Hace ya dieciséis años que publiqué un Cuaderno de Andarines.com, "Andar sano", que seis años depués, colgué en BUBOK para su descarga gratuíta, sobre cómo mejorar los beneficios físicos del senderismo, minimizando sus riesgos, que ya incluía una somera introducción a la marcha nórdica, incluyendo ejercicios de calentamiento, estiramiento y vuelta a la calma y una sección de consejos prácticos, accesible en el enlace https://www.bubok.es/libros/227505/andar-sano. El año pasado realicé una actualización/ampliación de aquel trabajo, al que llamé "Andar más sano", colgado también para su descarga gratuíta en el mismo sitio, abundando en lo relativo a la marcha nórdica, accesible en el enlace https://www.bubok.es/libros/272153/andar-mas-sano.
Ya más centrado en el deporte de la marcha nórdica, publiqué hace ahora tres años y medio, también en BUBOK, para su descarga gratuíta, "Teoría y práctica de la marcha nórdica", con una síntesis de sus orígenes e historia, explicación de su esencia, técnica y beneficios, incluyendo pautas para su aprendizaje y práctica, y reparando en sus lesiones más comunes, el equipo adecuado, así como mi visión de las competiciones y del prácticante tipo de este deporte, accesible en el enlace https://www.bubok.es/libros/263433/teoria-y-practica-de-la-marcha-nordica.
La vida sigue y con ella evoluciona mi experiencia y visión de este maravilloso deporte que nunca me canso de preacticar y promocionar. Todo ello me impele a revisitar lo publicado y actualizar su contenido. Esta vez, con la finalidad de hacerlo más "digerible" para el lector, he decidido publicar esta actualización del último trabajo mencionado en forma de "entregas" de lo que he denominado "mi visión de la marcha nórdica", título que pienso se adapta mejor al contenido de la obra que, en ningún caso pretende "pontificar"sobre nuestro deporte, sino símplemente exponer un punto de vista más sobre el mismo, eso sí, tan experimentado y documentado como el que más.
Espero que quienes se aventuren a la lectura de esta serie de entradas semanales que hoy cominzo no se arrepientan y sean indulgentes con la intención, estilo y fallos de este humilde nordimarchador y pobre escritor.
1
- ORÍGENES Y SÍNTESIS HISTÓRICA DE LA MARCHA NÓRDICA
La
mal denominada marcha nórdica (volveré sobre esto en el siguiente capítulo) tiene unos
claros orígenes en la necesidad del hombre de mejorar su capacidad
de desplazamiento por todo tipo de terreno, apoyando el esfuerzo de
sus piernas (principales medios de locomoción) con las extremidades
superiores, sin perder su postura erecta, a la que tantos milenios le
costó llegar. Naturalmente, esta necesidad se va haciendo más
perentoria con la edad, cuando las piernas van perdiendo vigor, las
articulaciones se debilitan, aparece la artrosis y el equilibrio se
torna más inestable.
Desde
esta perspectiva, es fácil suponer que el hombre ha estado
utilizando bastones para ayudar su desplazamiento desde que bajó de
los árboles. Sin embargo, de las tres formas
de ayuda que proporciona el bastón (soporte,
equilibrio
y apoyo al desplazamiento),
históricamente la utilización de los bastones ha buscado
principalmente las dos primeras, y para eso sólo tenemos que ver la
definición que nuestra Real Academia de la Lengua da de la voz
“bastón” , como vara
… que sirve para apoyarse al andar.
Entre
gente sin mermas físicas, e incluyendo la ayuda de los bastones como
elementos facilitadores
del desplazamiento,
éstos se han utilizado desde hace siglos en los países nórdicos
para moverse
sobre esquíes. Hay historiadores que dicen que el pueblo Sami
ya andaba
así sobre la nieve hace 6000 años. Pero parece ser a mediados del
siglo XIX cuando se empieza a practicar el esquí de fondo como
deporte, de forma parecida cómo se hace en la actualidad, aunque la primera
descripción de un esquiador con dos bastones se remonta a mediados
del siglo XVIII, en Laponia, coincidiendo con el registro de las
primeras unidades de esquiadores en los ejércitos de los países
nórdicos.
A lo largo de todo el siglo pasado abundan los documentos gráficos que
muestran finlandeses andando con bastones de esquí, y hay diversos
nombres de profesionales de las ciencias del deporte y la salud
ligados al estudio de esta práctica, reivindicados hoy como
originadores de este deporte por diferentes federaciones y escuelas
de marcha nórdica. De todo esto, lo único en
lo que todos parecen coincidir
es que una empresa finlandesa de material de esquí, EXEL, fabrica en
1997 los primeros bastones de “nordic walking”, nombre con el que
se conocerá esta actividad física en todo el mundo, un término
inglés que se tradujo a nuestro idioma como “marcha nórdica”,
denominación que ha llegado hasta nuestros días.
El
nordic walking cruza el Báltico hasta Alemania sobre el año 2000, y
es en este país dónde se extiende como la pólvora, pasando de cero
a cinco millones de practicantes habituales en los cinco primeros
años de nuestro siglo, entre una población mayor, asombrada por la
potencialidad saludable de este novedoso, completo y equilibrado
ejercicio. Y es también en Alemania dónde parece surgir el primer
intento serio por estructurar y desarrollar normas para el desarrollo
de esa potencialidad, definiendo y regulando su técnica y
metodología, en pos de obtener los máximos beneficios de su
práctica habitual, tanto a nivel físico como de la eficiencia en el desplazamiento.
Curiosamente,
y aparentemente sin conexión alguna con lo sucedido en Europa,
también en Estados Unidos, casi simultáneamente, tiene lugar una
génesis y evolución de una forma de nordic walking, de la mano de
antiguos competidores de esquí de fondo, que acaba cuajando en un
denominado FITTREK (de fitness y trekking), con técnica y
metodología similares a las definidas en nuestro continente.
El
nórdic walking llega a España inmediatamente de la mano de alemanes afincados en nuestro país, por lo que se empieza a expandir
a partir de sus principales centros de residencia (Alicante y
Baleares), formándose diversas "autodenominadas" federaciones y escuelas que
reivindican su “autenticidad” y conexión con diferentes
asociaciones internacionales y con los antecedentes finlandeses
citados anteriormente, en un afán a veces exclusivista,
desprestigiador del resto, que deja un pobre “tufillo
crematístico”.
Con
la segunda década de este siglo se organizan los primeros
“campeonatos” oficiosos de nordic walking en España, de la mano
de iniciativas privadas de practicantes de este nuevo
deporte, pensando en su posible expansión entre una población más
joven, mientras que las principales escuelas todavía defienden el
carácter “no competitivo” de esta práctica deportiva.
C
Ignorada
por la Federación Española de Atletismo, la marcha nórdica
finalmente es reconocida como modalidad deportiva por la Federación
Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) en el 2015,
organizándose los primeros campeonatos oficiales de España dos años
más tarde.
2
- DESAMBIAGUACIÓN
TERMINOLÓGICA
Como
mencioné anteriormente, la traducción de “nordic walking” como
“marcha nórdica” no ha sido muy afortunada, por lo que explico a
continuación.
En
inglés, el término “walking” incluye tanto el caminar como el
marchar; de hecho, la marcha atlética, en aquél idioma se denomina
race walking. Sin embargo, en español, todos diferenciamos entre
caminar y marchar, a pesar de que nuestro diccionario los trate
genéricamente como sinónimos y de que ambas modalidades se
diferencien de correr en que en aquellas siempre hay al menos un
pie en contacto con el suelo.
Así,
el propio diccionario de la RAE recoge la acepción de marcha, en
atletismo, como la carrera que consiste en caminar rápido
con
uno de los pies siempre en contacto con el suelo.
Y ya que el nordic walking no tiene mucho que ver con la rapidez, la
traducción más precisa parece que debería haber sido la de
caminata nórdica. En la práctica, la diferencia entre andar y
marchar, desde el punto de vista deportivo, estriba principalmente en
la situación relativa del centro de gravedad con respecto a los
apoyos de los pies, más adelantado en el marchador que en el
caminante.
Este
pequeño fallo en la traducción ha llevado, por ejemplo, a la
paradoja de que el reglamento de competiciones de “marcha”
nórdica, haya incluido durante años la marcha atlética como una
falta sancionable, y aún hoy, después de haber corregido esta
incongruencia, los árbitros siguen sancionando al competidor que
marcha en lugar de andar, sin que se haya variado la denominación de
“marcha” nórdica.
Aclarado
este punto, y mientras la FEDME no corrija el entuerto, seguiremos
denominando genéricamente a este deporte como marcha nórdica, a
pesar de que en la mayoría de las ocasiones, nos estemos refiriendo
más bien a caminata nórdica. En la entrada http://nordicartagena.blogspot.com/2019/11/ejercicio-nordico-nordic-fitness.html
trato más en profundidad la desambiguación del término, así como
la diferencia entre andar y marchar, y una clasificación de los
distintos deportes que se derivan del esquí de fondo en lo que,
genéricamente, podríamos denominar “ejercicio nórdico” (nordic
fitness).
En
los apartados siguientes, aunque utilice el término marcha nórdica,
me
referiré especialmente
a la caminata nórdica, por ser la aproximación más sencilla a la
iniciación en esta familia de deportes. Siendo la técnica similar
para todos ellos, su introducción y aprendizaje resulta más fácil
de comprender y asimilar realizados sobre un ejercicio tan común y
sencillo como es el caminar.
(continuará...)