cada 200 m o menos (algo que tampoco he visto repetido en competiciones oficiales), también fue un desafío en un momento en el que no teníamos árbitros oficiales y tuvimos que formarlos como mejor pudimos. Algún día también acabaremos por entender la importancia de que todos los marchadores estén siempre bajo la mirada de un árbitro, y no sólo de vez en cuando, como sucede en la actualidad, favoreciendo las artimañas de los que quieren hacer podio a toda costa, y desesperando a los competidores honrados.

El tablero de amonestaciones, junto con un reglamento claro de la prueba, lejos de la farragosa y poco probable lectura de un tocho de más de treinta páginas, también fue una innovación muy apreciada por los competidores que, desgraciadamente, no se ha prodigado en competiciones oficiales posteriores.

La grabación de la prueba, con la remisión posterior de vídeos y fotografías a los competidores interesados, fue un trabajo extra, autoimpuesto, por el convencimiento de que el competidor debe verse en plena tarea para poder hacer un buen juicio crítico de su técnica.  Toda mejora debe venir del reconocimiento de nuestros errores, pero si no los vemos...  En pocas competiciones se hace (si es que se hace en alguna): debe ser demasiado trabajo cuando ya no va a redundar en un mayor número de participantes.

Que yo sepa, la Nordicartagena 2016 fue la primera competición en la que se dio un trofeo a las mejores técnicas, algo que, dada la importancia de la técnica en nuestro deporte, se debería hacer en todas las competiciones, oficiales o no, y esto sí que supone poco trabajo.

En fin, como padre de la criatura, me cuesta encontrarle los defectos que seguro que tuvo.  Y confieso que me dolió profundamente que el primer reglamento de marcha nórdica de la FEDME no mencionara la Nordicartagena 2016 entre la bibliografía utilizada.  Creo que si le hubiesen prestado un poco de atención, el reglamento habría salido algo mejor de lo que salió.

Y como estoy seguro de que muchos de los lectores de este blog no han visto el vídeo de la prueba, aquí os dejo un enlace, para que lo disfrutéis.  Que sirva también de homenaje póstumo a Pablo Ariza, justo vencedor de la misma... y de recordatorio a todos de que hay que seguir sacando los bastones del paragüero, todos los días.



viernes, 5 de octubre de 2018

Hasta siempre, campeón

En la marcha nórdica, su deporte y el mío, se nos ha ido, como del rayo, 
Pablo Ariza, con quién tanto quería.

Seguro que Miguel Hernández me permite la licencia de apropiarme de algunos de sus versos, en estos momentos de pérdida.  Ser poeta es ser capaz de expresar sentimientos que, aunque los sintamos como ellos, su descripción nos queda vedada al común de los mortales.  Por eso los poetas, y sus obras, son patrimonio de la humanidad ... no deberían tener copy-rights.

Conocí a Pablo en mayo del 2015, cenando el día antes de la Nordic Walking Champion Series de Tarragona, cuando no éramos más de una treintena de amiguetes los que íbamos peregrinando por la escasa media docena de pruebas que cuatro descerebrados organizábamos, como podíamos, en España, en aquellos años.

Pablo, como muchos otros que siguen llegando a la marcha nórdica, venía del competitivo mundo el running, con unas condiciones físicas extraordinarias y una técnica poco depurada.  Sin embargo, nada más conocerlo me quedó claro que, por encima de sus tremendas cualidades físicas y sus ganas de competir, era una buena persona.

Otras muchas veces compartimos mesa y mantel, en Tarragona, Aranjuez, Azagra, Cartagena y Santa Ana la Real.  A pesar de los (para mí) incomprensibles intentos del lado oscuro por enfrentarnos, creo que Pablo siempre me tuvo aprecio, como yo a él, y buena prueba de ello es que participó en las tres pruebas principales que organicé (Aranjuez 2016, 2017, y Nordicartagena), y que él ganó, como casi todas aquellas en las que compitió, y ello a pesar de las estúpidas advertencias que recibió sobre inconcebibles confabulaciones para descalificarlo, fruto de mentes enfermizas, que aquí también las hay, desgraciadamente, a pesar de lo sano que es nuestro deporte.

De los numerosos vídeos que guardo de todas estas competiciones, y de su cuidadoso estudio, pude observar una evidente evolución y mejora de su técnica de marcha nórdica entre la competición de Aranjuez, de marzo del 2016, y la Nordicartagena, de octubre del mismo año.  Si en la primera, Pablo (como la mayoría de los participantes) no fue descalificado gracias a la timidez y bisoñez de los árbitros (aficionados bienintencionados, que cumplíamos una labor más decorativa e intimidatoria que otra cosa), en la Nordicartagena, la técnica de Pablo había ascendido a la categoría de incuestionable para los más exigentes, entre los que me incluyo.

Hace sólo uno par de días, le vi un poco bajo en su facebook, como algo desencantado de la marcha nórdica, a pesar de haberse proclamado ganador de la copa de España, unos días antes.  Le dije que lo entendía y le aconsejaba que descansase un poco de tanta competición y volviese a disfrutar de la marcha nórdica.  Bueno, no pensaba que iba a ser así.  No lo volveremos a ver en las competiciones, y subido a lo más alto del podio, pero seguro que allá dónde esté seguirá disfrutando de sus bastones.  Yo colocaré un brazalete negro en los míos, en recuerdo suyo, y conservaré sus vídeos como oro en paño, como ejemplo de la evolución de un gran campeón, el primer campeón de España de marcha nórdica.

Nos vemos por ahí, con nuestros bastones.  Hasta siempre, campeón.

domingo, 30 de septiembre de 2018

XII CT TRAIL - RECORDATORIO

Siguen quedando algunos dorsales para la prueba no competitiva de marcha nórdica en montaña de la XII CT TRAIL.  Si te gusta la montaña y la marcha nórdica, aprovecha esta oportunidad.  En el enlace siguiente tienes toda la información 
http://nordicartagena.blogspot.com/2018/09/xii-ct-trail.html

viernes, 28 de septiembre de 2018

Marcha Nórdica SAD

Hoy he descubierto que tenemos un nuevo blog de marcha nórdica en Cartagena, creado por nuestro compañero Antonio Lois, y al que podéis acceder desde el enlace siguiente


o desde los "Enlaces de Interés" que hay debajo de Jaimito Nordimarchador.  En este blog, altamente recomendable, tenéis cumplida información sobre competiciones de marcha nórdica, incluido el I -trofeo de Marcha Nórdica Armada Española, el primer medio maratón de marcha nórdica de España, que se disputará en nuestra ciudad el próximo 21 de octubre.

Evidentemente, las siglas SAD no tienen nada que ver con el vocablo homónimo inglés (triste), sino que responden a tres características que Antonio ve en la marcha nórdica: Salud, Aventura y Deporte.

Antonio Lois se ha ganado a pulso entrar en el cuadro de honor de los Evangelistas de Marcha Nórdica de Nordicartagena por su sostenido empeño en la promoción de este deporte.

Gracias Antonio.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

DE NORDICOMPETIDOR A NORDIPARTICIPANTE




 Hace ya seis años que acuñé los términos nordimarchador y nordicompetidor con la finalidad de ahorrar prolijas explicaciones sobre conceptos que los lectores de mis humildes escritos sobre marcha nórdica entienden de sobra. Hoy me veo en la necesidad de forjar una nueva palabra: nordiparticipante, y espero que sea igualmente bienvenida y aceptada, por lo que explico a continuación.

La competición de marcha nórdica, como en cualquier otro deporte, lleva implícita una idea de lucha o rivalidad por conseguir una misma cosa: ganar a los demás competidores. Naturalmente, una gran mayoría de los inscritos en una competición, saben con certeza que no van a ganar, ni siquiera van a hacer podio en las múltiples categorías que se organizan para que un buen número de ellos pueda obtener algún tipo de reconocimiento. Tampoco es cierto aquello de “competir contigo mismo”, ya que, a partir de una edad (algo muy común en los nordimarchadores), nunca compites contigo mismo, sino con un “contigo” más joven y fuerte, de hace meses o años, muy difícil de batir en unas edades en las que los meses y los años alcanzan una dimensión insospechada cuando eres más joven.

O sea, que la mayoría de la gente inscrita en una competición de marcha nórdica no debería incluirse bajo el epígrafe de “nordicompetidor”, ya que no aspira a ganar nada. Sin embargo al inscribirse para la competición, va a participar en la misma, es decir, va a ser un “nordiparticipante”: “persona que se inscribe en una competición de marcha nórdica con la única intención de disfrutar de la ocasión, sin afán de disputar los trofeos o reconocimientos de la misma.”

Hace unos años, antes de que las competiciones de marcha nórdica proliferasen como hongos, yo fui un ferviente evangelista de este tipo de pruebas, hasta tal punto que, no sólo competí, sino que organicé varias de ellas, no sin mucho trabajo, disgustos y quebranto, moral y económico. Y ello a pesar de haber estado siempre convencido de los aspectos negativos de estas competiciones, entre otros:

  1. el sacrificio de la técnica, en beneficio de la velocidad y de la marca final,
  2. la exposición del propio organismo a demandas incontroladas (si compito, es para ganar), que pueden resultar perjudiciales para la salud (verdadera estupidez, sólo propia de los humanos, en un deporte “diseñado” para procurar salud a quienes lo practican),
  3. la pérdida del componente “lúdico”, de disfrute, que debe ser inherente a toda práctica de marcha nórdica, digna de este nombre,
  4. la media de edad de los practicantes de este deporte, demasiado alta para hacer “tonterías”, precisamente en un momento de nuestra vida en el que la sensatez debería ser el mínimo común denominador de todas nuestras acciones y en el que la recuperación es mucho más difícil, si es que se consigue.

Pero era precisamente la esperanza de que la competición habría de traer a este deporte un público joven, por debajo de los 40, lo que me hizo perseverar en este empeño, a pesar de los bien sabidos inconvenientes.

Sin embargo, las clasificaciones de las múltiples competiciones actuales no reflejan una mayor incidencia de participantes jóvenes, ni una disminución de la media de edad de los participantes, ni siquiera un aumento significativo del número total de participantes, y todo ello ha ido inclinando el fiel de mi balanza hacia un cierto hastío por las competiciones de marcha nórdica.

Siento una creciente pereza hacia el competir. Además de los aspectos negativos enumerados, dice un refrán español que “lo poco agrada y lo mucho enfada”. Quizá sea eso: demasiadas competiciones. O la edad. O a lo peor sea por la ilógica contumacia del actual reglamento de competiciones, todavía enrevesado e irracional, por no solucionar temas tan claros y sencillos como la adecuación de los circuitos a las exigencias técnicas de este deporte, con un número de árbitros suficiente para cubrir el circuito, con decisiones arbitrales que no dependan de un sólo juez.

Sin embargo, me atrae el ambiente de la competición: el sentido de pertenencia a un grupo al que le gusta lo mismo que a mí; el esfuerzo compartido; la preparación específica de la prueba; incluso, por que no, el olor a réflex en la salida.

O sea, que no quiero competir, pero me gusta participar. Participando no tengo porqué sacrificar mi técnica para ir más rápido, ni hacerme daño por sobreesfuerzos o velocidades excesivas, caídas, etc, ni dejar de disfrutar, como en el resto de mis sesiones de marcha nórdica (aunque no me dejen llevar música), ni quedar al albur del capricho de un árbitro, ni llevarme decepciones por un puesto no conseguido o una marca no batida. En cambio, disfruto de la ocasión y de los compañeros, siempre puedo felicitar, sin resentimiento, a los que ganan, aunque hayan utilizado una técnica de pena, y alegrarme con los que acaban, consolar a los decepcionados y, sobre todo, seguir haciendo mi marcha nórdica al día siguiente, sin mermas ni lesiones.

Estas son las razones por las que, hasta ahora, he disfrutado participando en carreras de trail o running en las que yo salgo con mis bastones tras todos los corredores, haciendo mi marcha nórdica, seguro que de voy a llegar de los últimos pero, por eso mismo, dueño en todo momento de mi técnica y mi esfuerzo, y sin miedo de árbitros osados o poco versados. Algo que no me ha pasado en las competiciones de marcha nórdica, en las que, hasta ahora he participado como nordicompetidor. Pero ha llegado el momento de cambiar el chip: a partir de ahora, participaré también en éstas como nordiparticipante, saliendo bien atrás, lejos del oropel vacuo, y dada la oferta, seleccionaré bien las competiciones de marcha nórdica en las que vaya a participar. Como decía Alberto Cortez, “a partir de mañana empezaré a vivir lo mejor de mi vida”.

Y sobre todo, al día siguiente, como cada día, seguiré sacando mis bastones del paragüero … mientras Dios quiera y el cuerpo aguante.

domingo, 23 de septiembre de 2018

TÉCNICA Y RITMO DE MARCHA NÓRDICA (II)


(SÓLO PARA QUIENES HAN HECHO CURSO DE INICIACIÓN Y PRACTICAN HABITUALMENTE)
Si hiciste un curso de iniciación a la marcha nórdica y te has aficionado a este maravilloso deporte, seguro que habrás mejorado mucho desde aquel día, pero también es posible que sigas “peleando” para conseguir que tu mano se acerque o pase de la cadera cada vez que empujas el bastón. No se trata de un capricho. Si realmente queremos conseguir la amplitud de movimientos que vimos en el curso de iniciación y que es esencial para obtener los máximos beneficios físicos y de salud de nuestra práctica habitual, es necesario que seamos capaces de prolongar el impulso sobre nuestros bastones tan atrás como nos sea posible.
Éste es el primer objetivo de esta sesión, que tendrá lugar el próximo 7 de octubre, domingo, en el mismo lugar dónde hicimos el curso de iniciación (paseo de palmeras, frente al Upper, EuroSpar, junto al Parque de la Rosa https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z), de 08:30 a 13:00. Pero este no es nuestro único objetivo para esta sesión: comenzaremos con un calentamiento específico para marcha nórdica, repasaremos conceptos, consejos y ejercicios de perfeccionamiento técnico, haremos una introducción a la marcha nórdica competitiva, repasando reglas y trabajando la propiocepción y los sistemas de rotura del ritmo habitual, practicaremos una aproximación al entrenamiento basado en el FARTLEK NÓRDICO MUSICAL, aprenderemos a diferenciar técnica y prácticamente entre caminata, marcha, marcha atlética y carrera (esto puede resultar especialmente interesante para árbitros, muy bien venidos a esta sesión) y concluiremos con unos ejercicios de estiramiento centrados en el deporte realizado. Es posible que en esas cuatro horas y media no consigamos mejoras espectaculares, pero seguro que aclaramos ideas y vemos cómo progresar.
Esta sesión, como todas, es gratuita, auspiciada por el Centro Excursionista de Cartagena (CExCartagena), pero abierta a todos los iniciados en este deporte, vengan de dónde vengan, hayan hecho su curso de iniciación con nosotros o no. Si quieres asistir, lee, rellena y envía el siguiente formulario https://goo.gl/forms/c3mW5FZevu9cALHI3 y sé puntual; ropa de “sudar”, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y tus dos bastones de marcha nórdica. Los bastones normales de senderismo, como ya sabes, también pueden utilizarse sin problema, así que, si estás haciendo marcha nórdica con bastones de este tipo, tráelos.
No se trata de una excursión sino de una actividad de perfeccionamiento práctico que, aún no siendo de extremada intensidad física, exige un esfuerzo y no podemos excluir el riesgo de tropiezos y caídas. Si tienes alguna lesión cardíaca, o dudas que esta actividad sea adecuada para tu condición física o de salud, consulta con tu médico antes de asistir. No podrán participar en esta sesión quienes no hayan hecho un curso de iniciación, no practiquen habitualmente y/o no dispongan de bastones.
Estamos convencidos de que la marcha nórdica es la mejor actividad física conocida, por eso queremos ayudarte a mejorar tu técnica y, con ella, tu disfrute y aprovechamiento del correcto uso de los bastones. Te esperamos.
Puedes consultar cualquier duda con el instructor, José Antonio Pérez González (Piri), nordicartagena@outlook.com (659657981).



martes, 18 de septiembre de 2018

ZAPATILLAS DE MARCHA NÓRDICA


Quitando algunos intentos, no muy afortunados, por parte de alguna empresa de material deportivo (ver una entrada anterior sobre este asunto http://nordicartagena.blogspot.com/2017/12/zapatillas-para-la-marcha-nordica.html) que ha entendido la potencialidad de nuestro deporte, a día de hoy, que yo sepa, no existen las zapatillas del título de esta entrada. Los nordimarchadores nos vamos aprovechando de la amplia gama de zapatillas de running y trail que hay en el mercado, buscando entre ellas las que, al buen entender de cada cual, reúnen aquellas características que estimamos más acordes a la práctica de esta actividad, ciertamente distinta de aquella para las que se hicieron. En el enlace anterior ya expliqué algunas diferencias entre las zapatillas de correr y las de marchar.

Es tarea imposible para un ser humano no nacido en Cripton el probar todas las zapatillas del mercado. Tan sólo en Amazon me salen 20.000 resultados para zapatillas running hombre y otros 10.000 para zapatillas trail hombre. Los meros mortales, limitaditos como yo, nos conformamos con leer, echar algunas horas en tiendas especializadas, y probar aquellas marcas y modelos que nos parecen más prometedores. Yo hoy me propongo poner a vuestra disposición mi corta experiencia personal, en la inteligencia de que cada cual debe elegir sus propias zapatillas, sin que el consejo mío, o de cualquier otro, sea nada más que una orientación para aclarar sus propias ideas.

El día que vayamos a por unas zapatillas, nos calzamos unos buenos calcetines (éste es para mí el dinero mejor gastado) y nos vamos, por la tarde, con el pie bien dilatado, y todas las ideas que hemos ido acumulando, a una buena tienda, dónde, sin prisa, nos iremos probando los modelos que creemos que mejor nos pueden servir. Una vez hecha la elección de marca, modelo y número, y recorrida la tienda con ellas, para confirmar sus bondades y descartar cualquier inconveniente, las dejaremos allí, y buscaremos en internet la mejor oferta para la selección final.

Yo busco en mis zapatillas de marcha nórdica las siguientes características:

  1. Confort: La marcha nórdica es un deporte de muchas horas. Si la quiero disfrutar todo el tiempo, lo primero que debo buscar es la comodidad de mis pies, sobre los que va a recaer una buena parte de la actividad, soportando y propulsando todo nuestro peso.
  2. Estabilidad: En el trabajo activo del pie al andar hay mucho tiempo de contacto del mismo con el suelo. Esta característica va a ser fundamental para evitar lesiones y asegurar tracción.
  3. Amortiguación en el tacón: La pierna entra en contacto con el suelo hiperextendida, sin flexiones articulares que absorban ese golpe, que repetiremos miles de veces cada día. El tacón de la zapatilla y su capacidad de amortiguación va a ser la única ayuda que voy a poner a disposición de las articulaciones de mis miembros inferiores.
  4. Tracción hasta la puntera: El buen agarre de la suela al tipo de suelo que voy a transitar es fundamental para una buena transmisión del impulso del pie, hasta límites a los que normalmente no llegan los corredores: hasta la puntera, que será el último punto de tracción al completar la hiperextensión de la pierna, al final de la fase de impulso.
  5. Protección del pie: Más necesaria a medida que salgo del asfalto y entro en terrenos más movidos. Desde la sujeción del talón contra torceduras, hasta la protección de los dedos contra choques no deseados, pasando por un soporte suficiente del arco plantal que, sin despojarme de mi sensibilidad, me asegure la protección mínima ideal para cada entorno.
Con todo esto en mente, las primeras zapatillas de running que acabé escogiendo para mi marcha nórdica, y que sigo utilizando hasta la fecha, fueron las Nike Vomero. Recuerdo que entré en la tienda buscando una Nike Pegasus, que yo ya había utilizado para correr, y me habían dejado un muy buen recuerdo. Al ver la Vomero, recuerdo que el dependiente me dijo: “Si se prueba estas ya no querrá otras”. Totalmente cierto. Para asfalto no he probado nada más cómodo, estable y con una extraordinaria amortiguación en el talón. Sin embargo, la tracción en caminos y la protección de los dedos, no las hacen las más adecuadas para pistas, sendas y campo a través. Las sigo utilizando para asfalto, y siempre las rompo por la punta, que continúa siendo su punto débil para nuestro deporte. Si queréis una zapatilla cómoda, no lo dudéis; probadlas.

Con la adopción de la marcha nórdica por parte de la FEDME, y sus primeros desorientados empeños en realizar pruebas que más parecían carreras por montaña que competiciones específicas de nuestro deporte, tuve que buscar unas zapatillas más “montaraces”. Viniendo del mundo de la montaña, como vengo, siempre he utilizado botas de montaña, que proporcionan muy buena protección para los pies en esos entornos, pero, evidentemente, no son el calzados más adecuado para un recorrido de marcha nórdica. Buscando entre las zapatillas de trail, con cierta impermeabilidad (Goretex o similar), dí con las Asics Gel-Fujitrabuco GTX, unas zapatillas que, si bien inicialmente me dieron la impresión de que la comodidad no era su fuerte, con el uso me han llegado a convencer también en este aspecto, ya que los protección, tracción y estabilidad, me gustaron desde el principio, y la amortiguación en el talón fue rápidamente complementada con las cuñas que vende el Mercadona para este fin. También las sigo comprando.

Así, con unas zapatillas buenas para asfalto y otras ideales para todo terreno, me busqué este verano unas zapatillas ligeras (para asfalto y todo terreno), que tuvieran buen agarre hasta la puntera, el fallo de mis cómodas Vomero. Y busqué, … y busqué. Pasé meses mirando punteras de zapatillas, hasta que dí con unas Saucony Xodus ISO 2. La punta, tras los primeros 400 km, sigue sin defraudarme, pero es que todo lo demás a demostrado también estar a la altura de mis expectativas: comodidad, excelente estabilidad, sujección y protección del pie, suficiente amortiguación en el talón y magnífica tracción en toda la suela. Y todo ello en una zapatilla ligera, fresca y lavable. Creo que ha sido un buen hallazgo. Ya os contaré.

Y así estoy en la actualidad, alternando mis Vomero (ya con la punta gastada; tengo que ver si el nuevo modelo viene reforzado en esa zona), con mis Fujitrabuco (sobre todo en días de lluvia) y con mis Xodus (las que ahora uso con más frecuencia). Y es que os recomiendo que tengáis al menos dos pares de zapatillas de diferentes características, que os permitan adecuaros a todo tipo de recorrido, pero sobre todo, que os permitan alternar la “interfaz” que colocáis entre vuestros pies y el terreno, de manera que no los sometáis siempre a los mismos esfuerzos y tensiones. Esto os ayudará a prevenir lesiones por sobrecargas: no importa lo buenas que sean una zapatillas, el hecho es que siempre nos obligan a pisar de la misma manera. Es bueno cambiar.

Y cuando se gaste la suela, no dudéis en cambiar de zapatillas, por otras del mismo modelo, si estáis contentos con ellas, o por un modelo distinto, si no es así. Una suela deformada por el uso es un billete hacia el país de las lesiones, por no hablar de los peligros que conlleva la pérdida de agarre de una suela gastada en el monte.

Tampoco vaciléis a la hora de “tunear” vuestras zapatillas para adaptarlas a vuestros pies y a vuestra pisada. No hay dos pies iguales, ni que pisen de la misma manera. Si pensáis que vuestro pie iría mejor con alguna de sus partes más elevadas, provadlo. Sólo necesitáis cambiar de plantillas (yo nunca tiro las plantillas de las zapatillas gastadas) o colocar bajo ellas un pequeño suplemento ad-hoc, sujeto a la suela con cinta de pegar por las dos caras. Yo lo hago continuamente, y así consigo mantener a raya mi pequeña pronación y mi vieja hosteocondritis disecante del astrágalo, un recuerdo de mis tiempos de jugador de baloncesto.

Pero uséis las zapatillas que uséis, usadlas con frecuencia … y no olvidéis sacar los bastones del paragüero, todos los días.

viernes, 14 de septiembre de 2018

I Trofeo Marcha Nórdica Armada Española

Se ha abierto el plazo de inscripción para esta competición, organizada por nuestro compañero Antonio Lois, que se celebrará en Cartagena, de 09:30 h a 13:30 h del domingo 21 de octubre de 2018, con salida y llegada en el Palacio de Deportes.

Esta prueba será puntuable para la Liga Regional de Marcha Nórdica FMRM 2018 (21.5 km, con cinco vueltas a un circuito de 4 km situado entre Puerta de Hierro y Tentegorra).  
Además de la prueba competitiva, habrá una modalidad promocional (6 km, sobre el mismo circuito de la media maratón). 
En el enlace siguiente tenéis toda la información y la pasarela para la inscripción

sábado, 8 de septiembre de 2018

Andar Sano

Hace ya 12 años que publiqué por primera vez este panfleto (20 páginas), sobre los beneficios y perjuicios del caminar, cómo mejorar los primeros y minimizar los segundos, con ejercicios de calentamiento, estiramiento y vuelta a la calma, consejos prácticos y utilización de bastones.  Hace exactamente cinco años, hice una actualización, con una mayor incidencia en la marcha nórdica.  Hoy he completado una revisión, fruto de mi experiencia en este deporte y de mis años como instructor.  En el enlace siguiente tenéis el folleto completo, para vuestro uso y disfrute.  Si alguien tiene problemas para descargarlo, un correo a piripon@hotmail.com y os lo mandaré por correo electrónico.

https://onedrive.live.com/Edit.aspx?resid=389A2D114950C61A!2297&app=Word

...y no olvidéis sacar los bastones del paragüero, todos los días.  En vuestro cuerpo lo llevaréis...y lo notaréis.

martes, 4 de septiembre de 2018

Curso de iniciación a la marcha nórdica en Cartagena


El domingo, 16 de septiembre, de 08.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 8º de este año, 63º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al UPPER (EuroSpar) de la prolongación de la calle Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z . Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este formulario: https://goo.gl/forms/cWU1Yvo9RlMbX6Cf2
El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica o de senderismo. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.
Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,
José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

domingo, 2 de septiembre de 2018

XII CT TRAIL

Se han abierto las inscripciones de federados para la XII edición de la Cartagena Trail, la "carrera con vistas al mar", el 25 de noviembre, organizada por el Centro Excursionista de Cartagena, que incluye una maratón de montaña (44 km), una promo por montaña (18 km) y una prueba no competitiva de marcha nórdica en montaña (16 km y 600 m de desnivel acumulado de subida).  En http://www.cttrail.com/ tenéis toda la información y el acceso a la pasarela de inscripciones.  Si os gusta la marcha nórdica y la montaña, esta es una magnífica oportunidad de compaginar las dos.

En el reglamento de la CT TRAIL  se incluye un Anexo I con la normativa específica para la prueba de marcha nórdica (actualizándose), con árbitros que realizan el recorrido junto a los participantes.  La tasa de inscripción para la marcha nórdica (15€, federados y 20€ si no lo estás, y descuentos para miembros del CExCartagena), incluye bolsa del corredor, comida y varios recuerdos de la competición. El recorrido es espectacular (y las plazas limitadas).

Y si no vienes, no olvides sacar tus bastones del paragüero,  todos los días.

viernes, 31 de agosto de 2018

Pirineo aragonés

Siguiendo el hilo de mi entrada anterior, y la pasión que siento por estos montes, acabo de regresar de pasar nueve maravillosos días en el Pirineo aragonés, una cita que procuro repetir cada año, de una u otra forma, desde que en el 2007 hiciera la travesía que acabo de describir.

Decir Pirineo aragonés es, para mí, una redundancia en sí misma.  Para mí no hay otro Pirineo.  Cierto que hay parajes y pueblos preciosos en los montes de Navarra y Cataluña, pero si has estado en el Pirineo aragonés, sientes que la "denominación de origen" no debería aplicarse fuera de tierras aragonesas.

En esta ocasión, fui con mi mujer y otras tres parejas de amigos con las que solemos viajar, pero que no estaban muy por la labor de hacer grandes desniveles, por lo que programé un viaje más turístico que otra cosa, con la finalidad de mostrarles lo más bonito de este inigualable entorno, al tiempo que huimos unos días de los calores caniculares de nuestra recalentada Cartagena.

Ni siquiera el viaje de ida estuvo desaprovechado: la comida en Ayerbe y la visita al castillo de Loarre (posiblemente, el mejor conservado del románico europeo), ya mereció la pena.  Luego, desde Jaca, una ciudad de ambiente y temperaturas envidiables durante todo el verano, dónde establecimos nuestro centro de residencia y reposo, viajamos los seis primeros días a los seis principales valles del occidente aragonés, aquellos en los que nació el Reyno de Aragón, hace ya más de 1000 años.

En los valles de Ansó, Hecho, Canfranc, Tena, Pineta y Ordesa, viajamos en coche hasta el fondo del valle, visitando pueblos irrepetibles; disfrutando de extraordinarias comidas, a precios increíbles; asombrándonos con paisajes que nunca ubicarías en España si no has estado allí.  Lugares como la Foz de Biniés, los Alanos, la Boca del Infierno, la selva de Oza, la estación de Canfranc, la Canal Roya, la Peña Foratata, los baños de Panticosa, Pineta, el valle de Ordesa o San Nicolás de Bujaruelo.  Pueblos como Ansó, Hecho, Santa Cruz de la Serós, Sallent de Gállego, Ainsa, Bielsa o Torla.

Tampoco perdonamos ningún día un par de horas de paseo con nuestros bastones por los lugares más idílicos de estos valles, a lo largo de los ríos que los forman: Veral, Aragón Subordán, Aragón, Gállego, Cinca y Ara, con algún que otro remojón incluido (ninguno como el del Ara, bajo el puente medieval de Bujaruelo) para refrescar las horas de más calor.

En Jaca, yo saqué mis bastones de paseo todos los días, de 7 a 8, mientra el resto del equipo se desperezaba y tomaba su tiempo en un relajado desayuno.  Y por las tardes, piscina y visita a San Juan de la Peña, la Ciudadela, la Catedral y algunos de sus cientos de bares, tropezando de vez en cuando con viejos conocidos y compañeros de promoción, que si Jaca es una ciudad de encuentro, mucho más lo es para viejos militares que reverenciamos nuestro amor por la montaña.

El último día, tratando de contentar un deseo de uno de los amigos de la expedición, programé una "subidita" desde Sallent, dónde desayunamos, hasta el refugio de Respomuso, dónde comimos, acompañados por un guía de excepción, Curro, que nos amenizó el camino contándonos algunas de sus aventuras en el Tibet, al filo de lo imposible.

En fin, vuelvo con pena porque no espero ir de nuevo hasta el año que viene, pero con las pilas cargadas, como siempre que vengo del Pirineo, llenas de vida, paisajes y momentos compartidos con buenos amigos.  No dejéis de ir, si no habéis estado (sería un crimen), ni de volver, si ya habéis ido.  Es un sitio único para disfrutar con vuestros bastones.

P.D.-  En contra de mi costumbre, no pongo ninguna foto en esta entrada.  Tengo miles de ellas, pero ninguna hace justicia a la sensación de vivir el Pirineo en vivo y en directo.  Id, y luego me lo contáis.

viernes, 27 de julio de 2018

GR11: PIRINEOS CON BASTONES

Hace ya 11 años que me pasé los Pirineos, de costa a costa, con un par de bastones y una mochila, más llena de ilusiones que de kilos.  Hoy, he vuelto recordar todo aquello y, al comprobar que el enlace a los archivos que colgué en la web de mi viejo y querido club de andarines.com ha desaparecido, se me ha ocurrido volver a colgarlo aquí, por si alguien tiene la curiosidad, el tiempo y la fortuna de intentar esta aventura.  Lo que sigue es una reproducción de un artículo publicado en la revista Altitud, de la Federación Madrileña de Montañismo, en mayo del 2008.


El Pirineo en 36 jornadas. Un miembro de la FMM en la GR 11.

Los Pirineos son impresionantes para un chico que los descubre a los 18 años. Creo que fue en ese preciso momento cuando comenzó a germinar en mi mente la idea de recorrerlos en su totalidad. Más tarde, a mediados de los 80, durante un curso en Estados Unidos, visité la Appalachian Trail y fue como un reactivo para resucitar aquella idea de 12 años atrás. Así que, cuando unos años más tarde empecé a oír hablar del GR 11, la idea original fue transformándose en la firme decisión de intentarlo a la primera oportunidad.

El sendero de Gran Recorrido (GR) 11, también conocido como la “Senda Transpirenaica”, es un itinerario de más de 780 km que recorre los Pirineos a lo largo de toda su extensión, desde el cabo Higuer, en el Guipúzcoa, hasta el cabo de Creus, en Gerona. No es un camino, sino una ruta que discurre por carreteras, caminos, sendas o, simplemente, campo a través, marcada por los característicos trazos blancos y rojos, que no siempre aparecen cuando los necesitas, subiendo unos 40.000 metros de desnivel acumulado, y bajando otros tantos. Para hacernos una idea, es algo así como subir y bajar el Everest 5 veces seguidas, desde el nivel del mar, aunque en el caso del GR 11 nunca se pase de los 3.000 metros de cota.



Y, esa oportunidad llegó a finales de 2006, cuando mis obligaciones laborales y familiares me permitieron disponer del tiempo que necesitan los sueños para convertirse en realidad. Así, en noviembre de dicho año comencé un programa de entrenamiento, imprescindible para convertir un andarín ocasional en otro preparado para recorrer el GR 11 de una tirada, incrementando la distancia y las diferencias de nivel recorridas en mis sesiones de entrenamiento, aumentando progresivamente su frecuencia semanal, y la carga de equipo transportado, hasta llegar a hacer más de 115 km por semana, con plena carga, durante los dos últimos meses (ver cuadro de preparación).

La preparación tuvo lugar, principalmente, en los alrededores de Aranjuez, en los montes de Cartagena y en la sierra de Madrid. Durante la misma tuve la oportunidad de documentar varias rutas (colgadas en andarines.com junto con una relación detallada de la travesía), descubriendo paisajes encantadores, que nunca sospeché tan cercanos y reavivando en mí una verdadera afición por el senderismo, la montaña y la naturaleza, mantenida durante muchos años en la trastienda de deberes más perentorios. Las montañas de Cartagena siguen dándome alegrías y descubriéndome rincones mágicos; son un lugar muy adecuado para la preparación de empresas mayores, en el que es fácil realizar recorridos diarios, variados, en los que se superan los 1500 metros de desnivel acumulado, con el aliciente de un ocasional y refrescante baño en una cala solitaria. Los alrededores de Aranjuez no dan para mucho, en términos montañeros, aunque también incluyan rincones mágicos, por lo que tuve que redescubrir la sierra de Madrid, un privilegio para los que vivimos por aquí.

Al mismo tiempo, empecé a preparar el equipo, que cambió mucho a lo largo de los meses y, sobre todo, durante las últimas semanas previas a la travesía. Al final conseguí reducirlo a unos 17,5 kg, de los que 13,5 iban en la mochila (ver cuadro de equipo).

Otra cuestión a contestar durante la preparación fue la relativa al número de etapas en las que dividir el recorrido. Se trataba de resolver una ecuación de dos incógnitas: recorrido diario y peso a transportar, siendo la primera una incógnita compleja en la que el desnivel acumulado (de subida y de bajada) e incluso la pendiente, tenían más peso específico que la propia distancia reducida a recorrer. Al final, al prescindir de la tienda de campaña, conseguí reducir las 45 etapas calculadas inicialmente a 39, que acabarían siendo 36 en mi afán por llegar al Cabo de Creus.

Las fechas de la travesía fueron el tercer problema a resolver durante la preparación del viaje. Llegué a la conclusión de que las mejores fechas serían de mitad junio a mitad de julio… y acerté: poca lluvia y poco calor, con la nieve suficientemente blanda para no necesitar equipo especial. Sólo tuve un par de tormentas, ambas observadas desde el interior de un confortable y seguro refugio, gracias a mi previsión de empezar mi andadura diaria antes de las 7.00, evitando así el peligroso calor del comienzo de la tarde en las partes centrales, más altas, de cada etapa.

El esfuerzo requerido fue mayor de lo que había supuesto, pero la ilusión, la adecuada preparación y, sobre todo, la auto-convicción de que lo recorrido es más duro que lo que queda por recorrer, me llevaron a completar la travesía. Algo tuvieron que ver los estiramientos, masajes, cremas y rodilleras con los que a diario mimaba mis castigadas piernas, con su medio siglo bien cumplido.

Lo mejor del GR11 fue la gente que me encontré. Los Lord (Elvira y Jack), una deliciosa pareja escocesa con la que compartí cenas e ilusiones. Olaf, el super andarín, coronel retirado (¡70 increíbles años!) de la desaparecida RDA, que iba de Creus a ¡Finisterre! El grupo de Castellón con el que sufrí y disfruté la subida al collado de Tebarrai y la bajada a Panticosa. El guarda de la Casa de Piedra, que tanto me animó (y tan bien me alimentó) en mis horas más bajas. La pareja de israelíes con la que compartí el refugio y la paz de Angliós. Mariana, mi amable casera de Estaón, con su delicioso filete de potra y sus setas de arrerilla. El club de pescadores que tan generosamente me integró y alimentó en L’Illa. El anciano y animoso dueño del hotel Ter, en Setcases, que espero que haya vuelto a salir con sus perros a cazar el jabalí. Los chicos del legado d’en Rodri, que rehabilitan y cuidan en refugio de Talaixá. Los dos británicos que me reconfortaron con pastís francés (¡vaya combinación!) y agradable conversación en Sant Aniol….y tantos otros. Gracias a todos... , por todo.

Desde luego, también por los paisajes habría merecido la pena el esfuerzo. Del embrujo de Iratí a la magia de Els Encantats, pasando por la indescriptible belleza de los Lagos Azules, los ibones de Anayet, Ordesa, Añisclo, o los estanys de Ratera, sin olvidar los pueblos de ensueño de Navarra, ni la profusión de iglesias y ermitas románicas del tramo final, en Gerona. Sólo el Pirineo puede dar tanto y tan variado en tan corto recorrido.

De la comida no puedo hablar, por falta de espacio, pero también por esto merece la pena ir al Pirineo. Gracias a cuantos se esforzaron, noche tras noche, por alimentarme y recuperarme para la jornada siguiente. Nadie en el mundo lo habría hecho mejor.

Claro que también hubo etapas duras. Aunque ninguna fue fácil, las subidas a Tebarrai, Ballibierna y la portella de Baiau, junto con las bajadas a Panticosa y a Pineta, fueron los tramos más exigentes, aunque, curiosamente, también están entre los más hermosos y entrañables. Quizá por eso los he escogido para un selecto retorno, ahora con algunos compañeros, la última semana de este mes de junio.

Las moscas, los mosquitos y las hormigas rojas, incluso las mariposas ¡a millares! también contribuyeron a la dureza de la travesía. Pero, sin moscas, sin lluvia, sin calor y con escaleras mecánicas, la montaña parecería un centro comercial ¿no?

Os animo a todos a intentarlo. Creo que el GR11, aparte de las satisfacciones que reporta al andarín, al pasar por Euskadi, Navarra, Aragón, Andorra y Cataluña, también contribuye de alguna forma a la vertebración de nuestra España, cosa que nunca está de más. Aunque os volvieseis a los cinco días, habría merecido la pena. Pero os puedo asegurar que con una buena preparación y la dosis necesaria de ilusión, lo completaréis…y nunca lo olvidaréis.

La tarjeta de la Federación resultó de gran ayuda a la hora de rebajar el coste total de la travesía, que no llegó a los 2000€, y puede ser mucho menos si optáis por vivaquear y cocinar, aunque en este caso es posible que necesitéis algunos días más, al acortar los recorridos diarios debido al mayor peso a transportar y a la necesidad de secar la tienda antes de recogerla, cada mañana.

En la página principal de andarines.com encontrareis información sobre equipo, detalles y consejos que yo eché de menos durante mi preparación de la GR11 y que espero sean de utilidad para los interesados. También incluyo una selección de fotografías para terminar de animar a los que todavía duden. Y si aún os quedan preguntas, escribidme a piripon@hotmail.com. Toda mi corta experiencia está a vuestra entera disposición.

Aranjuez, a 27 de mayo de 2008

José Antonio Pérez González (Piri)
piripon@hotmail.com

NOTA DE ACTUALIZACIÓN:
En el enlace siguiente tenéis los consejos y detalles desaparecidos de andarines.com.  https://drive.google.com/open?id=1ZluMmu2-fCy90h2LoPLmacBaX_qi1HPz Si tenéis problemas para acceder y estáis interesados, no tengo inconveniente en enviároslos a la dirección que me déis.  Hace unos años variaron el recorrido del GR11 a su paso por Navarra, incomprensiblemente sacándolo de la Selva de Irati.  La Topoguía del GR11 de la Editorial Prames sigue siendo un buen soporte para quienes quieran intentarlo.

Finalmente, un emocionado y cariñoso recuerdo para mi entrañable amiga, Elvira Yolanda Lord, que hace ahora un año que anda por montes más altos y limpios, aunque cada vez que cojo mis bastones, siga notando su presencia a mi lado.

lunes, 9 de julio de 2018

La importancia de agarrar para clavar


Es asombrosa la cantidad de gente que, abusando de la tracción sobre las dragoneras, maneja sus bastones con las manos abiertas, sin agarrarlos en ningún momento. Si repasamos los videos de las competiciones, veremos que no exagero. Me pregunto cómo no tenemos más accidentes con esta práctica y, sobre todo, dónde están los árbitros, ya que el reglamento, por una vez y sin que sirva de precedente, es bien claro en su artículo 5.3 “El bastón debe clavarse asiendo firmemente la empuñadura...” aunque yo habría utilizado el término “agarrar”, que según nuestro diccionario es “asir fuertemente”.

En mis cursos de iniciación hago fuerte hincapié en este asunto, corrigiendo a quienes sujetan el bastón de forma pusilánime mientras éste toma contacto con el suelo. En la marcha nórdica, repito siempre a mis alumnos, sólo hay “dos pecados capitales”: no apoyar el bastón por detrás del pie adelantado, cuando nos queremos impulsar, y no agarrar firmemente el bastón en el momento de clavar. Vamos a fijarnos hoy en este extremo y trataremos de analizar los porqués de este, para mí, esencial requisito.
  1. Control del bastón. Tenemos que clavar el bastón en el lugar preciso que queramos. De no hacerlo así, podemos encontrarnos con una piedra, rama u otro obstáculo que desplace el bastón, cruzándolo en nuestro camino, o en el camino de alguien que marcha a nuestro lado, provocando uno de los pocos accidentes que he observado en la marcha nórdica.
  2. Limitación de vibraciones. Durante su toma de contacto con el suelo, el bastón vibra y, mientras duran esas vibraciones, la punta del bastón no está definitivamente asentada sobre el terreno. Agarrando la empuñadura con firmeza limitamos ese tiempo de vibración y conseguimos fijar rápidamente el bastón en el suelo para iniciar y completar el empuje sobre el mismo de forma continuada y segura.
  3. Inicio de la impulsión. Si apoyamos sobre el suelo con el bastón firmemente agarrado, notaremos el impulso adelante desde el primer momento.
  4. Ejercicio de flexores de dedos. Al agarrar firmemente para clavar estamos trabajando intensamente todos los músculos flexores de los dedos. En cada mano tenemos 23 articulaciones, con sus correspondientes tendones, músculos y ligamentos, que es necesario trabajar. Si defendemos que la marcha nórdica mueve el 90% de los músculos y articulaciones de nuestro cuerpo, no podemos olvidar las manos.
  5. Bombeo de retorno. Cada vez que apretamos la empuñadura de nuestro bastón estamos favoreciendo la circulación de retorno de toda la extremidad superior. La tensión en los músculos de la mano y el antebrazo fuerza el retorno de linfa y sangre al torrente circulatorio general. Más líquidos transportando oxigeno y evacuando las materias de deshecho de la combustión muscular, que se traduce en un mejor funcionamiento de todo nuestro organismo.
  6. Menos manos dormidas. Si se te duermen las manos haciendo marcha nórdica, posiblemente eres de los que no agarran la empuñadura con firmeza para clavar, ya que si lo haces regularmente, la circulación se activa en toda la extremidad superior.
  7. Mejor coordinación de la técnica diagonal. Observando videos de nordimarchadores podemos ver que hay muchos que, al adelantar el brazo para clavar, llevan el bastón casi horizontal. Evidentemente esto es porque no están agarrando la empuñadura del bastón, por lo que se suele observar que el talón entra en contacto con el suelo mientras que la punta del bastón todavía está en el aire. Es decir, que no coinciden las tomas de contacto de pie y bastón, lo que supone una mala ejecución de la técnica diagonal “que consiste en el apoyo en todo momento de cada bastón en acción con el pie contrario”, según el reglamento de la FEDME.
  8. Favorece la “suelta” del bastón. La mayoría de los instructores de marcha nórdica hacen un mundo del abrir y cerrar las manos, hasta tal punto que vemos a muchos nuevos nordimarchadores que, obsesionados con esto, abren y cierran las manos a destiempo, lo que, según hemos visto, puede ser fatal si llegan a clavar con la empuñadura suelta, sobre un obstáculo que varíe la trayectoria del bastón, cruzándolo en el camino de un marchador. En lugar de ello, yo aconsejo que se insista en agarrar fuerte para clavar porque, aparte de todo lo dicho en los puntos anteriores, cuanto más apretemos una empuñadura, más fácil será que la mano se afloje a continuación (mientras apretamos con la otra), justo en el momento en que la impulsión sobre el bastón pasa de la tracción sobre la empuñadura, al empuje sobre la dragonera. La experiencia me ha demostrado que este camino conduce a la tecnica diagonal de forma más fácil y segura.
Como ya he dicho, no es este un asunto baladí a la hora de aprender a manejar los bastones de manera que obtengamos el máximo beneficio de su uso, tanto en términos de salud como de eficacia en el desplazamiento, que en esto consiste, para mi, la marcha nórdica.

Pues ya sabes, saca los bastones del paragüero y agarra fuerte para clavar. Ya me dirás cómo te va.