miércoles, 16 de agosto de 2017

MARCHA NÓRDICA, SALUD Y SENSATEZ

Hemos oído repetidamente la letanía de todos los beneficios que la marcha nórdica procura a quienes la practicamos asiduamente. Aunque parezca el texto de un video promocional, lo cierto es que todos esos bienes, y más, existen de verdad y, si realmente sacamos cada día nuestros bastones del paragüero (hoy no lo dejo para el final), no tardaremos mucho en notarlos.

Siempre digo a mis alumnos que lo primero que van a observar cuando práctiquen este deporte de forma habitual es lo que dejarán de notar: esa molestia que tenían en tal o cual parte de su anatomía cuando volvían de correr o practicar el deporte que hicieran antes de aficionarse a la marcha nórdica; ese dolorcito persistente tras cada sesión de ejercicio; o ese cansancio que aparecía demasiado pronto para nuestro gusto.

Y es que lo mejor de la marcha nórdica es que se trata de un ejercicio tan equilibrado y racional, que no sobrecargamos ninguna parte de nuestro cuerpo, mientras que trabajamos compensadamente casi todo. Eso hace que las luces de aviso de “uso excesivo de nuestro organismo” (el dolor y el cansancio), tarden más tiempo en encenderse, con la consecuencia inmediata de poder hacer sesiones más largas o intensas de ejercicio, en relación con lo que hacíamos con nuestro deporte anterior … si es que practicábamos alguno.

El descubrimiento del “plus” que los bastones (utilizados con una sencilla pero eficacísima técnica) nos aporta, es un estímulo que ayuda enormemente a personas que hasta ese momento han sido más bien sedentarias, y a personas que fueron deportistas intensos, pero a los que una lesión ocasionada por esa misma intensidad en la práctica de un deporte demasiado desequilibrado o irracional, obligó a un sedentarismo forzado, traumático, que todos los que siempre hemos hecho deporte sabemos lo odioso que puede llegar a ser.

Así pues, los bastones entran en la vida de muchos practicantes regulares de marcha nórdica como un verdadero bálsamo, o mejor dicho, como un “superpoder” que nos habilita para hacer cosas que nunca antes habíamos hecho (en volumen o intensidad), o que pensábamos que no ibamos a ser capaces de hacer de nuevo.

Y así llegamos al sujeto de nuestra historia de hoy, Pepito Nordimarchador: una persona de cierta edad, con un cerebro que sigue colgado en los 20 años y, a lo mejor, un corazón entrenado, capaz de bastante, … y todo ello, con un “superpoder” nuevo: el descubrimiento de la marcha nórdica con todo su potencial. Pero, ojo, que quitando el corazón y el cerebro, para los que la edad pasa muy relativamente, todo el resto de su cuerpo (huesos, tendones, articulaciones, …) tiene todos y cada uno de los años que este personaje ha ido cumpliendo.

Y Pepito, creyéndose Superman, se lanza a nuevas y excesivas aventuras. Descubre el monte y se anima con el mundo de los maratones y las ultratrails. Su cuerpo le manda avisos en forma de luces rojas de dolor y cansancio; avisos que con la marcha nórdica llegan con tiempo suficiente para poder solucionar el problema, para parar a tiempo, no como en otros deportes. Pero Pepito ha perdido su capacidad de leer y reaccionar a estos avisos: su nuevo superpoder le hace indestructible. Pepito ha perdido la sensatez, esa piedra preciosa que alimenta la práctica de la marcha nórdica y la de cualquier otro superpoder que Dios, en su inmensa sabiduría y bondad, nos envía a los que ya vamos teniendo unos añitos.

Y aquí se acaba esta historia. Ahora, reflexionemos.

La marcha nórdica es una bendición para quien la práctica. Los beneficios que nos procura son numerosos y extraordinarios, pero debemos practicarla con sensatez. La euforia de su descubrimiento tiene que dar paso a una práctica sensata, conscientes de nuestras limitaciones, atentos a los avisos que nuestro cuerpo nos envía.

La marcha nórdica no es un superpoder. No compensa la insensata utilización de un calzado con una suela gastada o demasiado dura, para un largo recorrido por asfalto, o demasiado blando para un largo recorrido por caminos pedregosos. Es la sensatez la que nos lleva a utilizar bastones de senderismo en lugar de dragoneras de marcha nórdica cuando el terreno por el que nos movemos incrementa el riesgo de resvalones, tropiezos y caidas.

La marcha nórdica tiene, como cualquier actividad humana, aspectos negativos. Hasta ahora, en nuestro afán por promocionar la práctica de este deporte, tan completo, racional y saludable (para mí, el que más), hemos hecho como esos padres superprotectores que negando los defectos obvios de sus hijos creen protegerlos de los mismos. La marcha nórdica exige un esfuerzo de partes de nuestra anatomía que suelen estar poco trabajadas y son, por tanto, más sensibles a esta nueva y tardía exigencia. En mi experiencia, los codos y las caderas. Puede que otros hayan experimentado problemas diferentes.

El continuo apoyo, tracción y empuje sobre los bastones, convierte una práctica habitual de 10km de marcha nórdica, en más de 13000 esfuerzos sobre los bastones, que gravitan principalmente sobre la articulación del codo, una articulación que, a excepción de tenistas, golfistas y ciertos trabajos de percusión, está poco acostumbrada a tal estrés. Así, a lo largo de mis años de práctica habitual, yo he desarrollado, sucesivamente, una epicondilitis (codo de tenista) y una epitrocleitis (codo de golfista)… mejor dicho, he empezado a desarrollar… porque (y esto es una de las mejores cosas de este deporte) la marcha nórdica te deja ver venir las lesiones desde lejos, dándote más tiempo para reaccionar y evitarlas, algo que se puede conseguir normalmente evitando posturas forzadas, fortaleciendo la zona en peligro, disminuyendo la intensidad o la forma de realizar el esfuerzo, intensificando los estiramientos en esa región, y recuperándola mediante masajes, frio, reposo y, si llega a ser necesario, un tratamiento antiinflamatorio.

El movimiento de rotación de la cadera que exige un paso más largo de lo normal, al que nos lleva de forma indefectible el perfeccionamiento de la técnica, prolongando la acción sobre los bastones por detrás del cuerpo, también obliga a un movimiento más acentuado de la cintura pélvica. Muchos practicantes habituales de marcha atlética y saltadores de vallas desarrollan, como yo, una cadera en resorte, un chasquido audible producido por la tensión de la cintilla iliotibial al pasar rozando el trocanter del fémur durante la andadura. No es doloroso y, de nuevo, gracias al preaviso benéfico de la marcha atlética, controlable, fortaleciendo la zona, trabajando la movilidad de la cintura pélvica, intensificando los estiramientos y (he observado personalmente) utilizando mallas elásticas que proporcionen una buena sujeción a la zona, en lugar de los típicos pantalones de running de pata ancha.

En fin, como veis, la marcha nórdica es un bálsamo, pero no es el Bálsamo de Fierabrás. La marcha nórdica es salud, pero tiene aspectos negativos si nos pasamos, o si la practicamos obviando esa otra bendición que debe presidir todas nuestras actividades: la sensatez. Creo que ha pasado ya el tiempo de esconder la cabeza en la arena, cual avestruz, ante estos aspectos negativos. Reconocerlos es el primer paso para corregirlos porque, a diferencia de otros deportes, la marcha nórdica avisa con suficiente antelación y nos da buenas oportunidades de prevenir, antes que tener que curar.

No estaría de más que si has tenido alguna experiencia negativa en tu práctica de la marcha nórdica, la compartieras, en este y otros foros, para beneficio de todos los nordimarchadores que los leen.

¡Ah, y por favor, que no se me ofenda nadie que del único que hablo en concreto es de mí mismo, y yo no me ofendo!


lunes, 7 de agosto de 2017

Aclaración para un lector ofendido

Dentro de la entrada realizada en este blog el pasado día 4 de agosto, en la que publicaba los comentarios que el 12 de junio había enviado a la FEDME con vistas a una anunciada revisión del actual reglamento de competiciones de marcha nórdica, se incluía una nota sobre las figuras que actualmente aparecen en el citado reglamento, apartado 5.1. Esta nota decía “Las actuales figuras del reglamento tampoco son muy afortunadas: el marchador que supuestamente lo hace todo bien, parece tener roto el tendón de Aquiles y apoya sin agarrar el bastón. O se hacen bien o mejor quitarlas.

Ha habido alguien que se ha sentido identificado como "el marchador que supuestamente lo hace todo bien" y ha reaccionado muy airado porque pensaba que yo me estaba refiriendo a él y a su tendón de Aquiles.   Se lo he explicado en un comentario al que él ha hecho en facebook y lo he llamado por teléfono con la misma finalidad (la llamada no obtuvo respuesta, así que le dejé un mensaje de voz pidíéndole que me llamase para aclarar tan desafortunada interpretación).  El motivo de esta entrada no es otro que aclarar este incidente, si es que necesitaba alguna aclaración, que yo estoy convencido de que no.  Todos mis comentarios se refieren al reglamento y a las figuras en cuestión; en absoluto he tenido nunca en mente a nadie más al hablar del marchador que lo hace todo bien, ni sabía nada del tendón de Aquiles de nadie.  A veces la mente nos juega malas pasadas (o alguien se encarga de calentarnos para que la mente nos juegue malas pasadas, que también pasa) y creemos ver cosas que nunca han existido.  Pero lo escrito, creo que está claro, y no hay nada más, por lo que, con esta aclaración, doy el asunto por zanjado.

Estas son las figuras del reglamento:

...que repito a continuación con los comentarios anteriores, relativos a los dos marchadores  de la izquierda, marcados con una señal verde, los que "se supone que lo hacen todo bien":

Y aprovecho este desafortunado incidente para dejar claro que mi intención con estos comentarios, como con todo lo que intento hacer en la vida, no es otra que tratar de ser útil y ayudar a que las cosas se hagan mejor, para bien de todos. Procuro hablar solamente de lo que creo entender, y me reservo mis opiniones en lo que ignoro.  Cierto que muchas veces estaré equivocado en mis apreciaciones, pero podéis estar seguros de que si las hago es porque creo sinceramente en ellas, y no por ningún otro motivo espurio o torticero. Soy una persona sin dobleces, que digo lo que pienso cuando creo que lo que pienso puede ayudar, pero siempre procuro revisarlo antes de publicarlo, por si pudiera ofender a alguien (nada mas lejos de mi intención y mis principios); muchas entradas acaban en la papelera de reciclaje de mi escritorio, o son cruelmente mutiladas tras estas revisiones.  De todas formas, a pesar del cuidado que pongas en no ofender, eso no impide que alguien, con razón o sin ella, se dé por ofendido.  En estos casos, sinceramente, a pesar de la absoluta falta de dolo por mi parte, lo lamento profundamente y les pido disculpas.

Yo no soy pronto a tomar ofensa, por lo que muchas veces tiendo a pensar, quizá con demasiada ligereza, que los demás van a ser capaces de interpretar mis palabras con similar actitud.

Y ya vale de rollo... sacad los bastones del paragüero y dadles caña.  A la vuelta seguro que veis las cosas de otro modo.  Son buenos consejeros estos bastones.  Escuchadlos.

viernes, 4 de agosto de 2017

Marcha Nórdica en Montaña. IV Propuesta de modificación del reglamento de competición

El pasado 8 de junio recibí un correo electrónico del área de marcha nórdica de la FEDME solicitando comentarios y propuestas para la revisión del actual reglamento de competiciones. Cuatro días después envié por la misma vía lo que sigue, que ahora publico aquí por considerarlo de interés dentro de la serie de entradas sobre la marcha nórdica en montaña que vengo haciendo este verano.  Si os interesa el tema, preparaos algo fresco y relajaos, que tenéis asunto para un rato (o como dijo mi abuelo Antonio, trovero de nacimiento y corazon, "si de sastre sabes usar, aquí trabajo te espera, afila bien las tijeras, prepárate para bregar, que hay tela dónde cortar") .  Si el tema de la competición no os dice nada, no sigáis leyendo.  Mejor sacad vuestros bastones del paragüero y echaos a la calle.  Os resultará mucho más provechoso.

Propuestas de modificación de reglamento de Marcha Nordica - FEDME

Desde mi parca experiencia como instructor, competidor, árbitro y organizador de competiciones, estas son mis propuestas para la modificación que se pretende emprender. En ellas me centro en los aspectos que considero esenciales del reglamento, agrupados por epígrafes del actual reglamento (en negrita), en los que tras justificar la propuesta de modificación, se introduce (en cursiva) la propuesta, con una numeración organizativa del articulado de todas mis propuestas, que puede no corresponderse con la actual del reglamento. Los apartados que figuran en letra azul son los que se refieren a definiciones, técnica y sanciones, que deberían constituir un cuerpo fácilmente identificable (de ahí el color diferente) y extraíble del reglamento, por ser lo que verdaderamente debe conocer todo competidor antes de participar en una prueba FEDME. Nadie va a leer un reglamento de 40 páginas, ni ningún competidor necesita hacer tal cosa; a lo mejor, si se lo reducimos a 3 o 4, bien estructuradas y lógicas, sí que se lo lee.

Introducción, definición y objetivos.-

Se propone, por tanto, la estructura siguiente:

Este apartado, parcamente tratado en la versión actual del reglamento, es fundamental para el encaje de una disciplina completamente nueva como la marcha nórdica, máxime cuando este se produce en el entorno de una federación de montaña, en la que habrá que prever la frecuente posibilidad de que los escenarios elegidos para las competiciones no reúnan las condiciones adecuadas para el desarrollo de la técnica exigible en este deporte, como hemos visto en pruebas de este año. La correcta definición de la disciplina, la competición y las técnicas a utilizar será fundamental para facilitar la posterior organización, lógica y comprensión del resto del documento.

  1. La marcha nórdica
1.1.1. La marcha nórdica es un nuevo concepto de movimiento, procedente del esquí de fondo, que consiste en andar con bastones utilizando una técnica tal que, aprovechando la acción de braceo natural del cuerpo sobre dichos bastones, se optimice la progresión.
1.1.2. El empleo de una técnica adecuada que favorezca la amplitud de movimientos, consigue poner en funcionamiento la mayoría de músculos y articulaciones de nuestro cuerpo, convirtiendo a la marcha nórdica en uno de los deportes más completos.
1.1.3. La técnica de la marcha nórdica es aplicable al senderismo, montañismo y carreras de montaña, siempre que el terreno y la capacidad del practicante lo permitan. Sin embargo, el valor principal de la marcha nórdica reside en su potencialidad como deporte específico, completo, saludable, apto para todos, económico y practicable en cualquier entorno y condición.
    1. Técnica diagonal normal
1.2.1. En la marcha nórdica no se puede correr (tener los dos pies en el aire entre paso y paso). Específicamente, en la marcha nórdica, se debe mantener en todo momento al menos un pie y un bastón en contacto con el suelo.
1.2.2. En la marcha nórdica se deben utilizar los bastones activamente, sin arrastrarlos, apoyando siempre cada bastón la acción del pie contrario. La punta del bastón se debe plantar en el suelo, cerca de la vertical del hombro del mismo lado, coincidiendo con la toma de contacto con el suelo del talón del pie contrario. En cada paso, el codo y la mano deben seguir el movimiento del pie contrario, rebasando por delante y por detrás la vertical media lateral de las caderas del marchador.
1.2.3. La técnica diagonal normal, descrita en los dos párrafos anteriores, es la técnica básica de la marcha nórdica competitiva, exigible para todas las competiciones, excepto en aquellos tramos, debidamente señalizados, en los que la inclinación o dificultad del terreno aconsejen el uso de alguna de las técnicas siguientes.
    1. Técnica diagonal disociada
  • En terrenos con fuerte inclinación de bajada, cuando prima la seguridad sobre la rapidez, el esfuerzo de las piernas, en contracción excéntrica, va dirigido a retener y controlar la velocidad de progresión. Los bastones, en su trabajo activo de apoyo a las extremidades inferiores, se apoyarán ahora por delante de la vertical del centro de gravedad, en un movimiento más amplio que el de las piernas, y difícil de coordinar con el de éstas. En esta técnica diagonal de movimiento de bastones, disociado del movimiento de las piernas, rige todavía el principio de mantener en todo momento, al menos un pie y un bastón en contacto con el suelo.
  1. Técnica de doble bastón
  • En terrenos con fuerte inclinación de subida o bajada, sobre todo cuando son escalonados, puede resultar conveniente apoyar la acción de una pierna con los dos bastones al mismo tiempo, para ayudarla en un esfuerzo extraordinario de elevación o amortiguación del peso de todo el cuerpo. Esta técnica de doble bastón, requerirá la recuperación de los mismos para apoyar otro paso, o volver a la técnica diagonal, cada dos o más pasos, sin que se puedan arrastrar mientras tanto. En ningún caso los dos bastones permanecerán en el aire durante más de un paso para su recuperación.
1.5. La marcha nórdica competitiva
1.5.1. La marcha nórdica competitiva consiste en efectuar un recorrido señalizado, en el menor tiempo posible, aplicando la técnica del apartado 1.2. anterior, o la de los apartados 1.3. y 1.4. en los tramos señalizados al efecto.
1.5.2. La finalidad de la marcha nórdica competitiva es fomentar la práctica de la marcha nórdica en general, dentro del las normas básicas de la deportividad y el respeto al entorno.
1.5.3. La complejidad de la técnica básica de la marcha nórdica, aunque natural y accesible a cualquiera, aconseja un aprendizaje correcto de la misma, utilizando los servicios de un buen instructor, una práctica asidua y un buen dominio, antes de que el practicante participe en pruebas competitivas.

Si no se admite la propuesta anterior, al menos se deberían tener en cuenta las observaciones siguientes en los apartados que se citan.

Definición.-

Desde una perspectiva objetiva, pero mucho más desde el punto de vista de una federación de montaña, creo que es un error hablar de la necesidad de utilizar bastones específicos para la práctica de la marcha nórdica. Precisamente en un entorno de montaña, la marcha nórdica practicada con bastones de senderismo presenta menos riesgo de lesiones para los practicantes, sin afectar en nada a la técnica. Más detalle en http://nordicartagena.blogspot.com.es/2017/05/marcha-nordica-en-montana-i-bastones.html. Por otro lado, ¿cómo son los bastones específicos para la práctica de la marcha nórdica? Muchos alumnos acuden a mis cursos con “bastones específicos” que no permiten realizar la técnica básica diagonal. La definición propuesta sería: La marcha nórdica consiste en andar con bastones utilizando una técnica tal que, aprovechando la acción de braceo natural del cuerpo sobre dichos bastones, se optimice la progresión. Los bastones adecuados para la práctica de la marcha nórdica deben estar dotados de fiadores que permitan impulsarse apoyando sobre ellos sin necesidad de sujetar continuamente la empuñadura.

Objetivo de las competiciones de marcha nórdica.-

Sin desdeñar los que actualmente figuran, se echa de menos el principal objetivo de toda competición: Promocionar la práctica del deporte, sobre todo entre los sectores más jóvenes. Esto es especialmente necesario en un deporte como la marcha nórdica, en el que la media de edad de los practicantes está cercana a los 50 años. Se propone incluir, en primer lugar, el punto siguiente: - La finalidad de la marcha nórdica competitiva es fomentar la práctica de la marcha nórdica en general, dentro del las normas básicas de la deportividad y el respeto al entorno.

1. Competiciones estatales. Tipos.-

En coherencia con el objetivo propuesto para las competiciones de marcha nórdica, y dada la baja incidencia de accidentes (siempre que las competiciones se realicen en los lugares adecuados), y las repercusiones positivas que la práctica de la marcha nórdica puede tener en el desarrollo integral de niños y adolescentes, las categorías del apartado 1.1.7 deberían incluir infantil, cadete y junior, a partir de los 10 años. En este apartado se hace patente, y es necesario tener en cuenta, la diferencia entre este deporte y otras actividades de la FEDME, quizá menos adecuadas para estas edades.

Tampoco sería descabellado incluir una categoría de mayores de 70 años (veteranos D). Hay muchos nordimarchadores en esta edad y la estadística de las competiciones nos debe decir si hay competidores suficientes para justificar la adición de esta categoría.

3.1.B Árbitros de itinerario.-

La comunicación por radio de las sanciones no debe ser más que un método alternativo en caso de que no sea posible el principal: mensajería telefónica (whatsapp), que permite mantener constancia escrita de todos los detalles de infracción, sancionador y sanción, en tiempo real. El Presidente del Jurado debe contar con un Árbitro Secretario/Encargado de Transmisiones, siempre próximo a él, que organizará y controlará el grupo de whatsapps de arbitraje, mantendrá constantemente informado al Árbitro Principal y transmitirá al Árbitro de Inscripciones, Clasificaciones, Salida y Llegada, para los cronometradores, previa autorización del Árbitro Principal, las sanciones definitivas que se vayan produciendo, de manera que su repercusión en las clasificaciones finales no produzca los retrasos que se vienen observando en la actualidad. He utilizado este sistema en tres competiciones, con excelentes resultados en todas ellas.

Se debe evitar la utilización de árbitros en bicicleta. La observación de la técnica es suficientemente difícil a pie firme. Hacerlo montado, por caminos irregulares, es una barbaridad que provocará más accidentes como el de Málaga, sin mejorar en nada el enjuiciamiento técnico de los competidores. La solución está en utilizar circuitos cortos, de manera que los competidores pasen varias veces por delante de los árbitros.

5. Reglamento de competición para marchadores

    La redacción del apartado 5.1 es muy deficiente. Difícil de entender para quién no sepa lo que intentaba decir el redactor. Impropia de un reglamento. El 5.2 tampoco lo mejora. El 5.4 y el 5.5 habla de fases que en ningún momento se han definido o explicado. ¿No se pueden flexionar las piernas? Digo yo que algo sí se podrá, ¿o es que hay que andar con las piernas rígidas? ¿Qué es trotar? El DRAE da dos acepciones distintas: correr lento (redundante una vez que decimos que no se puede correr) o andar rápido (por definición de marcha nórdica competitiva, esto es precisamente lo que se debe hacer). Cuando se dice que no se puede hacer marcha atlética ¿que se quiere decir, que no hay hay que tener siempre al menos un pie en contacto con el suelo (regla básica de la marcha atlética)? El reglamento francés, del que inicialmente se copió este asunto, ha dejado de citarlo en revisiones posteriores. Sin el “aire” que imprimen los marchadores a su caminar, nunca podremos marchar a los 12-13 km/hora que están marchando en Roding. ¿Queremos autoimponernos limitaciones que nos impidan competir en el plano internacional? La marcha atlética consiste en caminar rápido; ¿por qué nos empeñamos en demonizarla en lugar de aprender de ellos, tanto en la técnica, convenientemente adaptada a la marcha con bastones, como en el control técnico de las competiciones? Las actuales figuras del reglamento tampoco son muy afortunadas: el marchador que supuestamente lo hace todo bien, parece tener roto el tendón de Aquiles y apoya sin agarrar el bastón. O se hacen bien o mejor quitarlas. En un reglamento deberíamos afinar al máximo y no citar lugares comunes ni vaguedades que confundan y se presten a interpretaciones diferentes.

Los nordicompetidores deben tener una parte del reglamento, acotada, de obligada lectura para su participación en competiciones, al margen de toda la parafernalia reglamentaria de interés para federación, árbitros y organizadores. Esta parte, que en el reglamento se puede imprimir en un color diferente (en mis propuestas figura en azul), debe incluir las definiciones iniciales y lo que se propone a continuación, que sustituye los apartados 7, 8 y 9 del actual reglamento y facilita la continuidad y lógica del apartado referido a sanciones:

4.2.- Material y equipamiento
4.2.1. Para la competición, cada deportista deberá llevar consigo el equipo deportivo necesario y adecuado para la prueba, y todo aquél que sea anunciado como tal por los organizadores de cada evento. Según la meteorología del día de la competición, el árbitro principal podrá determinar si el uso del material “obligatorio” pasa a ser sólo “recomendable”, dejando a cada participante la decisión sobre su utilización.
4.2.2. No se puede competir con chándal o ropa tan holgada que no permita a los Jueces la observación de la correcta aplicación de la técnica básica diagonal.
4.2.3. No están permitidas las prendas transparentes o que por efecto de la humedad puedan adquirir tal condición.
4.2.4. Las camisetas deberán ser de mismo color en su parte delantera y trasera.
4.2.5. Los dorsales, que deberán permanecer completamente visibles en todo momento, deberán ser dobles e ir colocados en la parte delantera y trasera del torso.
4.2.6. Los bastones deberán ser adecuados para la práctica de la marcha nórdica de acuerdo con las técnicas descritas en el apartado 1. anterior, dotados de fiadores que permitan impulsarse apoyando sobre ellos sin necesidad de sujetar continuamente la empuñadura.
4.3.- Supervisión y control de material y avituallamiento
4.3.1. Al entrar en el recinto de salida se controlarán dorsales y material. Los participantes que no cumplan con los requisitos referidos al material y expuestos en el apartado 4.2 serán excluidos de la prueba.
4.3.2. En todos los controles se podrá supervisar el material autorizado por la organización.
4.3.3. La manipulación o cesión del dorsal será motivo de descalificación inmediata..
4.3.4. Está terminantemente prohibido recibir ayuda externa o avituallamiento durante el desarrollo de la prueba (exceptuando los puntos dispuestos por la organización y descritos en la reunión informativa).
4.4.- Comportamiento general de los competidores
4.4.1. Todo marchador tiene que prestar socorro a otro participante que esté en peligro o accidentado, estando obligado a comunicarlo inmediatamente al árbitro más cercano.
4.4.2. Se exige de cada participante máximo respeto por el entorno de la competición. El material roto o de deshecho debe ser depositado en los lugares señalados al efecto.
4.4.3. Todo marchador debe realizar el recorrido marcado por la organización, pasando por todos los controles establecidos, sin retirar ni modificar la señalización existente.
4.4.4. Los participantes observarán escrupulosamente y con el mayor respeto todas las indicaciones de jueces y personal de la organización.
4.4.5. Los participantes deberán someterse a los controles de dopaje que se les solicite.
4.4.6. Los competidores deben comportarse cívica y deportivamente en todo momento y mostrarse respetuosos con el público asistente a la prueba y con los demás deportistas.
4.4.7. Todo participante debe conocer y respetar el Reglamento de Competición de la organización de la prueba y el Reglamento de Competiciones de Marcha Nórdica de la FEDME.
4.4.8. Un corredor podrá retirarse de la prueba siempre que lo desee, pero lo deberá comunicar a un juez y entregará sus dorsales, asumiendo toda la responsabilidad desde que abandona voluntariamente la prueba o es descalificado.
4.4.9. Todos los participantes en una competición de marcha nórdica aplicarán la técnica básica descrita en el apartado 1.2. anterior. En los tramos señalizados al respecto podrán aplicar las técnicas de los apartados 1.3. y 1.4.
4.4.10. La pierna que completa el impulso debe estar completamente extendida en ese momento. No se puede marchar con el torso inclinado por debajo de la prolongación de dicha pierna en el momento referido, ni con el centro de gravedad tan bajo que al tomar el pie contacto con el suelo la vertical de la rodilla esté por delante del talón.
4.4.11. La regla de al menos un pie siempre en contacto con el suelo sólo podrá obviarse para superar escalones verticales del terreno, debidamente señalizados, superiores a 20cm. La citada regla dejará de regir dos metros antes del escalón y dos metros después.
4.4.12. En las zonas de hidratación y avituallamiento, los marchadores podrán dejar de aplicar la regla que obliga a tener siempre al menos un bastón en contacto con el suelo. También, puntualmente, y por un espacio de tiempo limitado, que no se podrá repetir en los pasos siguientes, podrán dejar de aplicarla para una eventualidad (enjugar sudor, recomponer equipo, etc).
4.4.13. Dependiendo del número de competidores y del área de salida, por motivos de seguridad, el árbitro principal podrá designar una zona inicial en la que los marchadores no deben utilizar los bastones, manteniéndolos verticales, elevados, paralelos y delante del cuerpo.
4.4.14. Los marchadores no estorbarán en modo alguno la progresión de otros competidores. No cruzarán los brazos por delante del cuerpo provocando una peligrosa separación lateral de las puntas de los bastones. No “clavarán” los bastones por detrás del pie retrasado y sujetarán con fuerza el bastón en el momento de “clavar” para evitar rebotes y cruces que puedan provocar accidentes.
4.4.15. Cualquier manipulación de los bastones (ajuste, cambio de conteras, suelta de fiadores, etc) deberá hacerse de manera que no estorbe o suponga peligro a los demás participantes, manteniéndolos siempre verticales y delante del cuerpo.
4.4.16. La pérdida o rotura de un bastón o su fiador supondrá la detención temporal del marchador a un lado del recorrido, hasta que solucione el incidente o se retire definitivamente de la prueba.
4.4.17. Durante el transcurso de la carrera, aquellos marchadores que viniendo de atrás, pretendan pasar a otro competidor, deberán alertar pidiendo paso. El marchador de delante se lo facilitará, extremando ambos precauciones para evitar accidentes.
4.4.18. Ningún competidor marchará a una distancia inferior a dos metros del competidor que le precede durante un espacio de tiempo superior al imprescindible para rebasarlo.

10. Penalización o descalificación de un marchador

Es en este apartado donde creo que son más necesarios cambios importantes de la versión actual del reglamento. Vista la dificultad de “observar a simple vista” la corrección técnica de un nordimarchador durante la competición, los jueces: a) se inhiben, sensatamente, dejando pasar situaciones que creen que deberían sancionar; o, b) sancionan todo lo que creen ver, aún a sabiendas de que la mitad de las veces (por decir algo) se equivocan. En cualquier caso, conscientes de la dificultad del arbitraje justo, pienso que no se debería sancionar con tiempo. La apreciación errónea de un árbitro puede significar 2 o 4 minutos en la situación actual, suficiente para apear del podio a un posible campeón, que puede estar haciéndolo todo bien. ¿Por qué en las competiciones de marcha atlética, que nos llevan 100 años de ventaja y experiencia, y en las que sólo hay que vigilar pies (no bastones, ni brazos) lo hacen de otra forma? La alternativa del bucle de penalización, actualmente utilizado por los franceses, no soluciona las consecuencias de una penalización injusta a un posible vencedor. En la marcha atlética, estos bucles han quedado relegados a competiciones de las categorías más jóvenes, dónde, para no desanimar a los que se están iniciando, a la tercera tarjeta amarilla, en lugar de descalificarlos, les obligan a permanecer un tiempo (“el rincón de pensar”) en el bucle de penalización (pit lane).

Por otro lado, la estructura actual del reglamento parece inconexa, y resulta farragosa para el lector conocedor del tema (no quiero pensar en alguien que entre en estos asuntos por primera vez). El sistema que propongo se basa en el sistema utilizado en la marcha atlética (aprovechemos su experiencia – no reinventemos la rueda – seguramente ellos ya han pasado por todo esto) e intenta dar una continuidad lógica a todo el conjunto:

4.5.- Penalización o descalificación de un nordimarchador
4.5.1. Aparte de lo indicado en los apartados 4.2. y 4.3., la inobservancia de los puntos 4.4.1. a 4.4.6. será motivo de descalificación inmediata.
4.5.2. Cuando un árbitro aprecie posible inobservancia de alguna de las reglas 4.4.9. a 4.4.18. anteriores, advertirá verbalmente al posible infractor. Si éste persiste en la inobservancia o ésta es evidente, será amonestado, mostrándole una tarjeta amarilla y aclarándole el motivo de la amonestación. El árbitro comunicará a la mayor brevedad al árbitro principal el motivo, dorsal, hora y lugar de esta advertencia, utilizando medios radio-eléctricos y/o personal adjunto.
4.5.3. Todo marchador que, habiendo recibido dos amonestaciones sobre la misma o distinta inobservancia, reciba una tercera, será descalificado por el árbitro principal de la prueba o cualquiera de los jueces por él encargado de esta tarea, mostrándole una tarjeta roja e informándole de la necesidad de que abandone la prueba y entregue sus dorsales. Las amonestaciones deberán provenir al menos de dos árbitros distintos, en aquellas pruebas dónde el número de jueces lo permita.
4.5.4. Todo marchador del que se obtenga prueba gráfica (vídeo o fotografía) de violación de alguna de las reglas 4.4.9. a 4.4.18. anteriores por parte de algún miembro del equipo arbitral, será descalificado en la forma descrita en el apartado anterior, aunque no haya recibido advertencia previa alguna.
4.5.5. Se debe mantener actualizado un tablero de amonestaciones en el circuito y cerca de la llegada con el objeto de informar a jueces, público y participantes sobre el número de amonestaciones de cada competidor.
4.5.6. Si fuera prácticamente imposible informar al competidor de su descalificación durante la prueba, dicha descalificación se notificará tan pronto como sea posible después de que el competidor haya finalizado. El incumplimiento en dar notificación con prontitud no tendrá como resultado la recalificación del atleta descalificado.
4.5.7. Cualquier árbitro tiene la facultad de descalificar a un marchador, mostrándole tarjeta roja directa, cuando por su modo de progresión el atleta infrinja descaradamente alguna de las reglas 4.4.9. a 4.4.18., cualquiera que sea el número de tarjetas que el marchador en cuestión haya recibido previamente.
4.5.8. Las decisiones arbitrales son ejecutivas e inapelables.
4.6.- Descalificación con posible sanción
4.6.1. Incurrir en lo siguiente supondrá la descalificación inmediata del marchador y podría suponer una sanción disciplinaria para el mismo:
- No participar, sin causa justificada, en la ceremonia oficial de entrega de premios.
- Provocar un incidente deportivo (agresión o insulto) a un competidor, miembro de la organización, del equipo arbitral o espectador.
- Provocar un accidente de forma voluntaria.
- Dar positivo en el control de dopaje.
- Participar en la carrera bajo una identidad falsa o suplantando a otra persona.

14.1 El itinerario

Otro de los aspectos manifiestamente mejorables de este reglamento, a mi modesto modo de entender, y desde mi experiencia como competidor, organizador y árbitro de este deporte. En general, se nota un excesivo favoritismo por los recorridos en línea, contra los circuitos, que en la práctica son mucho más fáciles de arbitrar y controlar, por no mencionar la posible necesidad de evacuación de un accidentado. Por otra parte, en su versión actual no se hace mención alguna de la regularidad del
firme, la anchura o la pendiente que debe tener el recorrido, habida cuenta de la influencia negativa que todos estos factores tendrá sobre la técnica de los competidores y, consecuentemente, sobre el enjuiciamiento de los árbitros. Por contra, se dedica un innecesario e inútil esfuerzo a la diferenciación entre medio natural y urbano, así como al establecimiento de distancias para las distintas pruebas, muy por encima de las distancias normales de competición de la marcha nórdica. Se propone la inclusión de los apartados siguientes, al margen de los específicos de homologación, señalización y control:

14.1.- Recorrido
14.1.1. El recorrido de las competiciones de marcha nórdica autorizadas por la FEDME se hará preferentemente sobre un circuito, normalmente de entre 2 y 5 km, con salida y meta en el mismo punto, o bien, excepcionalmente, sobre un itinerario, en el que salida y meta pueden no coincidir.
14.1.2. Un itinerario o circuito, para ser homologado, deberá cumplir una serie de requisitos que garanticen el respeto por el medio ambiente y la seguridad de los competidores en todo momento, cumpliendo las especificaciones de los apartados siguientes.
14.1.3. Todas las competiciones se desarrollarán en circuitos o itinerarios debidamente trazados, marcados, balizados y controlados, de superficie única o mixta (pista, asfalto, hormigón, tierra, hierba o montaña), con un recorrido total de la prueba normalmente comprendido entre los 10 y los 21 km, evitando en todo caso el campo a través, y comprometiéndose el organizador a restaurar cualquier efecto negativo causado por la prueba.
14.1.4. La superficie, anchura y orografía del recorrido debe permitir la aplicación de la técnica básica de marcha nórdica (apartado 1.2. anterior) y la circulación en paralelo de dos marchadores, al menos en un 80% de su extensión total, permitiendo en el resto del recorrido la aplicación de otras técnicas de marcha nórdica (apartados 1.3. y 1.4. anteriores).
14.1.5. En los tramos del recorrido dónde sólo se pueda aplicar la técnica básica, la pendiente máxima no debe superar el 10%.

Finalmente, se observa en la actual versión del reglamento una falta total de preocupación por observar, corregir y mejorar. Independientemente de que la observación de la técnica a simple vista sea poco menos que un imposible y, por tanto, se debiera fomentar e investigar el uso de las nuevas tecnologías para corregir esta deficiencia, es necesario reglar y establecer la necesidad de establecer sistemas de observación de las competiciones de marcha nórdica. Si el organizador quiere mejorar o corregir en futuras ediciones de su competición, esto es una obligación y la FEDME debería ser consciente de ello y obrar en consecuencia, introduciendo en la modificación del reglamento las provisiones pertinentes.

El cuidado planeamiento y organización de un equipo de observación y grabación, bajo la estricta dirección de un equipo de enjuiciamiento crítico y lecciones aprendidas, será el primer paso que permitirá, no sólo obtener y apoyar buenos resultados de este análisis posterior a la acción, sino también ofrecer a cada participante la posibilidad de observar su propia actuación y técnica durante la competición, con la consiguiente oportunidad de corregirla y mejorarla. En el enlace siguiente abundo más sobre este asunto: http://nordicartagena.blogspot.com.es/2017/06/juicio-critico-y-lecciones-aprendidas.html









lunes, 31 de julio de 2017

Marcha nórdica en montaña III. Técnica con fuertes pendientes.


En el capítulo anterior de esta serie, dedicada a la marcha nórdica en montaña, hablé de las particularidades de su práctica en terrenos con ligeras pendientes (hasta el 5%), en las que sólo había pequeñas variaciones en cuanto a la técnica en terreno llano, y pendientes medias (hasta un 10%), en las que se iban extremando estas variaciones hasta concluir que, a partir de este límite, es prácticamente imposible la realización de una técnica diagonal mínimamente correcta, de acuerdo con la definición siguiente:

En la marcha nórdica se debe mantener en todo momento al menos un pie y un bastón en contacto con el suelo y utilizar los bastones activamente, sin arrastrarlos, apoyando siempre cada bastón la acción del pie contrario. La punta del bastón se debe plantar en el suelo, cerca de la vertical del hombro del mismo lado, coincidiendo con la toma de contacto con el suelo del talón del pie contrario. En cada paso, el codo y la mano deben seguir el movimiento del pie contrario, rebasando por delante y por detrás la vertical media lateral de las caderas del nordimarchador.

A medida que la pendiente sobrepasa este límite, o que la dificultad del terreno (ver párrafos de obstáculos a la marcha, más adelante) va aumentando, incluyendo a menudo el escalonamiento del itinerario por el que progresamos, se dificulta la realización de esta técnica que, vistos los beneficios que aporta a la progresión, deberemos intentar mantener siempre que sea posible. Cuando no lo sea, podremos aplicar una de las dos técnicas siguientes: 

Técnica diagonal disociada. En terrenos con fuerte inclinación de bajada, cuando prima la seguridad sobre la rapidez, el esfuerzo de las piernas, en contracción excéntrica, va dirigido a retener y controlar la velocidad de progresión del marchador, aumentada por la acción de la gravedad y la inercia. Los bastones, en su trabajo activo de apoyo a las extremidades inferiores, se apoyarán ahora por delante de la vertical del centro de gravedad, e incluso por delante del pie más adelantado, en un movimiento más amplio que el de las piernas, y difícil de coordinar con el de éstas. 

En esta técnica diagonal de movimiento de bastones, disociado del movimiento de las piernas, rige todavía el principio de mantener en todo momento, al menos un pie y un bastón en contacto con el suelo. El forzar este mínimo apoyo doble nos facilitará, no sólo el control de la velocidad de descenso, sino también, una posibilidad de prevenir tropiezos/caídas y torceduras/lesiones que, en todo caso, y en mi experiencia, serán mucho menos frecuentes que si no observamos esta regla. 

Técnica de doble bastón. En terrenos con fuerte inclinación de subida o bajada, sobre todo cuando son escalonados, puede resultar conveniente apoyar la acción de una pierna con los dos bastones al mismo tiempo, para ayudarla en un esfuerzo extraordinario de elevación o amortiguación del peso de todo el cuerpo. Esta técnica de doble bastón, requerirá la recuperación de los mismos para apoyar otro paso, o volver a la técnica diagonal, cada dos o más pasos, sin que se deban arrastrar mientras tanto. 

En ningún caso los dos bastones permanecerán en el aire durante más de un paso para su recuperación. De esta forma, nos aseguramos un máximo contacto con el terreno de, al menos, tres puntos de apoyo (pie y dos bastones) durante, al menos, la mitad del tiempo de progresión. El incremento del tiempo de recuperación de los bastones supone un aumento del riesgo de resbalón, tropiezo o torcedura, ya que mientras tiene lugar esta recuperación puede que sólo tengamos un pie apoyado. 

Con estas pendientes, la atención del marchador debe permanecer centrada en el terreno por el que progresamos. La estabilidad del apoyo de pies y bastones va a ser fundamental para nuestra seguridad. La proximidad entre unos (pies) y otros (bastones) va a ser la mejor garantía contra las posibles consecuencias negativas de resbalones, tropiezos y torceduras.

La mayor confianza del nordimarchador, en fuertes pendientes, debe estar en sus bastones. Las puntas metálicas de los mismos, unidas a la presión que ejercemos sobre ellos son garantías de adherencia al terreno que nuestros pies nunca pueden igualar, a pesar de que llevemos calzado con una suela de buen agarre, algo que por desgracia no siempre sucede (ojo con apurar el calzado en estos entornos). Cumple, por tanto, asegurar un firme agarre de los bastones para su “clavado” en lugar seguro, con la inclinación adecuada para permitirnos la mayor tracción de subida o el mejor apoyo de frenado en la bajada.

El instinto de supervivencia nos llevará a inclinarnos hacia atrás en las bajadas. Es necesario superar esa tendencia que nos impide ejercer una buena presión sobre los bastones. Tampoco el frecuente alargamiento de los bastones para las bajadas ayudan a corregir esta postura, motivo principal del mayor número de caídas en los descensos (“culadas”). ¡Tengamos fe en nuestros bastones! Echémonos adelante y carguemos el peso sobre ellos que, al contrario que nuestros pies, nunca resbalan.

También debemos prestar especial atención a los frecuentes obstáculos a la progresión que presentan sendas, caminos y pistas de montaña, fuente inagotable de accidentes, que un nordimarchador, con una buena técnica de utilización de sus bastones, puede minimizar. Sin olvidar el consejo del primer capítulo de esta serie: en montaña, utiliza siempre bastones de senderismo, incluso para hacer marcha nórdica.

Los obstáculos “clavados” al terreno, piedras semienterradas, ramas grandes o raíces, deben ser evitadas por sistema. Incluso en terrenos embarrados, dónde se presenta como islotes salvadores, estos obstáculos pueden provocar resbalones y tropiezos con la consiguiente caída, o torceduras con riesgo de esguince o fractura. De nuevo, el apoyo de al menos un bastón, en todo momento, puede ayudarnos a evitar o paliar estos problemas. Pisar sobre ramas y raíces en la dirección de progresión puede provocar deslizamientos sobre ellas, sobre todo si están mojadas o cubiertas por nieve. Todas estas caídas, si llevamos dragoneras de marcha nórdica, en lugar de las de cinta de los bastones de senderismo, pueden incrementar de forma importante la posibilidad serias lesiones en hombros, codos y muñecas, además de la casi segura rotura del bastón.

Los obstáculos “móviles”, tales como piedras sueltas y pequeñas ramas, también pueden provocar tropiezos (con riesgo de rotura de dedos si el calzado no es el apropiado para este tipo de terreno), caídas (ojo con las pequeñas ramitas que nosotros mismos elevamos y fijamos pisándolas con un pie, para tropezar con el otro al andar). Estos obstáculos producen, normalmente, más lesiones que los del párrafo anterior, al captar menos la atención del marchador. Todos los consejos del párrafo anterior son aplicables para este. 

Es un hecho probado que la mayoría de los accidentes en montaña no se producen en los lugares más difíciles, dónde la atención del marchador está centrada en lo que hace, sino en aquellos menos exigentes, en los que el marchador, normalmente cansado, se relaja y pierde su concentración. No debemos relajarnos hasta que nos quitamos las botas.

Y mucha precaución con la manipulación de los bastones (alargar, acortar, poner y quitar conteras). Las puntas siempre deben estar delante de nuestro cuerpo y no sobresalir por los lados del mismo. Los ojos de nuestros compañeros son para toda la vida. Ojo con las maniobras de beber, fotografiar, etc, en las que necesitamos utilizar las manos: de nuevo, aquí se aprecia la ventaja de utilizar bastones con dragonera de cinta, que los dejan verticales, inocuos, colgados de las muñecas, cuando los soltamos, en lugar de las clásicas de la marcha nórdica, con los que he visto hacer verdaderos ejercicios de esgrima por no soltarse las dragoneras; y no digamos nada si tenemos que hacer alguna trepada.

La mayor dificultad en la progresión, junto al incremento de la posibilidad de accidentes, aconseja dejar una mayor distancia de seguridad entre nordimarchadores. En cualquier caso, nunca debemos ir a menos de dos metros de otros compañeros, de manera que no supongamos un peligro para ellos… ni ellos para nosotros.

Y recuerda, para ir a la montaña, o para dar la vuelta a tu manzana, no dejes de sacar tus bastones del paragüero cada día. Ellos quieren hacer tu vida mejor … dales una oportunidad.









viernes, 28 de julio de 2017

Marcha nórdica no competitiva en Inazares

Me acabo de inscribir en la prueba de la izquierda, para el 10 de septiembre, en Inazares, al pie de Revolcadores y el Obispo, los dos techos de nuestra comunidad.  La marcha nórdica es no competitiva, sin clasificaciones ni trofeos, sobre una distancia de unos 15km y 500m de desnivel acumulado de subida, muy parecida a la marcha nórdica de montaña, no competitiva, que pensamos incluir en la Cartagema Trail de este año (¡primicia!), de manera que es una buena oportunidad para probarnos y disfrutar de uno de los parajes más bonitos (y altos) de nuestra región.  El precio de la inscripción es de 17€ para federados en montaña, hasta el 10 de agosto (ojo, hay sólo 100 plazas para senderismo y marcha nórdica;  99 si descontáis la mía, de manera que si os interesa, ya podéis espabilar).  Para otras fechas y para no federados, tenéis toda la información en http://maximumrevolcadores.com/ y las inscripciones en http://www.famu.es/Inscripcion.aspx?id=346.

La inscripción incluye pasta party el sábado y comida el domingo, además de la bolsa del corredor con camiseta y toalla de microfibra.  Existe la posibilidad de alojarse en Inazares, dónde empieza y acaba la prueba, y la de obtener un pase VIP para acompañantes, con los mismos regalos del competidor (10€) y baño incluido en piscina al aire libre (15€), y precio especial para niños.

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Bot
ellín de agua

Convocatoria de candidaturas para la organización de pruebas del calendario oficial de Marcha Nórdica FEDME 2018

Con la publicación del documento del título de esta entrada, creo sinceramente que la FEDME vuelve a poner el carro delante de los bueyes, haciendo la convocatoria para la presentación de pruebas cuando aún no sabemos cuál será el reglamento por el que se regirán. Una vez más, los clubes tendrán que hacer un acto de fe (o de irreflexión, según se mire) y creer que esta vez tendremos un reglamento suficientemente bueno. ¿Es tan difícil hacer las cosas bien? ¿Por qué pedir a la gente que salte a la piscina antes de saber si hay agua? De todas formas, si ya lo han hecho una vez, ¿por qué no dos? 

El responsable del área de marcha nórdica de la FEDME asegura en el documento que las actualizaciones del reglamento “no modificarán sustancialmente las condiciones actuales para los organizadores”, es decir, que podemos esperar más recorridos de carreras por montaña, sin circuitos, temperaturas de 40º, con firmes no aptos para la práctica de la marcha nórdica, esperas interminables hasta la publicación de resultados,… francamente, no me extraña que termine su misiva dando a los destinatarios las “gracias por la confianza”. Lo dicho, mucha fe o irreflexión. Y ciertamente, a nivel personal, pena y desilusión, porque hace unas semanas mandé a la federación unos trabajados comentarios para la modificación del reglamento que, a la vista de los entrecomillados anteriores, me temo que no habrán servido para nada.

En la presentación, el citado documento habla de 11 pruebas. A saber, 1 Campeonato de España individual (dice que “Igual que en 2017”; francamente, espero que no cometan los mismos errores), 1 Campeonato de España de Clubes FEDME (Novedad en 2018), 3 Pruebas de Copa de España (Novedad en 2018) y hasta 6 pruebas puntuables para el Ranking Individual (“Igual que en 2017”; una vez más, espero que algunas sean manifiestamente mejores). Una ambiciosa agenda para el centenar y medio de nordimarchadores que normalmente nos repartimos por todas estas competiciones. Habrá que ir haciendo hucha.

No se entiende muy bien el párrafo “Próximamente se dará forma vía reglamento a la "Liga de Clubes FEDME", en base a puntos obtenidos en pruebas de Copa y Campeonatos de España.” ¿Quiere decir que en las pruebas de la Copa habrá también una clasificación por clubes? Independientemente de todo lo demás, me parece una buena iniciativa.

Otro aspecto importante de la convocatoria, desde el punto de vista de la organización de un evento de este tipo, es el cheque en blanco que se reserva la federación en el tema de patrocinadores. Sé por experiencia que esto ya ha supuesto un problema en otras competiciones bien rodadas, como las carreras por montaña. Pero es aún más grave en un deporte deficitario en la organización de competiciones, como la marcha nórdica: con un número de competidores tan exiguo, sólo la pasión de patrocinadores locales, comprometidos con el club organizador, puede paliar, hasta un punto aceptable, las pérdidas en la inversión económica realizada. Pero en el caso de una prueba de la FEDME, muchos de estos patrocinadores locales se verán excluidos por los superiores intereses de la federación.

Cierto que la FEDME, en un alarde de generosidad y manga ancha, da 1200€ a los organizadores de los campeonatos de España (individual y por clubes). Pero tanto estos, como los de las restantes pruebas (para las que no hay ayuda económica alguna), han de correr con el alojamiento y manutención, durante dos días, de 8 a 10 personas (árbitros y representantes de la federación), lo que supone un verdadero palo para la organización habida cuenta de la escasa participación en estas pruebas, y de los problemas apuntados por la exclusividad de patrocinadores. Francamente, yo que he organizado algunas competiciones, en bastante mejores condiciones, admiro la generosidad y osadía de los clubes que presenten pruebas para esta convocatoria y, en caso de que no resulten económicamente “muy” deficitarias, y de que no repercutan escandalosamente estos gastos sobre los sufridos competidores, les agradecería que me dijeran cómo lo hacen.

En fin, de todo lo anterior, queda claro que en el 2018, Nordicartagena, la Vocalía de Marcha Nórdica del Centro Excursionista de Cartagena, organizadora de cuatro competiciones de marcha nórdica entre 2015 y 2017, tampoco presentará ninguna prueba a esta convocatoria. Y no sólo por el tema económico: nuestro club siempre a subvencionado estas pruebas, económicamente deficitarias, confiando en la labor promocional de la competición para la práctica general del deporte. Sin embargo, el principal problema sigue siendo un reglamento muy por debajo de nuestras expectativas, que no define la finalidad de las competiciones (ver frase anterior), las técnicas utilizables, los circuitos válidos para la práctica de la marcha nórdica en competición, faltas mesurables que no dependan de un criterio subjetivo y, sobre todo, un sistema lógico y justo de amonestaciones y sanciones, que refleje la dificultad de la labor arbitral.

Seguimos creyendo en la potencialidad de promoción deportiva de las competiciones de marcha nórdica, por lo que continuaremos apoyando franca (y económicamente, dentro de nuestras posibilidades) la participación de nuestros socios en estos eventos. Sin embargo, no podemos, como nos gustaría, contribuir con la organización de pruebas a la perpetuación de un reglamento y unas prácticas que consideramos perjudiciales para el avance y el fomento de este bello deporte.

En la esperanza de que esto cambie algún día, seguimos recomendando a nuestros seguidores que saquen sus bastones del paragüero cada día, y que disfruten con ellos a tope (cuidadín con los calores).