lunes, 27 de junio de 2022

MARCHA NÓRDICA, EL DEPORTE DEFINITIVO


El Desplazamiento Nórdico (DN), que agrupa la caminata nórdica, la marcha nórdica (nordic walking) y la carrera nórdica (ver desambiguación en este enlace) es un sano concepto de movimiento en el que los bastones, utilizando una técnica adecuada, no sólo minimizan lesiones y repercusiones negativas de la marcha sobre columna y articulaciones inferiores, sino que, además, movilizan musculatura del torso y extremidades superiores, convirtiendo este ejercicio, junto con el esquí de fondo, del que procede, en el más completo y equilibrado de
todos los conocidos, trabajando activamente más del 90% de los músculos y articulaciones de nuestro cuerpo. La marcha nórdica proporciona salud: corrige la postura y ayuda a prevenir/corregir problemas de columna y articulares en general, aumenta la oxigenación de todo el organismo, mejora la circulación sanguínea y linfática y la producción de endorfinas, quema grasas, eleva la autoestima … es un deporte económico, apto para toda edad y condición física, que se puede practicar en cualquier lugar y momento. Si quieres más información, en los enlaces siguientes tienes mucha información que te puede interesar https://nordicartagena.blogspot.com, http://www.bubok.es/libros/227505/Andar-Sano y Teoría y Práctica de la Marcha Nórdica. Los dos últimos llevan a folletos publicados en BUBOK, escritos para ayudarte en tus aficiones deportivas, que te puedes descargar de forma totalmente gratuita.

Si estás convencido de que el deporte en general es importante para tí, y ocupa un lugar relevante en entre las rutinas saludables de tu vida, seguro que has practicado multitud de deportes a lo largo de los años. Casi seguro que empezaste en el colegio, formando parte de algún equipo de atletismo, futbol, baloncesto, balonmano … Pero es muy probable que algunos años más tarde dejases de practicarlo, al cambiar de residencia, de compañeros de afición, o porque las lesiones o la pérdida de reflejos te llevasen a otros terrenos menos “competitivos”. La natación, el ciclismo, el running, el remo, la vela, tenis, pádel … yo hice incluso equitación, wind surfing, tiro y esgrima. Seguro que a lo largo de tu vida has pasado por diferentes deportes, que has disfrutado, pero que ha llegado un momento en que no has podido continuar, por falta de instalaciones, compañeros, oportunidades, capacidad física, reflejos, lesiones, etc.

Bueno, pues yo hace una docena de años que cambié al desplazamiento nórdico como deporte definitivo, cuando la pérdida de reflejos que llevan aparejados los cumpleaños (quizá por eso no me gustan) me llevó a pasar de una caída al año corriendo (algo que se puede considerar normal cuando se corre un mínimo de tres veces por semana), a una par de aterrizajes al mes, y cada vez con más problemas para recuperarme.

En aquél momento, la incorporación definitiva de los bastones, con la técnica que ya venía practicando desde tres años antes, fue un seguro para mi desplazamiento deportivo. Primero andando, pero con el tiempo, marchando e incluso corriendo.

Ahora he convertido la promoción del desplazamiento nórdico en una parte importante de mi vida. Me considero una especie de vendedor de seguros de salud a coste cero. Y es que eso es este deporte para mí: un seguro de salud, siempre que se practique con una técnica aceptable, natural, lógica y con cabeza (sin competir ni hacer barbaridades). Una forma de devolver a la sociedad algo de lo mucho que la vida me ha dado. Pero aunque no cobre dinero por estos seguros que “vendo”, la satisfacción que me produce enseñar a gente que quiere aprender, no está pagada con nada.

El desplazamiento nórdico no produce lumbalgias, por mucho que se alargue el paso. Por cierto no he encontrado en toda la red (y he buscado en español e inglés) un solo sitio en el que se cite el paso largo como causa de lumbago. El desplazamiento nórdico no produce dolor de rodillas, aunque se alargue el paso, siempre que la técnica sea correcta y el pie caiga al suelo al mismo tiempo que el bastón del lado contrario. A pesar de que el paso se alarga de forma natural (como expliqué aquí) el traumatismo sobre la rodilla disminuye sensiblemente con el apoyo del bastón. Lo que produce todos estos dolores, y muchos más, es el sedentarismo … y la confusión que se siembra desde algunos blogs. El desplazamiento nórdico, con una buena técnica, contribuye notablemente a solucionar todos esos dolores. Ni uno solo de los 2300 alumnos que llevo formados en los 88 cursos de iniciación impartidos hasta la fecha se ha quejado jamás de nada de esto.

En la proclama de vendedor ambulante del párrafo primero, con la que suelo encabezar todas mis convocatorias de cursos de iniciación, por si hay algún despistado (cada vez menos) que nunca ha oído hablar de este deporte, debería incorporar el título de esta entrada: EL DEPORTE DEFINITIVO, porque creo firmemente que moriré con los bastones en la mano. Simplemente, no se me ocurre que algún día no lo pueda practicar, en alguna de sus versiones, aunque tenga que ser en silla de ruedas o con un guía para invidentes. Dios no lo permita.

De manera que saca tus bastones del paragúero y dales marcha (o caminata o carrera, según puedas y te apetezca), … y huye de los sitios en los que te digan cosas raras, como hago yo, que INTERNET es una maravilla, pero, por suerte o por desgracia, hay de todo, y como decía Don Jorge Manrique, “cumple tener buen tino para andar este camino sin errar”.



PD.- Por cierto, siguiendo el consejo de que “hay que formarse e informarse”, repetido continuamente en un blog que yo seguía y en el que se daba una definición un tanto peregrina de “zancada”, en el Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, he encontrado esto:

zancada: 1.f. Paso largo que se da con movimiento acelerado o por tener las piernas largas.


martes, 14 de junio de 2022

CON BASTONES POR LA ESPAÑA VACIADA

 

¡Colinas plateadas,
grises alcores, cárdenas roquedas
Campos de Soria
donde parece que las rocas sueñan,
conmigo vais! …

Me habéis llegado al alma,
¿o acaso estabais en el fondo de ella? “

Campos de Soria, Antonio Machado

Nadie como D. Antonio ha sabido retratar el corazón de esta tierra. Sin embargo, el joven profesor de francés, aunque seguro que visitó la Laguna Negra (La Tierra de Alvargonzález), la Fuentona (cerca de Calatañazor) y el archifamoso Cañón del Rio Lobo, tres preciosos humedales que se escapan de la repetida sonoridad del canto a la castellana roqueda soriana, dudo que el poeta visitara la Sierra Cebollera, ya en la Rioja, pero apenas a medio centenar de kilómetros de la Soria mística y guerrera, en torno a la que el Duero traza su curva de ballesta.

Dudo que D. Antonio visitara este enclave de la comarca de Cameros, nada más rebasar el Puerto de Piqueras, ahora tan cómodamente por su túnel, doblando hacia el oeste, tras circunvalar el homónimo embalse, hacia Villoslada de Cameros, donde se ubica un completo centro de interpretación del parque natural de la Sierra Cebollera, rodeado de acogedores alojamientos y bien guarnidos restaurantes dónde degustar los múltiples manjares culinarios de la región. Dudo, digo, que D. Antonio visitara esta zona y no la retratase con su cercana poesía, pues supongo que habría quedado tan gratamente impresionado como yo, y pocas cosas escapaban al ojo y la pluma de tan sensible observador.

Desde Villoslada, parte una carretera de montaña, con pocas curvas y bastantes vacas, que sube a la izquierda del Río Iregua y, una vez rebasado el Camping de Cameros (deliciosa tortilla de patatas), nos da varias oportunidades de aparcar para caminar a lo largo del río, o cruzarlo para subir hasta la ermita de la Virgen de Lomos de Orios, desde cuyo aparcamiento, al pie de una rústica y monumental escalera, coronada por una fuente de aguas milagreras que los hijos de la tierra, vueltos de Chile, agradecidos, dedicaron a su Patrona, parte una preciosa ruta circular, bien marcada, bajo pinos, sabinas y hayas, hasta Puente Ra y las cascadas de este río, nombrado por su puente.

A pesar de ser un enamorado del Pirineo y la Sierra de Guadarrama, que creo conocer bien, no exagero en demasía si digo que es difícil encontrar dos horas de camino que merezcan más la pena que este recorrido que, aparte de algún tramo de mediana pendiente que puede resultar entretenido con barro o nieve, no presenta mayores dificultades. Para gente no habituada a moverse por montaña, o con niños, el paseo a lo largo del río Iregua, una vez aparcado el coche en las zonas de El Achichuelo o de La Blanca, puede ser una buena alternativa, que llega también hasta las preciosas cascadas de Puente Ra, en un recorrido más sosegado, sin pendientes notables.

El apoyo de mis bastones, la compañía de buenos amigos y la reparadora comida en el excelente restaurante Corona, de Villoslada de Cameros, puso la guinda a un día perfecto, que no pudimos rematar con el previsto paseo por las inmediaciones de la Venta de Piqueras, ya de regreso a la capital soriana, por las dichosas nubes de evolución, que acabaron por precipitar en el momento más inoportuno.

Aparte de este bucólico aunque poco celebrado entorno, mis bastones me llevaron por los más conocidos y ya mencionados humedales, así como a diarios paseos con las claras del día por una vía verde que descubrí cerca del hotel Cadosa, (Puerta de Soria, buenísima relación calidad-precio), recién restaurada, o al menos todavía  poco hollada, con el prometedor nombre de “Camino Natural de Santander al Mediterráneo”, por el que yo me limité ha hacer alguna legua perdida cada mañana, antes del desayuno, mientras el resto del grupo de desperezaba.

Resumiendo, aparte de los pueblos y paisajes tan bien cantados por D. Antonio Machado, Soria y el círculo de diez leguas a su alrededor me han dado esta semana todo lo que yo anticipaba, y más. Hay todo un paraíso perdido dentro de nuestra España Vaciada que debemos redescubrir, revivificar y volver a disfrutar. Los bastones son unos buenos aliados para hacerlo de una manera agradable y saludable. Buena combinación esta de bastones y España Vaciada.

Pero, aunque sólo sea para hacer tu humilde circuito de cada día, como he hecho yo hoy, apenas deshechas las maletas, saca tus bastones del paragüero. Ya les llegarán momentos de mayores hazañas.

miércoles, 1 de junio de 2022

Peligros de la “dragonera de Marcha Nórdica”

 Son bien conocidos y publicitados los innumerables beneficios que la marcha nórdica (MN) reporta a sus practicantes habituales. Sin embargo, poco o nada se habla de posibles efectos negativos, peligros o lesiones, que la MN, como cualquier otra actividad física, puede causar a quienes la practican. Parece como si, por mentar algo negativo en relación con nuestro deporte, estuviésemos perjudicando a los deportistas, o al propio deporte. Todo lo contrario, creo que si difundimos los problemas que encontramos, contribuimos a que se puedan prevenir, poniendo los medios necesarios para evitarlos y asegurar una práctica más segura de este deporte.

Es cierto que entre las muchas virtudes de la MN está su baja tasa de accidentes. El hecho de que la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) sólo exija para la participación en competiciones la licencia federativa más barata de todas las que tiene es una demostración de que hay pocas lesiones reportadas (el seguro de accidentes es lo que encarece las licencias deportivas y las compañías de seguros no regalan nada). Pero no podemos obviar el que un número importante de las lesiones producidas sea posiblemente cubierto por la Seguridad Social, u otros seguros particulares, sin que se dé parte a la FEDME.

Sea como sea, lo cierto es que yo he presenciado en mi entorno inmediato una serie de accidentes, algunos de ellos con consecuencias serias, que creo necesario difundir, junto con lo que yo estimo que son sus causas principales (peligros) y la forma de soslayarlas en pos de esa seguridad que todos debemos buscar en nuestra práctica deportiva.

En mi experiencia, dada la naturalidad de la técnica diagonal, el principal peligro en su práctica viene de una caída, debida al tropiezo con los bastones o con algún obstáculo del terreno.

El tropiezo con los bastones suele ser consecuencia de no agarrarlos firmemente en el momento de clavarlos. Eso supone que no se coloquen los bastones en el lugar adecuado, fuera de la trayectoria que han de seguir nuestros pies (o los de otro practicante próximo). Las mal llamadas “dragoneras de MN”, favorecen la recuperación del bastón desde el final de la fase de empuje sin necesidad de agarrar la empuñadura, con el consiguiente peligro de apoyo impreciso de bastón, posible tropiezo, caída y lesión. Y digo “mal llamadas”, porque estas sujeciones de los bastones a las muñecas no fueron inventadas para la MN, sino que eran las que se llevaban en los bastones de esquí en el momento en que nace nuestro deporte como tal, con entidad propia. Las dragoneras de los esquís, por cierto, han vuelto al original bucle de cinta, supongo que por los mismos motivos que hoy estamos utilizando como argumentos en esta entrada: la seguridad del deportista.

El tropiezo con un obstáculo del terreno suele ser consecuencia de una falta de atención hacia lo que estamos haciendo, provocada en la mayoría de las ocasiones por la práctica de la MN en grupo, ya sea en competición, senderismo, quedada o cualquier otra forma de práctica gregaria. Es bastante difícil que una practicante de MN en solitario tenga un accidente de este tipo … aunque no imposible, por supuesto.


En cualquier caso, sea por una u otra causa, si tropezamos y caemos, el reflejo de autoprotección nos llevará a abrir y echar las manos adelante, en busca del suelo que se acerca, para amortiguar el golpe. Si llevamos unos bastones con “dragoneras de MN”, los bastones permanecerán íntimamente ligados a las manos y estas caerán al suelo apoyadas sobre las empuñaduras, lo que puede añadir a las consecuencias de la caída lesiones de carpianos y metacarpianos, de complicado y largo tratamiento.

He recibido múltiples testimonios de este tipo de lesiones, sufridas por nordimarchadores que conozco. Pero también he recibido múltiples testimonios de caídas en las que quienes tropezaron, al sentir sus manos “apresadas” por las dragoneras, no quisieron o no pudieron utilizarlas para parar el golpe, cayendo al suelo sobre un hombro o la cara, con consecuencias incluso más graves que las mencionadas en el párrafo anterior.


La utilización de bastones con dragonera de bucle de cinta (los mal llamados de senderismo) permite una práctica perfecta de la MN (yo hace tiempo que no utilizo otros) al tiempo que fomenta el agarre para clavar (difícilmente se puede recuperar el bastón si no se agarra) y que es un seguro de disponibilidad y utilización de las manos en caso de caída, ya que perdemos la sensación de aprisionamiento y, al abrirlas de forma instintiva ante una caída, los bastones se separan de ellas lo suficiente para que el apoyo sobre el suelo no se produzca sobre las empuñaduras.

Los bastones de senderismo suelen ser más baratos, plegarse más para el transporte, reponerse de forma individual y tener amortiguadores, aportando así razones suplementarias a las ya citadas en el campo de la seguridad para preferir sus uso al de los que, equivocadamente, consideramos como bastones específicos para la práctica de la MN, que la FEDME sigue exigiendo como obligatorios para las competiciones, como si su utilización fuese garantía de realización de una buena técnica diagonal. Yo creo haber aportado aquí justificación suficiente para todo lo contrario. Os aconsejo que lo penséis, lo probéis y me comentéis cómo ha ido la experiencia.

martes, 24 de mayo de 2022

ALARGAMIENTO DEL PASO EN LA MARCHA NÓRDICA

 Nuestro Diccionario de la Real Academia de la Lengua, una joya que no todos los idiomas tienen, a la que me gusta acudir con frecuencia para resolver dudas y ampliar conocimientos, define la profesionalidad como: La cualidad de la persona u organismo que ejerce su actividad con capacidad y aplicación relevantes. En una segunda acepción, define la profesionalidad como la actividad que se ejerce como una profesión. En ningún momento vincula la capacidad y la aplicación que cita a la obtención de determinados títulos o diplomas que con harta frecuencia comprobamos que no son garantía de nada.

Últimamente vengo leyendo comentarios de profesionales de la Marcha Nórdica (MN) que me dejan un tanto ¡¿asombrado!? Cierto que cada quien, en su casa (léase, su blog), puede decir y opinar lo que quiera, y yo soy bastante respetuoso (eso creo) con todos los puntos de vista expresados, y razonados, en las redes sociales. Sin embargo, tengo que confesar que hay afirmaciones que me hacen preguntarme qué les habrá llevado a hacer ciertas aseveraciones que me parecen totalmente ilógicas. Cuando tales afimaciones van acompañadas de un cierto “tufillo” de autosuficiencia y de desconsideración hacia otros profesionales, a los que se les presupone cierta falta de capacidad y/o aplicación para la promoción de la MN porque, puede que, no tengan determinados títulos o diplomas, me siento obligado a decir aquí, en mi casa (léase, mi blog) algo que, al menos, explique por qué creo que están equivocados. Esta explicación, puede ayudar (ojalá) a lectores que se sientan confundidos, o al menos, puede abrir la mente a posibilidades diferentes de las preconizadas desde ciertos blogs de MN.

Hace poco hablé aquí de la confusión creada desde uno de estos blogs al establecer diferenciaciones entre nuestro deporte y el senderismo basadas en la utilización o no de bastones, o incluso en el punto dónde se estos se apoyan. Hoy la cosa va de una afirmación vertida desde el mismo origen diciendo que “no hay que alargar el paso”.

La longitud del paso de una persona andando de forma natural y dedicada (es decir, cuando salimos a andar, sin otra finalidad que la de practicar ese sano ejercicio) suele ser una característica personal, dependiente de su morfología y movilidad articular. Esta longitud, multiplicada por el ritmo (número de pasos por minuto) nos dará la velocidad de desplazamiento. El ritmo suele ser también una característica de cada persona, mucho más fácil de modificar que la longitud del paso, aunque ambos factores pueden sufrir ligeras variaciones sin que la naturalidad del movimiento se vea sensiblemente afectada.

En todos mis cursos de iniciación paso un buen rato explicando la biomecánica de la marcha (yo prefiero decir “andadura” para no confundirnos con la marcha atlética), sin bastones. Siempre acabo ese apartado llamando la atención de mis alumnos sobre el hecho de que, por la necesaria coordinación entre los trenes superior e inferior, y la compensación de contra-rotación de la torsión de la línea de las cadera por parte de la torsión contraria de la línea de los hombros, la amplitud del braceo viene dada en función de la amplitud del paso; y siempre les advierto que, cuando utilicemos los bastones correctamente, veremos que esta relación se invertirá y será la amplitud del braceo, impulsando sobre los bastones, la que va a regular la longitud de nuestro paso.

En efecto, cuando realizamos una técnica alternativa completa (impulsando por detrás de la cadera hasta completar la oscilación del brazo), al (1) impulso de pie y pierna apoyados se une el (2) producido sobre el bastón contrario resultando en una fuerza que impulsa hacia adelante al pie que está en el aire, de tal manera que le impide caer al suelo hasta que ambas acciones no pueden seguir ejerciéndose (o nosotros las limitamos voluntariamente) y este pie acaba apoyando el talón, atraído por la fuerza de la gravedad.

Resumiendo, al andar con bastones utilizando una buena técnica de MN, la longitud de cada uno de nuestro pasos aumenta de forma totalmente natural, dependiendo la magnitud de este incremento de la calidad técnica y de la morfología de cada practicante, pero, indudablemente, con respecto a la marcha sin bastones, se alarga sensible y naturalmente el paso.

Cierto que hay personas que piensan que el alargamiento del paso es lo que mejora la técnica de la MN, y lo intentan de forma antinatural, sin entender que este alargamiento no es la causa sino la consecuencia de una buena técnica en el uso de los bastones. Quizá nuestra bloguera se refería a eso y no se explicó suficientemente … o yo no la entendí bien.

En cualquier caso, lo importante es que el astuto lector saque sus propias conclusiones … y saque también los bastones del paragüero y salga a poner en práctica todo esto, y a disfrutar con el deporte más saludable y completo que existe.

sábado, 21 de mayo de 2022

Curso de Iniciación a la Marcha Nórdica en San Javier



 

El sábado, 4 de junio, de 08:30 a 12.00, tendremos un nuevo cursode iniciación a la marcha nórdica (el 6º de este año, 88º en total del CExCartagena), esta vez en colaboración con el Club de Marcha Nórdica Mar Menor, en San Javier, en la Pinada de San Blas. Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 3 de junio.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de senderismo o de marcha nórdica. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente con

José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com)

o con Fulgencio Rosa – 646576340 (marchanordicamarmenor@gmail.com).


CLUBES UNIDOS POR UN DEPORTE SALUDABLE

domingo, 8 de mayo de 2022

Marcha Nórdica versus Senderismo

El título, así, tal cual, puede parecer que invita a la confrontación, o incluso a la mutua exclusión, entre ambas disciplinas deportivas. Sin embargo, nada más lejos de mi intención al escribir esta entrada. En el Comité de Marcha Nórdica (MN) de la Federación de Montañismo de la Región de Murcia (FMRM) todavía figura un párrafo mío que, por cierto, me gustaría que alguien de la Federación (aparte de quién suscribe) hubiese leído y asimilado, que reza: “La técnica de la MN es una herramienta de gran utilidad para el practicante de senderismo, montañismo y carreras de montaña. Sin embargo, el valor principal de la MN reside en su potencialidad como deporte específico, completo, saludable, apto para todos, económico y practicable en cualquier entorno y condición.

Pero creo que existe una gran confusión al hablar de ambas disciplinas. Por un lado, el afán de las Federaciones de Montaña por homogeneizar cursos de los distintos deportes que las integran, y puede que también la necesidad de llenar un número de horas mínimo para justificar títulos y precios, les ha llevado a incluir en sus cursos de MN una importante carga lectiva y práctica de senderismo. Por otro, no es difícil leer en las redes a profesionales de la MN que escriben verdaderas atrocidades a la hora de diferenciar ambos deportes. Creo que estas dos tendencias contribuyen de forma importante a la confusión general existente. Mi intención hoy es examinar los puntos de que acercan y separan a estas dos disciplinas, que yo practico y recomiendo, pero “sin mezclar churras con merinas”.

Creo sinceramente que ambos son deportes sanos y muy recomendables, practicables en plena naturaleza. Sin embargo, la MN busca la salud añadiendo a la caminata habitual la utilización de dos bastones con una técnica adecuada, mientras que el senderismo busca el contacto con la naturaleza, por lo que pocas personas lo hacen a diario, siendo más normal su práctica en fines de semana o, como mucho, un par de veces por semana, debido al tiempo que demanda su realización que, normalmente, exige un desplazamiento previo y posterior. La MN, en cambio, se puede practicar a diario, en cualquier entorno, tanto urbano como natural, comenzando desde la puerta de tu casa.

El senderismo no exige la utilización de bastones y, cuando se usan, no demanda un número determinado de bastones, ni unos bastones específicos, ni una técnica concreta para utilizarlos. Me quedé con los ojos a cuadros cuando leí, no hace mucho, a una reputada colega que afirmaba, para diferenciarlo de la MN, que en senderismo los bastones de apoyan por delante de los pies. Por supuesto que la utilización de dos bastones, con la técnica alternativa o simultánea de la MN mejora enormemente las expectativas de ejercicio y desplazamiento del senderista, pero, como he dicho, no es imprescindible para su práctica. Item más, la utilización de dos bastones en senderismo muchas veces dificulta la realización de otras actividades que suelen irle unidas (fotografía, compañía de mascotas, observación de flora y fauna, etc).

La MN normalmente se hace con zapatillas y ropa deportiva ligera, “para sudar”, suelo decir yo. Los bastones y, como mucho, una faltriquera dónde llevar mi teléfono con la música (para mí imprescindible), el DNI y las llaves, es todo lo que necesito. El senderismo, en cambio, suele exigir calzado, ropa y equipo que nos proteja del entorno y las condiciones atmosféricas, elementos de situación y orientación, una mochila con comida, bebida, botiquín y, en función del tiempo y la distancia, incluso equipo para pernoctar.

La diferencia entre el senderismo y la MN no está en la utilización de un tipo determinado de bastones, como algunos profesionales apuntan alegremente. Como he repetido en múltiples ocasiones, los bastones de senderismo (con fiador de bucle de cinta) son tan adecuados para la MN como los denominados “específicos de MN” (con fiador de guantelete). Yo prácticamente sólo utilizo los primeros, que recomiendo encarecidamente para la MN por dos razones principales: evitar lesiones metacarpianas en caso de caída, y alejar la posibilidad de llevar siempre el bastón sin agarrar (otra fuente importante de accidentes). Además, aconsejo a los profesionales de la MN que observen los fiadores que utilizan actualmente los esquiadores de fondo, montaña, travesía, etc, de los que se deriva nuestro deporte. No seamos más papistas que el Papa, ¿o es que hay algún interés oculto en promocionar un determinado tipo de fiador para los bastones de marcha nórdica?

La MN exige atención en su práctica, para prevenir accidentes y asegurar una técnica que nos permita obtener los resultados perseguidos, por lo que no es muy recomendable hacerla en grupo. El senderismo, en cambio, mucho menos exigente en cuanto a objetivos de salud, suele ser una práctica gregaria, mucho más apta para la conversación y el entretenimiento en general.

La MN suele tener muy pocas lesiones, a no ser que nos dediquemos a competir o a hacer ultras y otras barbaridades por el estilo. Las lesiones en la MN se ven venir de lejos y, normalmente, al ir pendientes de lo que hacemos, propulsándonos con cuatro miembros, nos da tiempo a corregir acciones o defectos antes de que se produzca un daño definitivo en alguno de ellos. En el senderismo, al ir distraídos con la compañía y el entorno, es más fácil que no notemos el daño hasta que este ya se ha producido. Si no llevamos bastones, o no los utilizamos correctamente, las extremidades inferiores soportan todo el estrés del desplazamiento y el peso extra. Si los llevamos, al ir distraídos, los bastones se pueden convertir en una fuente añadida de lesiones.

Resumiendo, tanto la MN como el senderismo, son actividades muy recomendables. La MN es el mejor ejercicio para una práctica diaria individual, con un dividendo asegurado de salud que no conseguiremos con ningún otro deporte. El senderismo es una complemento ideal para fines de semana en contacto con la naturaleza y el grupo, en el que una buena técnica en el uso de los bastones, junto a la experiencia en su utilización correcta, nos puede ayudar a conseguir un mayor disfrute y mejores beneficios físicos.

En cualquier caso, lo importante es levantarse del sillón cada día, sacar los bastones del paragüero y disfrutar con ellos … siempre con cabeza.