sábado, 16 de febrero de 2019

TACOS DE MARCHA NÓRDICA


No, no me refiero a los que se nos vienen a la cabeza cuando un árbitro (¡benditos sean! … su único pecado es atreverse a arbitrar con semejante reglamento) nos amonesta por hacer lo mismo, sólo que menos exagerado, que el que llevamos delante, a quién, curiosamente, no le dicen nada. Hoy toca hablar un poco de los tacos de goma, esos que ponemos en la punta de nuestros bastones para aumentar su rozamiento y mejorar nuestro empuje sobre ciertas superficies, también llamados “pads de asfalto” o, simplemente, conteras (según el diccionario de la RAE, Pieza que se pone en el extremo opuesto al puño de objetos como un bastón,…) de goma.

Desde hace unos años, cuando nuestro amigo Jesús Lodosa comenzó a fabricar y comercializar sus LMN (Lodosa Marcha Nórdica), y los probé, yo no he vuelto a utilizar otros. Ninguno de los que he probado tienen la duración o el agarre de estos, de manera que voy a hablar de ellos.

En la actualidad, todos tienen un diámetro es 12,2mm, adecuado para todos los bastones que tengo (a excepción de la gama NW P120 de Newfeel) y arandela metálica anti perforación. Según palabras del propio fabricante, los sirven en tres modelos:

Taco azul: el más blando y con mas agarre recomendado para carreras, días de lluvia o nieblas, por su capacidad de agarre . Jesús recomienda poner polvos de talco en el agujero dónde entra la punta del bastón, ya que al ser muy blandos también se agarran al bastón y cuesta sacarlos. La absorción del impacto es excelente, dando una sensación de amortiguación que, sin duda, los codos agradecen. Tiene un peso de 17gr.

Taco negro : todo uso, entreno, carreras, paseos …. gran relación agarre/duración, el más completo para mi gusto. Va bien en agua y seco, dura más kilómetros, muy cómodo para poner y quitar, y transmite muy poco el impacto con el suelo. Tiene un peso de 18.5gr.

Gama color : en rojo y verde para todo uso, también, pero con color añadido, por aquello del "diseño". Es algo más duro, tiene menos agarre en mojado y dura un poco más. Dice Jesús que en carrera él optaría por alguno de los otros, “ya que al ser más duro “rebota” más que los otros y hay que tener mejor técnica, pero no son peores, cuando calientan mejora mucho el rendimiento”. Tiene un peso de 18.5 gr y son ligeramente más caros que los otros dos.

El precio final de venta al usuario depende de la cantidad pedida y del margen comercial que aplique el minorista, pero en cualquier caso no deberían superar en mucho los 8€ el par y la duración y el agarre los convierte en una opción preferencial frente a otros productos similares del mercado.

Los negros de la foto adjunta van por los 1.000 km en asfalto y, como se puede apreciar, todavía les quedan unos cuantos. Los azules sólo llevan unos 50 km, y los verdes apenas 20 km. Yo no le he puesto talco a los azules: la primera vez que los quité en marcha me costó trabajo, porque los quise quitar como los negros, con un movimiento de "desenroscar", y al ser tan blandos, se “agarraron” al plástico dónde va embutida la punta del bastón. En posteriores ocasiones, ese problema quedó soslayado simplemente con sacarlos cimbreándolos un poco adelante y atrás.

Alguien se puede asombrar cuando digo que a estos tacos se le pueden hacer 2.000 km. Yo encargo tacos para mis alumnos y he observado algunos que tienen que cambiarlos a los pocos cientos de kilómetros ("cometacos", les llamo yo), mientras que otros los alargan hasta pasar de los 1.000. Estoy convencido de que la técnica tiene mucho que ver en la duración de los tacos. Una toma de contacto decidida del bastón con el suelo, de arriba a abajo, sin que haya arrastre previo a la misma, alarga enormemente la vida de los tacos. El utilizarlos sólo cuando son necesarios, en superficies duras, también tiene mucho que ver en la duración. Los nordimarchadores que mantienen los tacos puestos en superficies de tierra los someten a una acción de “lijado” continuo, debido al inevitable resbalamiento del taco sobre dicha superficie que, indudablemente, acortará mucho la vida útil de los mismos. En superficies blandas (tierra, hierba, …) los mejores tacos son los que se llevan en el bolsillo y no se ponen; aquí nada agarra mejor que las puntas metálicas, que para eso están hechas y, ojo, que también se gastan más si las arrastramos.

Pero ya basta de palabrería.  Ahora a sacar los bastones del paragüero y a darles caña, con tacos o sin ellos.


lunes, 11 de febrero de 2019

Nuevo curso de Iniciación a la marcha nórdica en Cartagena


El domingo, 24 de febrero, de 08.30 a 13.30, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 2º de este año, 67º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras junto al Parque de la Rosa, frente al UPPER (EuroSpar), prolongación de Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z . Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía el siguiente formulario: 
El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica o de senderismo. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.
Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,
José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).
... y por favor, por respeto a los demás, sé puntual.

viernes, 8 de febrero de 2019

Nuevo Club de Marcha Nórdica

Hace poco anunciaba la aparición de un nuevo blog sobre marcha nórdica  http://nordicartagena.blogspot.com/2018/09/marcha-nordica-sad.html.  Ahora, Antonio Lois, su creador, ha expandido su iniciativa para formar un club de marcha nórdica, cuyo logo podéis ver aquí.

Los derechos y deberes inherentes a los asociados del CMN SAD, como entidad legalmente establecida, se pueden consultar en los estatutos del Club, disponibles en la página Web del mismo: www.marchanordicasad.com.

Antonio ha publicado un programa tentativo de actividades para este año que, a medida que me vaya confirmando, repetiré en este blog.

Desde aquí los mejores deseos para esta nueva andadura y, ya sabéis, con club o sin él, lo importante es que tus bastones no duerman el sueño de los justos en el paragüero.  La marcha nórdica está ahí, esperando que le deis una oportunidad para mejorar vuestra vida ... ¡aprovechadla!

jueves, 7 de febrero de 2019

Marcha nórdica: sólo parte de un todo


Ya nos acercamos al cuarto de siglo de la acuñación del término “nordic walking”, y de su primera traducción al castellano, como “marcha nórdica”, para hacer referencia a un deporte que, en puridad, debiera haberse llamado simplemente “moverse con bastones”. Creo que es el momento de recapitular y tratar de poner un poco de orden en toda esta jerga. Sé de sobra que lo que yo escriba hoy aquí no puede aspirar a variar un ápice los conceptos y la terminología en uso, pero también soy consciente del insospechado éxito de otros términos acuñados aquí hace años, con las mismas pocas esperanzas, tales como nordimarchador o nordicompetidor, hoy de uso generalizado. En cualquier caso, lo que pretendo con estas líneas no es cambiar la forma de hablar de los que andan en este negocio, sino aclarar conceptos sobre nuestro deporte, para mí mismo, en primer lugar, pero siempre con la ilusión de que puedan ayudar a alguien más.

Haciendo un somero análisis de la terminología aceptada por el actual diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, la herramienta por la que todos nos deberíamos regir al hablar o escribir y que desgraciadamente no utilizamos con la asiduidad que deberíamos, observamos que

el término “marcha”, si bien se puede considerar sinónimo de la acción de andar o caminar, tiene, deportivamente hablando, una connotación muy precisa, de hacer estas acciones de forma rápida, aunque sin perder por ello la esencia que las diferencia de correr: mantener siempre un pie en contacto con el suelo, es decir, sin que coincidan en ningún momento los dos en el aire.

Según esto, si a esta nueva actividad que nos gloriamos en practicar la llamamos marcha, parecería que siempre deberíamos andar rápidos, cosa que no siempre sucede. A veces, vamos simplemente paseando con nuestros bastones, “por distracción o ejercicio”, es decir, dando un paseo con bastones.

Pero, por otro lado, la esencia de nuestro deporte, lo que lo diferencia de los demás, sin tener en cuenta la rapidez con que lo practiquemos, está en la utilización de dos bastones con una técnica, que hemos dado en llamar “diagonal”, derivada del esquí de fondo, o nórdico, y que podríamos definir como la utilización de dos bastones de manera que cada uno de ellos apoye en todo momento la acción del pie contrario. Así, una buena técnica diagonal hará que obtengamos el máximo beneficio del uso de esos bastones en apoyo de nuestro desplazamiento, o lo que es lo mismo, que optimicemos su uso. A esta técnica, dado su origen, la podríamos llamar, sin ambages, y con toda tranquilidad, “nórdica”.

En el esquí nórdico se utiliza también el llamado paso de patinador, que consiste en impulsar el desplazamiento sobre una pierna, simultáneamente con los dos bastones. En nuestro deporte, esta técnica se conoce como de doble bastón, muy utilizada cuando el terreno exige un esfuerzo extraordinario con una de las piernas, por ejemplo, para subir un escalón, aconsejando el apoyo concurrente de los dos bastones. Esta técnica también debe considerarse incluida en la denominación nórdica, en base a su origen y utilización generalizada.

Según todo lo anterior, para mí, nuestro deporte sería (y debería llamarse) “desplazamiento nórdico”, y su definición sería algo así como “desplazarse utilizando óptimamente dos bastones”. Cuando ese desplazamiento se haga caminando, el deporte sería “paseo nórdico”. Si el movimiento es rápido, como en la marcha atlética, pero manteniendo siempre al menos un pie en contacto con el suelo, el deporte sería “marcha nórdica”, y si llegásemos a tener un tiempo de suspensión entre paso y paso, estaríamos haciendo “carrera nórdica”.

Hasta hace unos días, el reglamento de competiciones de marcha nórdica de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), que es hoy por hoy el documento oficial de mayor precedencia en nuestro país en lo que respecta a nuestro deporte, sancionaba al nordicompetidor que hacía marcha atlética en las competiciones; es decir, al quién “caminaba rápidamente con uno de sus pies siempre en contacto con el suelo”, según nuestro diccionario. Gracias a Dios este despropósito ha desaparecido por fin en la versión actual de dicho reglamento. Sin embargo, dudo mucho que haya desaparecido de la mente de árbitros deformados por años de persecución de un deporte, la marcha atlética, que sólo puede servir para ayudar a progresar y engrandecer el nuestro.

La marcha nórdica es una de las formas de nuestro desplazamiento nórdico y, actualmente, es la única admitida en las competiciones oficiales que se organizan para el mismo. Pero este deporte, mucho más ambicioso y polivalente, incluye otras formas, como el paseo nórdico, tan útil, entre otras cosas, para el senderismo, o la carrera nórdica, de extraordinaria utilidad para el corredor por montaña. El día que la FEDME (y las federaciones regionales de montaña) entienda todo esto, y actúe en consecuencia, incorporará plenamente un deporte de versatilidad y valor extraordinario para su entorno natural. Mientras tanto, seguirá potenciando sólo una de sus facetas que, curiosamente, es la que más fácil y razonadamente puede ser reclamada por otra federación, la de atletismo, si en algún momento esto llega a ser un negocio rentable, cuando veamos trescientos pares de bastones en una línea de salida de una competición.

Pero hagas lo que hagas, y lo llames como lo llames, saca tus bastones del paragüero, todos los días.

viernes, 1 de febrero de 2019

MARCHA NÓRDICA Y MONTAÑA: LA HISTORIA DE UNA FALTA DE ENTENDIMIENTO


Hace unos días, uno de los alumnos de uno de mis cursos de iniciación, me preguntaba, un tanto extrañado, si no sería lógico que la marcha nórdica (MN) estuviera en la federación de atletismo, en lugar de en la de montaña. Le expliqué rápidamente que las cosas no siempre están como deberían, o mejor, como creemos que deberían estar. En atención a él, y a otros que puedan hacerse esta misma pregunta, escribo la historia de hoy, la crónica de lo que para mí ha sido una penosa falta de entendimiento de nuestro deporte por parte de las federaciones españolas de montaña. Una historia que comienza en los países nórdicos, hace un cuarto de siglo, y que se sigue escribiendo, a día de hoy, en nuestra tierra.

Los países nórdicos siempre han estado en cabeza en lo que a actividad física saludable se refiere. Los que tenemos una edad hemos experimentado aquellas clases de de educación física, de pocos medios y “tenis” en la cartera, en las que la gimnasia sueca era la estrella. Todos hemos admirado la constitución física de los nórdicos (y nórdicas, por remedar a algunos de nuestros políticos más ridículos) que visitaban nuestro país, fruto, sin duda, no sólo de la presencia de determinados genes, sino también de una práctica deportiva constante y sana. El esquí de fondo, quizá el deporte individual más popular en todos estos países, ha sido hasta hace un par de décadas la actividad física más completa, equilibrada y sana que se conocía, con el inconveniente de la necesidad de un elemento estacional, la nieve, del que estos países sólo carecían unos pocos meses al año. Y esos meses no dejaban por eso de hacer deporte, sino que seguían saliendo a andar con sus bastones de esquí, a pesar de lo inadecuado de su tamaño. Hasta que un fabricante finlandés de material de esquí vio una oportunidad de negocio en el desarrollo de unos bastones específicos para andar con ellos, con una técnica similar a la del esquí de fondo, y bautizó este “nuevo” deporte como “nordic walking”, lo que nosotros hemos traducido como marcha nórdica.

Los alemanes que, entre otras virtudes, siempre han sentido una especial atracción hacia el culto a la salud y al cuerpo, comprendieron inmediatamente la potencialidad de este deporte, fácilmente importable y exportable, susceptible de ser universalizado, una vez desembarazado de su inicial dependencia de la nieve. Así, en Alemania se pasó de cero practicantes en el año 2000, a cinco millones de practicantes, en el 2005, al parecer, con una importante apuesta de la seguridad social por esta oportunidad de mejorar la salud de su población, disminuyendo gastos de asistencia médica y farmacéutica. Y ellos fueron los principales motores del desarrollo de la Técnica ALFA, para sacar de los bastones el máximo beneficio físico posible para el usuario. Y fue de la mano de alemanes afincados en España, como llegó este deporte a nuestro país, durante la primera década de este siglo.


Durante algunos años, los primeros que nos interesamos por esta ilusionante actividad física, anduvimos practicándola como pudimos, aunque ahora, a toro pasado, he de decir que no lo hicimos nada mal. Y es que la técnica de la marcha nórdica es tan natural, simple y racional, que cualquiera puede llegar a dominarla sin necesidad de maestros ni libros de texto, aunque es cierto que ambos ayudan a acelerar y completar el proceso. E incluso empezamos a organizar nuestras primeras competiciones, como Dios nos dio a entender, con mucho esfuerzo y buena voluntad por parte de todos.

Pero nuestro incipiente deporte estaba huérfano de federación. Eramos cuatro y el de la gaita. El consejo superior de deportes no está por la creación de nuevas federaciones; ya tiene bastantes movidas con las que hay. Las federaciones con posibilidad de acoger la MN como una de sus actividades no veían “negocio” en este nuevo deporte, de práctica minoritaria, con competiciones sin muchas perspectivas de superar el centenar y medio de participantes, y con pocas lesiones que, a la postre, es lo que te anuncia el número de licencias federativas que vas a poder vender.

Por fin, cuando después de tibios y fracasados intentos de acercamiento a la federaciones de atletismo, algunas federaciones autonómicas de montaña (balear, andaluza, murciana) fueron “acogiendo” la MN como una de sus actividades físicas, a muchos nos pareció que empezábamos a salir del limbo en el que habíamos vivido, aunque la mayoría no estábamos seguros de que estas federaciones reconociesen la verdadera importancia y, sobre todo, la potencialidad de este deporte.

Para no quedarse al margen de estas iniciativas autonómicas, la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), a nivel nacional, reconoció en junio de 2015 la MN como una de sus actividades. La Federación de Montañismo de la Región de Murcia (FMRM), ya había decidido, en octubre del 2014 la inclusión de la MN en sus estatutos, iniciando la implementación de dicha decisión con la creación del Comité de MN, el 28 de octubre del 2015, “con la finalidad de promocionar y desarrollar la Marcha Nórdica (Nordic Walking) por todo el territorio murciano”.

Como miembro fundador de dicho Comité, propuse el siguiente texto, a modo de declaración de principios: “La técnica de la MN es una herramienta de gran utilidad para el practicante de senderismo, montañismo y carreras de montaña. Sin embargo, el valor principal de la MN reside en su potencialidad como deporte específico, completo, saludable, apto para todos, económico y practicable en cualquier entorno y condición“. El texto fue aceptado y aprobado por todos los miembros del Comité, y todavía figura hoy en su sitio web, a pesar de que estoy convencido de que ningún miembro de la FMRM comprendió entonces, ni ahora, el calado de este párrafo.

Sinceramente creo que ni la FMRM, ni la FEDME, han entendido nunca la grandeza y la potencialidad de este maravilloso deporte, ni han reconocido, implícita o explícitamente, la finalidad descrita dos párrafos más arriba, de “promocionar y desarrollar la MN” dentro de su jurisdicción territorial, ni en su aspecto de práctica deportiva, ni en el competitivo.

Como práctica deportiva, las federaciones de montaña siempre han confundido la MN con el senderismo. Sin menoscabo de esta actividad, que me enorgullezco de practicar, la MN es un deporte individual, como correr o nadar, que procura enormes beneficios a quién la practica de forma habitual (corrige la postura y ayuda a prevenir/corregir problemas de columna, articulares, aumenta la oxigenación general, mejora la circulación y la producción de endorfinas, quema grasas, aumenta la autoestima … apto para toda edad y condición física, desde niños y gente con movilidad reducida hasta deportistas de élite, que se puede practicar en cualquier lugar y momento). Para hacer MN no se necesitan conocimientos especiales de orientación y movimiento en montaña, algo muy adecuado para un senderista; ni el instructor de MN necesita conocimientos para llevar un grupo por la montaña. Yo hago marcha nórdica todos los días, sin ir a la montaña. Es más, cuando hago senderismo de montaña, son pocas las ocasiones en las que puedo aplicar la técnica de la MN, a pesar de mi interés.

En cuanto a las competiciones de MN, las federaciones de montaña las siguen confundiendo con carreras por montaña, con recorridos en línea o circuitos tan largos que en nada ayudan a la eficaz actuación de los árbitros durante la competición que, en este disciplina, a diferencia de las carreras por montaña, es esencial. Un reglamento que nisiquiera contempla como finalidad de las competiciones la citada de “promoción y desarrollo” de la MN, ni determina las características mínimas que debe reunir un circuito de competición para permitir el desarrollo de una técnica correcta, algo difícil de conseguir en un entorno de montaña. Un reglamento utiliza en su articulado vaguedades tales como “mucho” o “excesivo”, no es serio, pero sobre todo, un reglamento que no reconoce la dificultad de apreciar a simple vista la realización correcta de la técnica de la MN, permitiendo que un sólo árbitro pueda decidir la descalificación de un competidor, es una demostración palpable de la falta de comprensión de la esencia de este deporte por parte de las federaciones de montaña.

La verdad es que la MN no necesita una federación. Como no se necesita una federación para correr. La MN sólo necesita una persona consciente de la necesidad de practicar un deporte barato, sano y sencillo, el más completo y equilibrado de los conocidos, que trabaja activamente más del 90% de los músculos y articulaciones de nuestro cuerpo … y un par de bastones. Ahora, si decidimos que debe haber competiciones de MN (algo de lo que yo estoy bastante desengañado), sigo pensando, como al principio, que las federaciones de atletismo, teniendo la experiencia de la marcha atlética, están mucho más preparadas que las de montaña para entender y atender las necesidades organizativas, reglamentarias y de arbitraje de este deporte.

Sigo convencido de que, aunque sólo sea por pura ambición, como ya sucedió en las carreras de montaña, el día que se vean 300 pares de bastones en la línea de salida de una competición de MN, las federaciones de atletismo saltarán a la arena para reclamar la MN como una actividad propia. Y es posible que los nordicompetidores prefieran entonces una federación que cuenta con más de cien años de experiencia y evolución en intentar enjuiciar con mesura y justicia la técnica de sus marchadores. Si las federaciones de montaña siguen interesadas en este deporte, más les vale que empiecen a ponerse las pilas. ¡Ya están tardando!

Y tú, pasa de federaciones, competiciones y otras vainas, y saca tus bastones del paragüero … ¡todos los días!

lunes, 28 de enero de 2019

Marcha nórdica para todo

El lema de Nordicartagena dice que la marcha nórdica es un deporte para todos y para todo.  Que es para todos está más que claro: yo cumplo los 65 en un mes.  Que es para todo, resulta aparente de la lectura de los dos párrafos siguientes.

Ayer tuvimos un precioso día corriendo con bastones por las calas de Bolnuevo.  Fueron 11 km de duras subidas y bajadas, sobre un terreno de canto rodado, pero con una temperatura y unas vistas excepcionales.  Marchando en las subidas y corriendo en las bajadas, abusando de la seguridad y la racional distribución de esfuerzos que te dan los bastones y la técnica.  Un rápido, pero reparador baño en una playa desierta, y vermut y comida con la familia, en Bolnuevo y el Puerto de Mazarrón.  Definitivamente, una experiencia para repetir (esta es la cuarta edición a la que asisto, y cada vez la disfruto más).  Marcha/carrera nórdica LSD (Lúdica, Sana y Deportiva).

Por otro lado, acabo de inscribirme para la marcha nórdica (7 km) no competitiva, solidaria, organizada por la asociación Prometeo (discapacitados físicos, psíquicos y sensoriales), en Torre Pacheco.  Se trata de una marcha lúdica, de exhibición, que hacemos por segundo año consecutivo, con el objetivo de promocionar la marcha nórdica en Torre Pacheco, al tiempo que contribuimos humildemente al loable esfuerzo realizado por esta institución. La inscripción para la marcha nórdica sólo cuesta 10€ y en el enlace siguiente tenéis todos los detalles para la inscripción https://www.lineadesalida.net/carreras/vi-carrera-popular-solidaria-prometeo/, y no hay escusa para no apuntarse.  Tendremos música y comidita rica.  ¡Animo!

¿Es o no cierto que la marcha nórdica vale para todo?  Y no te olvides de sacar los bastones del paragüero (yo ya lo hice esta mañana).




jueves, 24 de enero de 2019

Humo nórdico

Hace tiempo que vengo viendo cosas que no me gustan en este mundillo de la marcha nórdica. Por un lado, me he encontrado en él gente que, sin entrar a juzgar su catadura moral, de alguna manera provocan en mí una reacción de rabia y repulsa antinatural, que no deseo, ni es buena.  Es gente tóxica para mí.  A lo mejor no es culpa suya y es que yo estoy bajo de defensas, pero en cualquier caso procuro alejarme de ellos y por eso he abandonado ambientes, grupos y redes sociales de las que se enseñorean, o por dónde pululan.  Mi vida ha mejorado bastante desde que he salido de esos entornos y me he limitado a mis prácticas y tareas de difusión de este deporte a nivel local.  Y es que, cómo decía Fray Luis de León, cuando salió de la cárcel de Valladolid, dónde "la envidia y la mentira" le tuvieron encerrado durante seis años, "Bendito el humilde estado del sabio que se retira de aqueste mundo malvado, y con pobre mesa y casa, en el campo, venturoso, a solas su vida pasa, y con sólo Dios se acompasa, ni envidiado ni envidioso".

Por otra parte, aunque siempre he defendido el derecho de cualquier profesional a cobrar por la venta de una enseñanza honesta y con fundamento, cada vez veo un mayor comercio de "humo" en este mundo de nuestro deporte.  La marcha nórdica consiste en andar de forma natural y completa, utilizando dos bastones con una técnica que nos permita sacar el máximo beneficio de su uso.  Y no hay más.  Toda la enseñanza que necesita un lego en la materia se resume en un curso de iniciación de cinco horas (seis si incluimos calentamientos y estiramientos); el resto de su formación depende del interés que el sujeto ponga en mejorar su técnica, siguiendo las pautas que el instructor le dé durante el citado curso de iniciación.

Sin embargo, la necesidad de hacer caja, obliga a los que ven la marcha nórdica como un negocio, desde empresas privadas o federaciones, a vender curso tras curso, de iniciación, perfeccionamiento, tecnificación, instructor de nivel 1, 2, 3, coach, máster... y diversas combinaciones de marcha nórdica con cosas tan peregrinas y ajenas a la técnica como los primeros auxilios, la alimentación mediterránea, el tai chí, la orientación sexual, paseos campestres,  rutas micológicas, la respiración asistida, el jiu jitsu, el chachachá o el tango argentino.  Con todo mi respeto hacia esos asuntos y disciplinas, algunas de las cuales practico y disfruto, no acabo de ver qué tiene que ver el culo con las témporas; o mejor dicho, sí que lo veo: hay que vender algo distinto... humo.

A mí me gusta muchísimo el queso, en cualquiera de sus variedades, tierno, curado, de vaca, de cabra, azul, nacional o extranjero.  Pero por eso mismo que me chifla, nunca me ha gustado mezclado con finas hierbas, nueces, fresas o frutas del bosque.  Aunque todos estos aditamentos puedan ser de mi agrado, ... cada cosa en su sitio y en su momento.  Y con la marcha nórdica me pasa igual: me gusta tanto que no quiero que me la mezclen con otras cosas que, aunque fueran de mi gusto, no tienen nada que ver con ella y creo que confunden al público en general.  Con estas mezcolanzas siempre tengo la impresión que me están tomando por tonto, vendiéndome una bacalada y, aunque yo no sea muy espabilado, no me gusta que me lo digan, y mucho menos que, encima, me cobren por ello. 

Abundando en mi diatriba de hoy, que espero que sirva a alguien como "aviso a navegantes y embarcaciones pesqueras", en realidad nada tengo contra los vendedores de humo aparte de la confusión que puedan crear.  Al fin y al cabo, cada uno vende lo que puede...y lo que le compran.  Lo que realmente no entiendo es que haya gente adulta, medianamente formada, que lo compre (el humo, digo).  Pero como decía El Gallo, "hay gente pa tó", y al final del día, como dice la canción de Patxi Andión "Esto es el Rastro señores, vengan y anímense, que aquí estamos nosotros, somos Papá Noel. Le vendemos barato, con el precio en inglés. Somos todo lo honrados, que usted quiera creer. ... ¡Vengan al rastro, señores.  Vengan y anímense.  Vengan y pasen por caja!"

Y algún lector avezado, que haya tenido la paciencia de llegar hasta aquí (¡gracias mil!), puede preguntarse qué tiene que ver la gente tóxica del primer párrafo con los vendedores de humo en este mundo de la marcha nórdica.  Pues bien, a pesar de que algunos de éstos últimos tienen conocimientos suficientes para saber lo que hacen, y bien podrían hacerlo de otra manera, lo cierto es que muchos de los primeros, sin tener ni idea de lo que hacen, también se prodigan asombrosamente en el mundo de la venta fumígena. ¡País!

En fin, saquemos los bastones del paragüero, que éstos nunca nos van a a decepcionar,  y que cada quién obre según su sabiduría y conciencia. Con Dios.

lunes, 14 de enero de 2019

Comentarios sobre el reglamento de competiciones para 2019

Hace un año (y tres días, para ser exactos) publicaba una entrada en este blog con mis comentarios sobre la revisión para el 2018 del Reglamento de Competiciones de Marcha Nórdica de la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME), comentarios 2018.  Hoy debería hablar aquí de la edición de este año Reglamento 2019, pero los cambios son tan pocos que no cansaré al desprevenido lector con una reedición de la mencionada entrada. Tampoco mi desilusión con las competiciones de marcha nórdica (quizá puse demasiadas expectativas en ellas) me invita a hablar del tema.  Pero por respeto a los principios de este blog, de informar sobre lo que pasa en nuestro deporte, haré unos breves comentarios, remitiendo a los que quieran saber más al enlace del año pasado.

Aunque la nueva versión ha atendido (¡por fin!) mi reiterada queja y ha desaparecido la improcedente referencia al trote y a la marcha atlética, éste y la introducción de una alternativa al bucle de penalización (stop and go) son prácticamente los únicos avances reseñables en esta edición, que sigue adoleciendo de indefiniciones impropias de cualquier reglamento que se precie, tales como "flexión excesiva de la cadera" (?!), "itinerario adecuado para la práctica de la MN con buena técnica" (?!), y otras lindezas.  Un reglamento tiene que establecer parámetros mesurables, no vaguedades que cada árbitro pueda interpretar cómo quiera.

Para mí, el mayor problema de este reglamento sigue siendo que continuamos manteniendo la posibilidad de que la apreciación de un sólo árbitro (con la dificultad que tiene el enjuiciamiento técnico de la marcha nórdica) pueda descalificar a un competidor. Como he dicho en reiteradas ocasiones, si el árbitro es sensato, abrumado por esta responsabilidad, casi nunca penalizará; si no lo es, que Dios nos coja confesados.

Seguimos empeñados en no querer aprender de quienes llevan un siglo en estos menesteres de enjuiciar técnicamente la marcha. A pesar de que arbitrar marcha atlética es bastante más fácil que arbitrar marcha nórdica (ver los dos pies en el aire es infinitamente más factible que ver los dos bastones en el aire), en las competiciones de marcha atlética se necesita el criterio de tres árbitros distintos, que no se comunican entre sí, para sancionar a un competidor.


Quizá sea esta incomprensible tozudez, y la consecuente sensación de indefensión del competidor ante la continua aplicación injusta, parcial y tendenciosa de un reglamento poco claro, lo que ha hecho que la competición no haya atraído al público joven que esperábamos, ni a la cantidad de competidores que augurábamos.  Seguimos en el rango de los 150 competidores, con medias de edad próximas a los 50 años, como antes del primer reglamento de la FEDME. 

 
...O a lo mejor es, simplemente, que la mayoría de los que hemos llegado a este deporte atraídos por sus bondades, nos hemos dado cuenta de que las competiciones, como "las rondas, no son buenas, que hacen daño, que dan penas, que se acaba por llorar." (Agustín Lara)


...muy al contrario de lo que te pasará si sacas los bastones del paragüero cada día.

viernes, 11 de enero de 2019

Escucha a tu cuerpo

Seguro que muchos habréis recibido este año un precioso pulsómetro, o incluso uno de esos carísimos ingenios que te dicen las calorías que has gastado, la fecha de tu próximo ictus y hasta el número de pie de la primera novia que tuviste.  Ya lo decía Plauto, 200 años antes de Cristo: Homo homini lupus, o lo que es lo mismo, lo que inventa el hombre para sacarle las perras a sus semejantes, no tiene parangón, ni límites en la época de parafernalia tecno-informática que nos ha tocado vivir.

Para mí, los Reyes Magos habrían estado mucho más acertados si en lugar de tan sofisticados artilugios, hubieran repartido más dosis de sensatez entre su clientela.  Pero claro, la sensatez es materia crítica y mucho más cara y difícil de encontrar que el más caro y complicado de los aparatos electrónicos que menciono en el párrafo anterior.

Cierto que cada quién es muy libre de gastarse sus dineros como le plazca.  ¡Faltaría más! Pero yo no puedo remediar, y también es mi privilegio, comentar a quién me encuentro haciendo deporte pendiente de uno de estos aparatos, que más le valdría prestar atención a las señales que le manda su cuerpo.

Tu cuerpo no necesita aparatos ni intermediarios para hablarte.  ¡Eso sí, de nada sirve hablar si el interlocutor no escucha!  Tu cuerpo tiene dos sistemas de aviso que funcionan mucho mejor que cualquier engendro tecnológico para advertirte de que te estás pasando:  el cansancio y el dolor.

El cansancio es la manera que utiliza tu cuerpo para decirte  que estás haciendo más de lo que debes; que él no está preparado para la cantidad o la intensidad del esfuerzo que estás realizando.  Deberías, por tanto, rebajar alguno de estos parámetros en tu actividad física y revisar la duración o la vehemencia de tus sesiones deportivas.

El dolor es la forma en que tu cuerpo te avisa que estás forzando demasiado, o en forma no adecuada, o con el equipo incorrecto, alguna de sus partes.  Procedería, así, por tu lado, un análisis de todo lo anterior, en relación con la parte afectada, para tratar de identificar y corregir el error cometido.  En este sentido, un mejor conocimiento de la anatomía y funcionamiento de nuestro organismo, sí que sería un regalo pertinente y útil que podrías hacerte a ti mismo (por si los Reyes no caen en este detalle).  Internet es una maravillosa herramienta para poner a tu alcance, a coste cero, toda la información que puedes necesitar  para ayudarte en este asunto.

Y el colmo de la sinrazón es la de aquellos "deportistas" que enmascaran con vendajes, pociones y pastillas todas las señales de aviso que el cuerpo intenta mandarles.  En lugar de tratar de identificar y solucionar el problema, lo que procuran es meter, cual avestruz, la cabeza en un agujero.  Algo así como si tapando el salpicadero de nuestro coche solucionásemos el problema que nos indica la luz de aviso de temperatura excesiva.  ¡Inteligente solución!  La cuestión es que a lo mejor podemos comprar un coche para sustituir al que nos carguemos, pero la sustitución del cuerpo, o de una de sus partes, es bastante más complicada.

En fin, que menos mirarnos la muñeca y más conocimiento y observación de nuestro cuerpo ... y más sensatez.  La marcha nórdica tiene, entre otras muchas, la gran ventaja de ser un deporte que, por lo equilibrado y racional que es, nos permite ver venir los problemas de lejos.  Los que hemos practicado otros deportes, sabemos que normalmente las lesiones no avisan (cuando las notas, ya no tienen remedio), y la "pájara" llega de pronto (un segundo estás bien, y al siguiente, te quieres morir).  En la marcha nórdica, las lesiones empiezan avisando con una leve molestia, y el agotamiento llega muy poco a poco.  Cumple, por tanto, estar atentos a estas señales, para poder corregir la situación antes de que sea irreversible.  Ya que este deporte nos ofrece esa oportunidad, aprovechémosla.

Y saquemos los bastones del paragüero, ... todos los días ... por favor.

domingo, 6 de enero de 2019

Iniciación a la marcha nórdica en Cartagena



El domingo, 20 de enero, de 08.30 a 13.30, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 1º de este año, 66º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al EuroSpar (antiguo Upper), calle Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z . Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conoci­mientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este formulario: https://goo.gl/forms/LLJzEJb8aGO2fWHx2

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica o de senderismo. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.
Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,
José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

jueves, 3 de enero de 2019

Nuevos bastones en Decathlon

Recomiendo siempre a mis alumnos, durante los cursos de iniciación, que se compren bastones extensibles de senderismo (con fiador de bucle de cinta acolchada) que, sujetándolos correctamente, permiten desarrollar una técnica perfecta de marcha nórdica, en cualquier entorno, sin el peligro inherente a los denominados como "específicos de marcha nórdica" (con fiador de guantelete), de que en caso de caída, al caer la mano sobre la empuñadura, nos podamos ocasionar una lesión carpiana grave.  En concreto, los Forclaz 500 Light (9.99€) de Decathlon o los Forclarz 500 Light Antishock (14,99€) son una buenísima opción, con excelente relación calidad/precio.

En caso de que quieran competir, les advierto de la absurda fijación de la FEDME en que se utilicen bastones específicos de marcha nórdica (más les valdría centrarse en exigir una técnica correcta), en cuyo caso les recomiendo que se compren unos de aluminio, con punta de carburo de tungsteno, con suelta rápida y ajustables en altura, y que no se gasten más de 50€.  Hasta ahora, Decathlon ha venido trabajando diversos modelos de Newfeel y otras marcas, de precios bastante ajustados, pero de longitud fija, algo poco recomendable en general, y nada recomendable para nuevos practicantes de este deporte.

Hoy, he descubierto, con gran alegría por mi parte, que por fin han comercializado unos bastones Newfeel con todas las características que recomiendo, incluido el ajuste en altura, y a un precio bastante ajustado (24,99€ el par, con las nuevas conteras amarillas).  Se trata de los Newfeel P120, que aparecen en la imagen adjunta.  Aunque no los he probado (me niego a comprar más bastones) la impresión, tras examinarlos detenidamente, es bastante favorable, y el riesgo inversor bastante asequible.  

Si alguien los prueba, ya me dirá. Yo sigo con mis Forclaz 500 light antishock, que me siguen yendo de lujo, después de más de 10.000 km. Pero lo importante es que, sean unos u otros, los saquemos del paragüero todos los días.

PD.-  No tengo ningún compromiso con Decathlon.  Recomiendo siempre lo que creo que es mejor para mis alumnos, buscando las opciones menos gravosas para sus bolsillos.  Feliz año.

sábado, 29 de diciembre de 2018

Bastones, pistas, blogs, y tal.

Hoy llueve en Cartagena ¡bendito sea Dios!  Una de esas raras ocasiones, aunque estos últimos meses no podemos quejarnos.  Es una lluvia de esas que haría sonreír a un gallego, por lo exagerado del término, y que en otros momentos y lugares de mi vida no me habría desviado un ápice de mis rutinas deportivas.  Pero aquí,este orballo persistente, me tiene toda la mañana pendiente de un claro para tirarme a la calle con mis bastones.

A cambio, esta poco usual situación me da la oportunidad de retomar, por unos minutos, esta otra afición mía, que es escribir.  Me gusta escribir.  La razón de ser de este blog es doble: por un lado, ofrecer una oportunidad de compartir experiencias y sensaciones acerca de este bendito deporte de la marcha nórdica (razón confesada), en la esperanza de que puedan resultar útiles a otros; pero por otro lado (razón que ahora confieso), con este blog puedo satisfacer, en parte, mi necesidad de sentarme delante del ordenador y contar (o intentar contar) lo que siento, aunque procuro limitar mis "reflexiones" a asuntos relacionados con mi práctica deportiva, tal como reza en la introducción al blog, en la esperanza de que nadie se sienta engañado o defraudado por lo que lea.

Y esa es otra.  Muchas veces me he preguntado por qué escribimos.  En mi caso, no es por ganarme una vida, que gracias a Dios, tengo suficientemente cómoda y segura (hasta dónde estos convulsos tiempos y gobiernos nos permiten tal aseveración).  Si me apuráis, ni siquiera escribo muchas veces con la esperanza de que lean mis pobres letras más de una docena de despistados e incondicionales (muchas gracias a unos y otros).  Simplemente, siento la necesidad de escribir, y me siento mucho mejor después de hacerlo.  

Muchas veces no tengo tiempo para escribir la mayoría de las reflexiones que, curiosamente, me vienen a la cabeza mientras ando por ahí con mis bastones.  Y es que la vida de un jubilado (al menos la mía y la de otros que conozco) esta demasiado llena y no da de sí para hacer todo los que quisiéramos.  Con tanto tiempo para pensar, que antes estaba cubierto por el atareado día a día, caes en la cuenta de todas las cosas que te gustaría hacer, y el día no tiene horas suficientes para todo.

Pero bajando de los etéreos terrenos de la divagación a los más concretos de nuestro tema estrella, estos días de vacaciones he vuelto a retomar mi práctica deportiva en pista de atletismo.  Esta afición me viene de mis muchos años viviendo en Aranjuez, junto a la pista de atletismo que había alrededor del campo del fútbol.  Cuando volvía de mi trabajo en Madrid, la mayor parte del año era ya noche cerrada y esa pista, iluminada para el entrenamiento del CF Aranjuez, era una oportunidad, prácticamente única, de hacer ejercicio entre semana.

Mucho ha mejorado la cosa desde aquella pista de ceniza, de seis calles, a la de tartán de ocho calles a la que ahora voy aquí, en Cartagena.  Pero la sensación general, del entorno, es la misma: la de estar entre colegas, con un objetivo común de disfrutar de un ejercicio saludable.  ¡La verdad es que anima!  Si nunca lo habéis intentado, os aconsejo que lo probéis.

Después de mi trabajo de core, mi desayuno y buen calentamiento, salgo de casa y tengo unos dos kilómetros de recorrido urbano de marcha nórdica hasta la pista.  Una vez allí, suelo hacer unos cuatro kilómetros corriendo con mis bastones, a unos 5:30'/km, y otros dos kilómetros de marcha nórdica, a unos 7'/km, para regresar a casa por el mismo camino y marcha de la ida.  A veces alterno un kilómetro de carrera con medio de marcha en la pista, o dejo los bastones y le doy unas cuantas vueltas corriendo con los demás.  Lo que me pida el cuerpo, que a estas edades es sabio, y sabe lo que es mejor para mí.

Otros días, sobre todo los fines de semana, que la pista suele estar cerrada, sigo haciendo mis 10-12 km de asfalto, pista y senda, subiendo unos 100 o 200 metros de desnivel acumulado, en los que procuro combinar algunos tramos de carrera con bastones, dentro de la práctica habitual de mi marcha nórdica.  Y todo ello, siguiendo los diferentes ritmos que me marca mi MP3, con mis músicas favoritas.

Y vale por hoy.  Ahora voy a asomarme de nuevo a ver si ha dejado de llover, porque me parece oír la amarga queja de mis bastones, que no entienden de meteorología y se preguntan extrañados que pasa hoy que los tengo olvidados en el paragüero, mientras que todos los paraguas ya han desaparecido de allí.

viernes, 21 de diciembre de 2018

LA MAGIA DE MIS BASTONES




 Cuando, hace ya más de una docena de años, decidí y pude hacer realidad mi viejo sueño de cruzar el Pirineo de mar a mar, enfrentado a la cruda realidad de unas piernas genéticamente poco dotadas y huérfanas del duro entrenamiento que requiere la superación diaria de grandes desniveles, recurrí al uso de bastones para poder enfrentarme al reto.

Desde el primer día que los agarré, pude percibir la magia que de ellos emanaba. Como las espinacas a Popeye, los bastones me trocaron, casi de la noche a la mañana, en casi todo un campeón, capaz de casi cualquier empresa, al menos en lo que a travesías montañeras toca.

Los bastones me permitieron, como los polvitos mágicos de Campanilla, volar en poco más de un mes por lo más alto del Pirineo, desde el Cantábrico de Baroja al Mediterráneo de Serrat, descubriendo la belleza y la magia de pueblos, collados y valles que difícilmente tengan parangón en nuestro país.

Pero, además, los bastones me dieron algo que yo no esperaba y que, pasado el medio siglo, se valora enormemente: salud. La salud es también una magia cuando vamos alcanzando esos estadios de nuestra vida en los que cada vez va siendo más fácil no tenerla. ¡No hay cómo perder algo para valorarlo! Ningún deporte, medicina o dieta alimenticia, me ha proporcionado el bienestar y la salud que me da la practica habitual de ejercicio con mis bastones.

Y, por si fuera poco, en un momento de mi vida en el que la acumulación de años me rinde cada vez más inútil y poco capaz de hacer algo por los demás, los bastones me han proporcionado la mágica oportunidad de poder transmitir a otros esa magia que les permita mejorar su salud, recuperar un poco la alegría de vivir, practicando un deporte sencillo, equilibrado, completo, económico, válido para todos y para todo, que no necesita un tiempo o espacio especial. Mis 65 cursos de iniciación y mis más de 2000 alumnos, han sido fruto de esa magia.

De modo que, así los veo. Ahí, durmiendo la noche en el paragüero, esperando, como yo, que llegue el nuevo día, para volver a disfrutar juntos de su magia. Para volver a volar agarraditos los dos, como decía María Dolores Pradera, esos diez kilómetros de cada día, olvidados de mis años, saludando a otras gentes que disfrutan, como yo, de la magia de sus bastones, agradecido por la oportunidad de haber mejorado algo sus vidas. Y es que, al final del día, eso es lo mejor que te da la vida: la magia de poder hacer un poco más fácil y agradable las vidas de quienes se cruzan en tu camino.

Feliz Navidad.  Disfruta de la magia de tus bastones y transmítela a tus seres queridos.  ¡Que Dios os bendiga!

jueves, 20 de diciembre de 2018

VI Cross Trail Calas de Bolnuevo

Me acabo de inscribir para la prueba de 11 km del VI Cross Trail Calas de Bolnuevo, el último domingo de enero. Como en las tres ediciones anteriores que he participado, saldré con mis bastones tras todos los corredores y disfrutaré de un recorrido espectacular, sin árbitros ni reglamentos defectuosos, haciendo marcha nórdica la mayor parte del tiempo, pero corriendo con mis bastones cuando el terreno y el cuerpo me lo pida. En el enlace siguiente tienes todos los detalles de esta prueba (y de la media maratón) y la pasarela para la inscripción https://www.lineadesalida.net/carreras/vi-cross-trail-calas-de-bolnuevo/ .  Son 12€ si te inscribes antes del 9 de enero y no hay precio especial para federados de ninguna "marca".  Si te animas, nos vemos allí, tras los corredores, delante de los senderistas.  Pero vayas o no, no dejes de sacar tus bastones del paragüero, todos los días.

viernes, 14 de diciembre de 2018

No hay marcha nórdica sin técnica


Hay gente que, aún reconociendo los beneficios de la marcha nórdica, no da a la técnica la importancia que tiene. Y es que la costumbre de andar, de por sí, es beneficiosa. Y más aún la costumbre de andar con unos bastones que, mal que bien, siempre nos van a proporcionar equilibrio y apoyo, muy bien venido cuando los años y las lesiones nos hacen triste y dolorosamente conscientes de la debilidad y fragilidad de nuestras piernas.

Hay mucha gente por ahí (no señalo a nadie) que piensa que hace marcha nórdica porque anda con bastones, y porque nota la diferencia de usarlos a no usarlos. Pero la marcha nórdica es mucho más que eso, y los beneficios que nos puede reportar son estratosféricamente mayores que los que percibimos con el simple “andar con bastones”. Y es una pena que tanta gente, quedándose en la antesala de este extraordinario deporte, por desconocimiento o autosuficiencia, se vea privada de tantos y tan buenos dividendos.

La marcha nórdica consiste en andar de forma natural y completa, utilizando dos bastones con una técnica que nos permita sacarles el máximo beneficio. Cuando hacemos marcha nórdica, no inventamos una nueva forma de andar; el movimiento natural de la marcha se mantiene (yo diría que se perfecciona) cuando andamos con los bastones; pero andando de forma completa, es decir, no saliendo a pasear y fotografiar las mariposas, o ver escaparates, o hablar por el móvil … vamos, lo que viene siendo salir a ANDAR. Pero, además (y esto es lo que diferencia la marcha nórdica del simple andar con bastones) lo hacemos utilizando los bastones con una técnica que nos permita hacer de ellos herramientas perfectas para obtener los máximos beneficios de su uso, tanto para nuestra propia salud (poniendo en movimiento el mayor número posible de músculos y articulaciones de nuestro cuerpo) como para nuestra progresión (facilitándonos un desplazamiento lo más eficaz y seguro posible).

El curso de iniciación a la marcha nórdica, la bondad del instructor y la atención y el interés con que los alumnos lo sigan, van a marcar de forma crucial el futuro de los mismos como nordimarchadores y, sobre todo, los beneficios que van a conseguir con la práctica de este deporte. El curso debe proporcionar a los asistentes una base técnica suficiente para que puedan empezar a practicar, disfrutando de sus bastones, y a percibir las posibilidades de este deporte; pero también debe proporcionarles una clara visión anticipada de la técnica completa y de sus beneficios, así como de los métodos y pautas para conseguirla. El instructor debe tener todo esto claro y sistematizado, para ser capaz de transmitirlo a los alumnos en el tiempo disponible, y éstos deben salir con una idea muy clara de sus posibilidades actuales, el camino a seguir, y los beneficios a los que pueden aspirar con el posterior perfeccionamiento técnico.

Un braceo amplio y coordinado, con un agarre potente del bastón al clavar, con un trabajo activo del pie desde el talón a la punta, con una buena contrarrotación de caderas y hombros, adecuada inclinación de los bastones y suficiente tracción/impulso sobre ellos, nos asegurará un sano ejercicio para todas nuestras articulaciones, incluidas las 67 de nuestra columna vertebral, tan importante y tan olvidada (hasta que nos duele por ese mismo olvido), o las 23 de cada extremo de nuestras cuatro articulaciones, tan obviadas y descuidadas (hasta que las deformaciones y la artrosis nos las recuerdan), bien oxigenadas y regadas por un sistema circulatorio adecuadamente ejercitado.

Esta es la diferencia. Cualquier ejercicio es preferible a la inactividad, y nos proporciona ventajas apreciables. Pero la marcha nórdica, con su buena técnica, marca una clara diferencia con los demás deportes, y merece la pena el esfuerzo de su perfeccionamiento. Eso lo sabemos bien los que hemos convertido su práctica cotidiana en religión y, como buenos evangelistas, tratamos de ransmitir nuestra experiencia a cuantos quieran escucharnos.

No es este un deporte para competir, aunque se pueda hacer, ni para socializar y disfrutar de la naturaleza, aunque también sea posible. Para eso ya están las carreras y el senderismo. La verdadera bondad de este deporte, lo que lo hace único, es la posibilidad de nos da, a todos, en cualquier entorno, de disfrutar haciendo un ejercicio sano, equilibrado, racional y completo. Las sensaciones que nos aportará la práctica habitual de una buena técnica nos animará a gastar más en zapatillas, en la inteligencia de que lo ahorraremos en médicos y medicinas.

De manera que, ya sabes, saca tus bastones del paragüero y trata de mejorar tu técnica, pero sobre todo, no dejes de disfrutar con la marcha nórdica.