domingo, 15 de octubre de 2023

MIVISIÓN DE LA MARCHA NÓRDICA - EL VALOR DIFERENCIAL DE ESTE DEPORTE

 A medida que las necesidades básicas del ser humano se ven cada día más cubiertas por nuestra sociedad de bienestar, vamos teniendo más tiempo libre, mientras que el desarrollo y la tecnología minimizan la perentoriedad del trabajo físico para ganarse la vida y sobrevivir en el mundo actual.

E ntramos así en una “cultura del ocio”, en la que es fácil caer en la molicie, antesala o prefacio de enfermedades y dolores, crecientes con la edad, que gran parte de nuestros coetáneos combaten por medio del ejercicio físico, definido por nuestro diccionario como el conjunto de movimientos corporales que se realizan para mantener o mejorar la forma física.

En la actualidad se practican cientos de actividades físicas desarrolladas con esta finalidad. Deportes de equipo, competición, individuales, de naturaleza, de interior, de temporada, … entonces, ¿que es lo que nos aporta la marcha nórdica para que atraiga nuestra atención? ¿Merece realmente la pena intentar promocionar este nuevo deporte? ¿Por qué se ha hecho un hueco entre tantos otros? ¿Qué es lo que hace a la marcha nórdica diferente del resto de los deportes? ¿Cuál es su valor diferencial?

Todos los deportes son, en mayor o menor medida, saludables, siempre que se practiquen de forma racional, con sentido común. Unos son más completos y equilibrados que otros, o presentan riesgos de lesiones más o menos asumibles, o precisan de la concurrencia de otras personas para su práctica, o de instalaciones o equipo especial, o sólo se pueden practicar en determinados medios, estaciones del año o condiciones atmosféricas.

El valor diferencial de la marcha nórdica estriba en ser el deporte más saludable que existe. Es un deporte completo (lo movemos todo), equilibrado (no se sobrecarga ninguna parte de nuestra anatomía sobre otras), adaptable (apto tanto para personas con problemas de movilidad como para deportistas de élite) y racional (excluye todo tipo de acciones antinaturales, complicadas, peligrosas o dañinas).

La medida de la salud que proporciona la marcha nórdica a quienes la practican de forma habitual depende fundamentalmente, además de la frecuencia de su práctica, de dos condiciones del practicante: su técnica y su sentido común.

El nordimarchador obtendrá más salud de su práctica habitual en tanto en cuanto mejore su técnica. Una técnica básica, que se consigue normalmente tras un buen curso de iniciación, es fuente inmediata de salud para el practicante. Pero la mayor amplitud de movimientos, fruto de una técnica más completa, se traduce indefectiblemente en la activación de mayor número de músculos y articulaciones, incrementando sensiblemente los beneficios físicos resultantes de la práctica.

La técnica del manejo de los bastones de la marcha nórdica resulta de gran ayuda para el senderista, el montañero y el corredor por montaña, pero la mayor utilidad de esta técnica, dónde realmente se obtienen los beneficios personales que le confieren su valor diferencial, estriba en la practica de la marcha nórdica como deporte habitual.

La marcha nórdica es un ejercicio seguro para su practicante, con muy pocas o nulas lesiones (tal como veremos en el apartado correspondiente), siempre que el practicante utilice no sólo su cuerpo, sino también, y continuamente, su cabeza. Las lesiones que he experimentado personalmente, o que he podido observar en otros colegas, no han sido producidas por la practica racional de la marcha nórdica, sino por la participación en competiciones, pruebas de largo aliento y salidas grupales, en las que el participante pierde su concentración en lo que está haciendo, distraído por el cansancio y otros “asuntos” que poco o nada tienen que ver con un ejercicio sano (podio, crono, marcas, distancias, resistencia, socialización).

No tengo nada en contra de todo esto. Cada uno puede hacer lo que quiera ¡faltaría más! Pero, por favor, llamemos a cada cosa por su nombre, y no nos confundamos, ni confundamos a los demás. La marcha nórdica tiene que ser LSD (lúdica, sana y deportiva). Si no me divierte, si me hago daño, y si no sudo un poco, lo que estoy haciendo puede ser una carrera, senderismo, una “pachanga”, cualquier cosa, pero no es marcha nórdica; al menos no tal como yo la entiendo.

domingo, 8 de octubre de 2023

NUEVO CURSO DE INICIACIÓN A LA MARCHA NÓRDICA EN CARTAGENA

 ...Y VAN 100 ...

El domingo, 22 de octubre, de 09.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 8º de este año, 100º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras junto al Parque de la Rosa, frente al EuroSpar de la prolongación de Juan Fernández https://www.google.es/maps/dir//37.6215857,-0.9910311/@37.621471,-0.9910955,17z/data=!4m2!4m1!3e2?entry=ttu. Tras esta sesión, mejorarás sensiblemente tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 21 de octubre.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de senderismo o de marcha nórdica. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para que puedas hacer el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir. Por ser este nuestro curso número 100, se obsequiará a todos los admitidos que lo completen con una camiseta conmemorativa de esta efeméride.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,

José Antonio Pérez González (Piri) -

miércoles, 4 de octubre de 2023

MI VISIÓN DE LA MARCHA NÓRDICA - LA TÉCNICA

Recuperando la definición de Marcha Nórdica que vimos en la entrada anterior, La caminata nórdica consiste en andar de forma natural y dedicada, utilizando dos bastones con una técnica que nos permita obtener el máximo beneficio de su uso, en la entrada de hoy vamos a centrarnos en la técnica de utilización de los bastones construyendo siempre sobre la andadura natural descrita.  Esta técnica nos permitirá mover todos los músculos y articulaciones del cuerpo al tiempo que mejorará sensiblemente nuestro desplazamiento.

4 - LA TÉCNICA DIAGONAL (ALTERNATIVA)

La mal denominada técnica diagonal de la marcha nórdica, se deriva de la técnica alternativa del esquí de fondo y, en puridad, ese es el nombre que debería tener, como veremos a continuación.1

Manteniendo en todo momento la naturalidad de la andadura y su braceo, ahora llevando un bastón en cada mano, en el momento de la toma de contacto del talón con el suelo, simultáneamente, tiene lugar la toma de contacto de la punta del bastón del otro lado con el suelo, y allí permanece hasta que el pie contrario lo abandona. Podríamos decir que los bastones siguen en todo momento las vicisitudes del pie opuesto: caen al suelo con él y con él lo abandonan, en perfecta coordinación, alternando consecuentemente los apoyos de ambos bastones.


El bastón se apoya (clava) aproximadamente en la vertical del
hombro del brazo que lo sujeta, cerca del centro de gravedad de nuestro cuerpo, firmemente agarrado por la empuñadura, de manera que en ese momento el antebrazo forma un ángulo recto (aproximado) con el bastón. La firmeza del agarre en el momento de clavar es, con toda seguridad, la clave de una buena técnica y una garantía contra accidentes por tropiezo con los bastones. En el enlace http://nordicartagena.blogspot.com/2018/07/la-importancia-de-agarrar-para-clavar.html explico este extremo con más detalle.

En el momento de clavar el bastón, el brazo se encuentra en la posición más avanzada de su oscilación: el codo está claramente por delante del torso. El bastón tiene una inclinación adelante que permite que una parte del empuje realizado a lo largo del mismo se transforme, por descomposición de fuerzas (ver los paralelogramos rojos de la figura), en apoyo a la progresión que ayuda en toda la fase de impulso de la pierna y pie contrarios.

A medida que continuamos empujando con el bastón sobre el suelo, el agarre de la empuñadura se va suavizando y, llegando a la altura de la cadera, ya es físicamente imposible de mantener y habremos de soltar la empuñadura, por lo que se habrá ido trasladando el empuje sobre el bastón, progresivamente, de la empuñadura al fiador que la une a nuestra mano, lo que nos va a permitir continuar ejerciendo la acción sobre el bastón mientras completamos la oscilación del brazo, hasta su posición más retrasada, pasando la mano por detrás de la cadera, nunca después del codo. En la entrada de este blog titulada http://nordicartagena.blogspot.com/2019/06/utilizacion-activa-de-los-bastones.html se trata en detalle un defecto, muy común últimamente, relacionado con este extremo.

Una vez completado el empuje sobre el bastón, comienza la fase de recuperación del mismo, al tiempo que el pie contrario abandona el suelo, iniciando la oscilación del brazo adelante, mientras la mano tira del bastón por medio del fiador, para volver a sujetarlo cuanto antes por la empuñadura, firmemente, antes de volver a clavarlo, coincidiendo con la toma de contacto del talón del pie contrario con el suelo. En el enlace siguiente trato en más detalle todo esto http://nordicartagena.blogspot.com/2019/06/la-entrada-de-talon-en-la-marcha-nordica.html

El movimiento de las manos, empujando y recuperando los bastones, siempre se mantiene por debajo del plano horizontal definido por las caderas. Ahora, la amplitud del braceo (el tiempo que estamos actuando sobre los bastones) es el que determina la amplitud del paso (al contrario de lo que sucedía al andar sin bastones).

En la ejecución del ejercicio nórdico es muy importante mantener una postura erecta, sin mirar al suelo. La técnica, insisto, debe permitirnos sacar el máximo beneficio físico de la utilización de los bastones, y la postura va a ser fundamental para la mejor tonificación de todos los músculos que sujetan nuestra columna. Por la misma razón, una generosa movilización de hombros y caderas (en perfecta contra-rotación) va a ser un complemento ideal para nuestra práctica en una completa movilización de todas las articulaciones de la columna.

Existen otras técnicas de marcha nórdica. Tantas como la imaginación y coordinación del practicante le permitan. De todas, aparte de la descrita, la más conocida y útil es la denominada de “doble bastón”, derivada de la técnica simultánea del esquí de fondo, en la que los dos bastones se apoyan simultáneamente al tiempo que uno de los pies cae al suelo, realizando el empuje y la recuperación sobre los dos bastones al mismo tiempo. Esta técnica resulta especialmente interesante para superar fuertes desniveles del terreno, cuando tenemos una pierna “tocada”, o cuando estamos intentando mejorar nuestra técnica diagonal (continuar el empuje sobre los bastones por detrás de las caderas).




1Dado que la pura descripción escrita de la técnica puede resultar en algún momento farragosa para el lector, le recomiendo que tenga en todo momento presente el GIF de “Jaimito Nordimarchador” que se puede ver en el panel derecho  al comienzo de mi blog http://nordicartagena.blogspot.com/ . Este buen “auxiliar” nos puede ayudar bastante a comprender lo que aquí trato de explicar sobre la técnica diagonal o alternativa.

lunes, 2 de octubre de 2023

MI VISIÓN DE LA MARCHA NÓRDICA - DEFINICIÓN, ANDAR DE FORMA NATURAL

 

3 - DEFINICIÓN

La caminata nórdica consiste en andar de forma natural y dedicada, utilizando dos bastones con una técnica que nos permita obtener el máximo beneficio de su uso.

En la entrada de hoy nos centraremos es la primera parte de la definición, en la que trataré de describír la andadura, algo que llevamos haciendo desde bien chiquitos, pero que poiblemente nunca nos hemos parado a analizar.

Andar de forma natural – esto es, no haciendo nada distinto de lo que hacemos cuando salimos a andar – y dedicada – pues no salimos a ver escaparates, ni flores en el campo, ni a charlar con los colegas, sino a practicar el noble y sano deporte de andar – utilizando dos bastones con una técnica que nos permita obtener el máximo beneficio de su uso – desde la doble perspectiva de beneficios físico-saludables y de eficacia en nuestro desplazamiento.


Para andar de forma natural y completa empezamos por lanzar una pierna en la dirección hacia
donde queremos ir, comenzando desde la cadera, hasta que el pie toma contacto con el suelo, por el talón (siempre por delante de la vertical de su rodilla), con la pierna hiper-extendida. El peso, ahora repartido entre las dos piernas, pasará a continuación completamente al pie que acabamos de apoyar por el talón, mediante la hiperextensión de la pierna y pie contrarios, en la que podemos llamar fase de carga. Esta pierna, así liberada de peso, comienza ahora su lanzamiento en la dirección de la marcha, mientras que la pierna que soporta ya todo el peso mantiene nuestro cuerpo en una fase de equilibrio, que termina, tras pasar todo el peso desde el talón, a lo largo de la curva de apoyo del arco plantar, y metatarso, en una hiperextensión del pie, que abandona el suelo con un último punto de contacto-impulsión en el dedo gordo (fase de impulso), que culmina al tiempo que se produce la toma de contacto con el suelo del otro pie.

Durante las cuatro fases descritas (toma de contacto, carga, equilibrio e impulso), se produce un trabajo activo del pie, que va “empujando el terreno hacia atrás”, dando como resultado (acción-reacción) el impulso decidido de nuestro cuerpo en la dirección de la marcha. En el enlace http://nordicartagena.blogspot.com/2019/04/mueve-tus-caderas.html se trata más en detalle la biomecánica de la marcha, con especial incidencia en la importancia de las cadera en todo el proceso, algo que desgraciadamente se suele obviar.

Al andar, las piernas llevan el esfuerzo principal, pero los brazos no son meros espectadores. El lanzamiento de cada pierna desde su primera articulación (coxofemoral) da como resultado una torsión de la cadera que, en el momento de la toma de contacto del pie adelantado, no está orientada en la dirección de la marcha. Lo mismo sucede, hacia el lado contrario, al lanzar la otra pierna, resultando así un movimiento oscilante de nuestras caderas que, de no tener brazos, resultaría en una progresión un tanto errática, a izquierda y derecha de la dirección en que realmente queremos ir. Para controlar esta rotación, la torsión de la cadera (cintura pélvica) en un sentido, se compensa con la torsión de los hombros (cintura escapular) en sentido contrario, gracias al movimiento alternativo de los brazos en coordinación con la pierna contraria (braceo), dando como resultado una progresión en la dirección deseada..

El braceo comienza desde el hombro, y en él, el brazo se comporta como un péndulo, que en situación de reposo queda a lo largo del cuerpo, y que oscila tanto por delante como por detrás de dicha posición, si nada se lo impide. La amplitud del braceo al andar está en función de la amplitud del paso (zancada).

El braceo se produce de forma natural y refleja, y su amplitud depende de la longitud de la zancada que demos en cada momento. Si intentamos mover los brazos de forma consciente, es muy probable que coordinemos el movimiento del brazo con el de la pierna del mismo lado, algo antinatural, pero al cerebro humano parece que le cuesta menos trabajo mandar que todo un lateral (brazo y pierna) se muevan simultáneamente en el mismo sentido.

Un braceo natural (no forzado), amplio (desde el hombro, no desde el codo) y sin obstáculos (mochilas, bolsos, ropas de abrigo, etc) será condición esencial para que podamos incorporar los bastones a nuestra andadura y desarrollar la técnica que nos permita obtener el máximo beneficio de su uso.

En la próxima entrada continuaré con la segunda parte de la definición, en la que trataré de describir la técnica diagonal o alternativa de utilización de los bastones, aplicada sobre la andadura natural que hemos visto aquí.


jueves, 21 de septiembre de 2023

MI VISIÓN DE LA MARCHA NÓRDICA. ORIGEN, HISTORIA Y DESAMBIGUACIÓN TERMINOLÓGICA

 Hace ya dieciséis años que publiqué un Cuaderno de Andarines.com, "Andar sano", que seis años depués, colgué en BUBOK para su descarga gratuíta, sobre cómo mejorar los beneficios físicos del senderismo, minimizando sus riesgos, que ya incluía una somera introducción a la marcha nórdica, incluyendo ejercicios de calentamiento, estiramiento y vuelta a la calma y una sección de consejos prácticos, accesible en el enlace https://www.bubok.es/libros/227505/andar-sano.  El año pasado realicé una actualización/ampliación de aquel trabajo, al que llamé "Andar más sano", colgado también para su descarga gratuíta en el mismo sitio, abundando en lo relativo a la marcha nórdica, accesible en el enlace https://www.bubok.es/libros/272153/andar-mas-sano.

Ya más centrado en el deporte de la marcha nórdica, publiqué hace ahora tres años y medio, también en BUBOK, para su descarga gratuíta, "Teoría y práctica de la marcha nórdica", con una síntesis de sus orígenes e historia, explicación de su esencia, técnica y beneficios, incluyendo pautas para su aprendizaje y práctica, y reparando en sus lesiones más comunes, el equipo adecuado, así como mi visión de las competiciones y del prácticante tipo de este deporte, accesible en el enlace https://www.bubok.es/libros/263433/teoria-y-practica-de-la-marcha-nordica.

La vida sigue y con ella evoluciona mi experiencia y visión de este maravilloso deporte que nunca me canso de preacticar y promocionar.  Todo ello me impele a revisitar lo publicado y actualizar su contenido.  Esta vez, con la finalidad de hacerlo más "digerible" para el lector, he decidido publicar esta actualización del último trabajo mencionado en forma de "entregas" de lo que he denominado "mi visión de la marcha nórdica", título que pienso se adapta mejor al contenido de la obra que, en ningún caso pretende "pontificar"sobre nuestro deporte, sino símplemente exponer un punto de vista más sobre el mismo, eso sí, tan experimentado y documentado como el que más.

Espero que quienes se aventuren a la lectura de esta serie de entradas semanales que hoy cominzo no se arrepientan y sean indulgentes con la intención, estilo y fallos de este humilde nordimarchador y pobre escritor.


1 - ORÍGENES Y SÍNTESIS HISTÓRICA DE LA MARCHA NÓRDICA

La mal denominada marcha nórdica (volveré sobre esto en el siguiente capítulo) tiene unos claros orígenes en la necesidad del hombre de mejorar su capacidad de desplazamiento por todo tipo de terreno, apoyando el esfuerzo de sus piernas (principales medios de locomoción) con las extremidades superiores, sin perder su postura erecta, a la que tantos milenios le costó llegar. Naturalmente, esta necesidad se va haciendo más perentoria con la edad, cuando las piernas van perdiendo vigor, las articulaciones se debilitan, aparece la artrosis y el equilibrio se torna más inestable.

Desde esta perspectiva, es fácil suponer que el hombre ha estado utilizando bastones para ayudar su desplazamiento desde que bajó de los árboles. Sin embargo, de las tres formas de ayuda que proporciona el bastón (soporte, equilibrio y apoyo al desplazamiento), históricamente la utilización de los bastones ha buscado principalmente las dos primeras, y para eso sólo tenemos que ver la definición que nuestra Real Academia de la Lengua da de la voz “bastón” , como vara … que sirve para apoyarse al andar.

Entre gente sin mermas físicas, e incluyendo la ayuda de los bastones como elementos facilitadores del desplazamiento, éstos se han utilizado desde hace siglos en los países nórdicos para moverse sobre esquíes. Hay historiadores que dicen que el pueblo Sami ya andaba así sobre la nieve hace 6000 años. Pero parece ser a mediados del siglo XIX cuando se empieza a practicar el esquí de fondo como deporte, de forma parecida cómo se hace en  la actualidad, aunque la primera descripción de un esquiador con dos bastones se remonta a mediados del siglo XVIII, en Laponia, coincidiendo con el registro de las primeras unidades de esquiadores en los ejércitos de los países nórdicos.

A lo largo de todo el siglo pasado abundan los documentos gráficos que muestran finlandeses andando con bastones de esquí, y hay diversos nombres de profesionales de las ciencias del deporte y la salud ligados al estudio de esta práctica, reivindicados hoy como originadores de este deporte por diferentes federaciones y escuelas de marcha nórdica. De todo esto, lo único en lo que todos parecen coincidir es que una empresa finlandesa de material de esquí, EXEL, fabrica en 1997 los primeros bastones de “nordic walking”, nombre con el que se conocerá esta actividad física en todo el mundo, un término inglés que se tradujo a nuestro idioma como “marcha nórdica”, denominación que ha llegado hasta nuestros días.

El nordic walking cruza el Báltico hasta Alemania sobre el año 2000, y es en este país dónde se extiende como la pólvora, pasando de cero a cinco millones de practicantes habituales en los cinco primeros años de nuestro siglo, entre una población mayor, asombrada por la potencialidad saludable de este novedoso, completo y equilibrado ejercicio. Y es también en Alemania dónde parece surgir el primer intento serio por estructurar y desarrollar normas para el desarrollo de esa potencialidad, definiendo y regulando su técnica y metodología, en pos de obtener los máximos beneficios de su práctica habitual, tanto a nivel físico como de la eficiencia en el desplazamiento.

Curiosamente, y aparentemente sin conexión alguna con lo sucedido en Europa, también en Estados Unidos, casi simultáneamente, tiene lugar una génesis y evolución de una forma de nordic walking, de la mano de antiguos competidores de esquí de fondo, que acaba cuajando en un denominado FITTREK (de fitness y trekking), con técnica y metodología similares a las definidas en nuestro continente.

El nórdic walking llega a España inmediatamente de la mano de alemanes afincados en nuestro país, por lo que se empieza a expandir a partir de sus principales centros de residencia (Alicante y Baleares), formándose diversas "autodenominadas" federaciones y escuelas que reivindican su “autenticidad” y conexión con diferentes asociaciones internacionales y con los antecedentes finlandeses citados anteriormente, en un afán a veces exclusivista, desprestigiador del resto, que deja un pobre “tufillo crematístico”.


Con la segunda década de este siglo se organizan los primeros “campeonatos” oficiosos de nordic walking en España, de la mano de iniciativas privadas de practicantes de este nuevo deporte, pensando en su posible expansión entre una población más joven, mientras que las principales escuelas todavía defienden el carácter “no competitivo” de esta práctica deportiva.C

Ignorada por la Federación Española de Atletismo, la marcha nórdica finalmente es reconocida como modalidad deportiva por la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) en el 2015, organizándose los primeros campeonatos oficiales de España dos años más tarde.


2 - DESAMBIAGUACIÓN TERMINOLÓGICA

Como mencioné anteriormente, la traducción de “nordic walking” como “marcha nórdica” no ha sido muy afortunada, por lo que explico a continuación.

En inglés, el término “walking” incluye tanto el caminar como el marchar; de hecho, la marcha atlética, en aquél idioma se denomina race walking. Sin embargo, en español, todos diferenciamos entre caminar y marchar, a pesar de que nuestro diccionario los trate genéricamente como sinónimos y de que ambas modalidades se diferencien de correr en que en aquellas siempre hay al menos un pie en contacto con el suelo.

Así, el propio diccionario de la RAE recoge la acepción de marcha, en atletismo, como la carrera que consiste en caminar rápido con uno de los pies siempre en contacto con el suelo. Y ya que el nordic walking no tiene mucho que ver con la rapidez, la traducción más precisa parece que debería haber sido la de caminata nórdica. En la práctica, la diferencia entre andar y marchar, desde el punto de vista deportivo, estriba principalmente en la situación relativa del centro de gravedad con respecto a los apoyos de los pies, más adelantado en el marchador que en el caminante.

Este pequeño fallo en la traducción ha llevado, por ejemplo, a la paradoja de que el reglamento de competiciones de “marcha” nórdica, haya incluido durante años la marcha atlética como una falta sancionable, y aún hoy, después de haber corregido esta incongruencia, los árbitros siguen sancionando al competidor que marcha en lugar de andar, sin que se haya variado la denominación de “marcha” nórdica.

Aclarado este punto, y mientras la FEDME no corrija el entuerto, seguiremos denominando genéricamente a este deporte como marcha nórdica, a pesar de que en la mayoría de las ocasiones, nos estemos refiriendo más bien a caminata nórdica. En la entrada  http://nordicartagena.blogspot.com/2019/11/ejercicio-nordico-nordic-fitness.html trato más en profundidad la desambiguación del término, así como la diferencia entre andar y marchar, y una clasificación de los distintos deportes que se derivan del esquí de fondo en lo que, genéricamente, podríamos denominar “ejercicio nórdico” (nordic fitness).

En los apartados siguientes, aunque utilice el término marcha nórdica, me referiré especialmente a la caminata nórdica, por ser la aproximación más sencilla a la iniciación en esta familia de deportes. Siendo la técnica similar para todos ellos, su introducción y aprendizaje resulta más fácil de comprender y asimilar realizados sobre un ejercicio tan común y sencillo como es el caminar.

(continuará...)

viernes, 1 de septiembre de 2023

NUEVO CURSO GRATUITO DE INICIACIÓN A LA MARCHA NÓRDICA

 


Comenzamos el curso 23-24 con nuevas ganas de continuar poniendo esta maravilla de deporte al alcance de quienes se preocupan por su salud y están connvencidos de los beneficios de una práctica deportiva habitual.  Casi llegando a los 100 cursos, no cejamos en nuestro empeño.  Anímate.  Seguro que no te arrepientes.

El domingo, 17 de SEPTIEMBRE, de 09.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 7º de este año, 99º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras junto al Parque de la Rosa, frente al EuroSpar de la prolongación de Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z. Tras esta sesión, mejorarás sensiblemente tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 16 de septiembre.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de senderismo o de marcha nórdica. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para que puedas hacer el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,



José Antonio Pérez González (Piri) -

659657981 (nordicartagena@outlook.com).

jueves, 24 de agosto de 2023

Marcha atlética vs. Marcha nórdica

 Habiendo sido testigo de los cuatro oros conseguidos en estos días por la marcha atlética española, y tras visualizar varias veces, en directo y diferido, la marcha de nuestros representantes en sus respectivas competiciones, me pide el cuerpo retomar este asunto, que ya traté en una entrada del año 2015, cuando los primeros reglamentos regionales de competición de marcha nórdica citaban el uso de la técnica de la marcha atlética como una de las causas de descalificación. Me costó años de “cruzada” conseguir que este asunto desapareciera del actual reglamento de competición de marcha nórdica, y al final la lógica se impuso, aunque hay árbitros que siguen persiguiendo a quienes hagan algo que se parezca a la marcha atlética. En este enlace podéis revisitar la entrada citada, totalmente válida tras ocho años, con las naturales prevenciones acerca de la vigencia de los reglamentos que en ella se citan.

En esta ocasión, por tanto, me voy a limitar a hacer una comparación somera de las competiciones de marcha atlética y de marcha nórdica, atendiendo a sus características y diferencias, con la intención de apuntar algunos aspectos que pueden darnos la clave de por qué, aún siendo mucho menos saludable que nuestro deporte, la marcha atlética va a más como deporte competitivo, mientras que la nuestra no avanza en absoluto en ese aspecto.

Lo primero que llama la atención de una competición de marcha atlética es su celebración en circuitos urbanos de longitud limitada (normalmente 2 km), a pesar de tratarse de pruebas de largo aliento (en la actualidad 20 y 35 km).

Sin duda, la razón está el carácter técnico de esta disciplina. Una carrera se puede realizar en cualquier escenario, en circuitos de cualquier dimensión o en línea, y con todo tipo de desniveles, porque al correr no hay que vigilar la observancia de una técnica definida. Una prueba de marcha exige la realización de una técnica que asegure que los marchadores no corren, es decir, que en ningún momento tienen los dos pies en el aire (tiempo de suspensión o vuelo). Eso lo comprueban los árbitros de marcha atlética “a simple vista”, utilizando un mínimo de ocho jueces de marcha a los largo del recorrido de dos km (uno de ida y otro de vuelta), con lo que habrá un juez cada 125m, de manera que, en todo momento, cualquier marchador estará dentro del campo de visión de, al menos, dos árbitros de recorrido, que sólo tendrán de comprobar lo dicho sobre los pies y que la pierna de apoyo esté vertical cuando pasa bajo el centro de gravedad del marchador.

A mí me sigue llamando la atención que, a día de hoy, el reglamento de competiciones de marcha nórdica no defina en ningún momento el escenario de la competición, ni en sus dimensiones de circuitos, ni en los firmes, ni en las pendientes. Así, nos podemos encontrar una competición en línea, con pendientes que impiden la realización correcta de la técnica y firmes que provoquen accidentes y caídas. Y todo esto “controlado” por tres o cuatro árbitros de recorrido, alguno en bicicleta, que para una distancia media de 15 km nos da una densidad de un árbitro cada 4 o 5 km, que llevará a cualquier competidor “espabilado” a poder burlar la vigilancia de un juez durante la mayor parte de la competición, para desesperación de otro que puede llevar al “ciclista” pegado durante toda la prueba. Y estos árbitros deberán asegurar que nunca estén los dos pies en el aire, nunca estén los dos bastones en el aire, que el codo pase del torso a cada paso, que la mano pase de la cadera a cada paso, que no haya una oscilación lateral excesiva, que la mano sujete firmemente la empuñadura en el momento de apoyar el bastón, que los bastones se utilicen activamente en todo momento, que la entrada del pie al suelo se produzca por el talón, … y todo esto, a simple vista.

Para mí está claro que esto nunca va a progresar. Los reglamentos de los países vecinos no coinciden en todos estos preceptos y las competiciones de marcha nórdica están en distintas federaciones en cada uno de ellos (en España, en la de Deportes de Montaña y Escalada ?!).

Pero, por otro lado, ¿realmente queremos que esto progrese? Personalmente, a pesar que que fui uno de los pioneros de nuestro país en la organización de competiciones de marcha nórdica, me confirmo en mi idea de que la marcha nórdica es un deporte no competitivo. En aquellos primeros años, yo pensaba que la competición traería gente joven a nuestro deporte, algo que las listas de participación de las competiciones sigue demostrando que es una quimera. La marcha nórdica es un deporte cuya principal virtud es la salud que aporta a sus practicantes habituales, que suele ser, como es lógico, gente mayor, preocupada por su salud, a los que las competiciones pueden hacer mucho daño, en detrimento de esa virtud principal de nuestro deporte.


Las competiciones, sobre todo a partir de unas edades, no son buenas.
Cualquier prueba deportiva de tipo competitivo conlleva unos objetivos que a menudo obligan a no tener en cuenta los requisitos para una práctica deportivo saludable y exenta de lesiones. Los competidores de marcha atlética que persisten en el tiempo, con kilometraje excesivo, acaban con lesiones de rodillas, tibiales anteriores, osteopatías de pubis o prótesis de caderas. Para estos, también, una retirada a tiempo y su pase a una práctica de marcha nórdica sana, lúdica y deportiva, puede suponer un posibilidad de prevención de males fatales y el poder prolongar su práctica deportiva hasta una edad muy avanzada.

Enhorabuena, Alvaro y María, pero no me digáis que no es para pensárselo ... después de Paris 2024.


jueves, 17 de agosto de 2023

IMÁGENES DE CURSO DE MARCHA NÓRDICA

 


El verano me "seca" las ideas, así que cuelgo aquí un enlace con fotos y videos cortos de un curso impartido en mayo pasado.  Aunque se trata de un curso de perfeccionamiento, notaréis que hay algún asistente que se "coló" sin haber hecho el de iniciación (tengo que decir en su descargo que posteriormente asistió al curso de iniciación de junio).  No obstante, creo que las imágenes pueden ser de interés.  El trenecito de nueve no salió a la primera por la razón apuntada anteriormente.

CURSO NORDICARTAGENA   

https://1drv.ms/f/s!AjYM74WWdrV2gZZ_yvfANlnxIcJCXA?e=bO7Onc

Las imágens fueron tomadas por nuestro compañero Juanmi, del Centro Excursionista de Cartagena, a quién nunca agradeceré bastante su apoyo y dedicación.

Como podéis apreciar en las fotos, nuestro campo de prácticas de marcha nórdica es todo un lujo.

No paséis mucho calor, y salid a andar temprano (...PERO SALID!).

jueves, 3 de agosto de 2023

MÁXIMOS Y MÍNIMOS DE LA MARCHA NÓRDICA


 En mi última entrada de este blog hablé de la eficiencia ("Capacidad de lograr los resultados deseados con el mínimo posible de recursos") referida a la marcha nórdica. Abundando en esta cualidad,y aproximándonos a ella de otra perspectiva, podemos considerar la eficiencia como el logro de unos objetivos con el máximo de beneficios y el mínimo de perjuicios.

En lo que se refiere a la marcha nórdica, podemos partir de la base de que sus objetivos son la mejora/mantenimiento de la salud y del desplazamiento mediante la realización de un ejercicio completo, equilibrado y progresivo, basado en caminar de forma natural utilizando dos bastones con una técnica adecuada. Para ello, nuestro deporte ha de practicarse con…

  • máxima amplitud de movimientos, que nos permitan involucrar el mayor número posible de músculos y articulaciones,

    • máximo trabajo activo del pie, con una carga progresiva desde el talón hasta el dedo gordo, con unas zapatillas con buena amortiguación en el talón y mucha flexibilidad que nos permita movilizar las 23 articulaciones de cada pie,

    • máxima firmeza en la sujeción del bastón, aumentando progresivamente desde la fase de recobro hasta el momento de “clavar” y comenzar la tracción, que nos permita trabajar las 23 articulaciones de cada mano,

    • máxima extensión de los brazos durante toda su oscilación, que nos ayude a trabajar los grandes grupos musculares que sujetan y movilizan la columna y, especialmente,

    • máxima amplitud de la oscilación de los brazos, desde los hombros, viéndonos los codos por delante del torso a cada paso, hasta perder de vista la mano que empuja sobre la dragonera por detrás de la cadera,

    • máxima contra-rotación entre hombros y caderas, para movilizar y oxigenar las 64 articulaciones de la columna vertebral, principal sostén de nuestro organismo, de la que sólo nos acordamos cuando nos duele,

  • máxima coordinación entre el tren superior y el inferior, que redundará en un desplazamiento fluido, cayendo la punta del bastón al suelo al mismo tiempo que el talón del pie contrario y manteniéndose allí hasta que dicho pie lo abandona,

  • mínimas repercusiones negativas de nuestra práctica deportiva,

    • mínimo cansancio, debido a la coordinación y fluidez lograda en el desplazamiento,

    • mínimas molestias, que detectaremos de forma temprana, estando atentos a ellas, en la seguridad de que podremos identificar y corregir la causa (exceso de intensidad, exceso de carga, material -bastones o zapatillas- no adecuado, etc) antes de que degeneren en dolores o lesiones,

  • mínimo estrés, huyendo de competiciones y trabajos en grupo que nos dificultan atender convenientemente a nuestra práctica deportiva,

  • máximo disfrute de nuestra sesión, eligiendo buenos recorridos, agradables, sombreados y a horas que afloje este maldito calor (yo estoy saliendo a las 7 de la mañana y me estoy planteando salir a las 6, aunque sea con frontal), … y con buena música que me ayude a mantener y variar ritmos,

  • máxima preocupación por mantener la postura, erguida, durante toda la práctica deportiva.

    Y máximo posible de salidas de los bastones del paragüero … a pesar del calor.

viernes, 21 de julio de 2023

La eficiencia en la marcha nórdica.

 

El éxito de la espectacular expansión inicial de la marcha nórdica, cuando con el inicio del siglo consiguió pasar en Alemania de cero a cinco millones de practicantes habituales en tan sólo un lustro se debió, sin duda, a su potencial como deporte completo y saludable, basado en un ejercicio tan simple y difundido como el caminar, muy recomendado como actividad física, sobre todo para la población cada vez más envejecida de nuestro entorno.

Cuando, hace un siglo o más, los esquiadores nórdicos empezaron a utilizar sus bastones para caminar, en los meses en que se quedaban sin nieve, adaptaron su técnica alternativa para minimizar los efectos de la falta de deslizamiento, unos (los competidores) buscando mantener la mayor velocidad posible, y otros (los saludables) en pos de mantener la amplitud de movimientos que tenían en la nieve.

En los últimos tiempos, parece que todas las elucubraciones técnicas sobre marcha nórdica en las redes sociales de nuestro país van encaminadas a buscar la técnica más propicia para conseguir una mayor velocidad, pensando tan sólo en la dimensión competitiva de este deporte, olvidando que lo que realmente lo hace único es su carácter de deporte completo, equilibrado y saludable (el que más) entre toda la panoplia de disciplinas deportivas actuales.

Sin duda, la mejor técnica para andar rápido con bastones, la que nos va a permitir alcanzar mayores velocidades, es la que consiste, precisamente, en no utilizar los bastones. Nunca conseguirá un nordimarchador igualar las marcas de los marchadores atléticos porque, simplemente, los bastones son un handicap para andar rápido. Si el marchador se somete a una carrera de velocidad en la que tiene que utilizar unos bastones, tratará, por todos los medios, de hacer lo justo para que los jueces crean que los está usando, y éstos, a simple vista, y con el actual reglamento de competiciones de marcha nórdica, es muy difícil, por no decir imposible, que puedan detectar el engaño y penalizarlo. Así, aunque el reglamento preconiza el uso activo de los bastones, los jueces permiten sin sanción (no lo recoge el reglamento) el denominado “serrucho” con el que los competidores imitan el gesto de los marchadores atléticos, evidentemente, simulando el “obligatorio” uso activo de los bastones.


Recurriendo una vez más a mi definición de marcha nórdica, “andar de forma natural y dedicada, utilizando dos bastones con una técnica que nos permita obtener los mayores beneficios de su uso, tanto desde el punto de vista físico-saludable, como desde el punto de vista de la eficiencia en el desplazamiento”, ampliamente tratada, entre otras, en mi reciente entrada de este blog
LA ARMONÍA EN LA MARCHA NÓRDICA (16 de junio), hoy me voy a centrar en los referente a la eficiencia, definida en su acepción 2 de nuestro Diccionario, como "Capacidad de lograr los resultados deseados con e mínimo posible de recursos".

Supongo que aquellos esquiadores nórdicos no competitivos que seguían utilizando sus bastones para andar sin nieve era eso lo que buscaban, poder seguir haciendo su ejercicio habitual, o simplemente, desplazarse de un punto a otro, con la mayor economía posible de recursos, es decir, con el menor esfuerzo.

Uno de los efectos más notables para los que comienzan a practicar la marcha nórdica es la sensación de que, habiendo realizado un ejercicio completo, moviendo la practica totalidad de músculos y articulaciones de nuestro cuerpo, tenemos la sensación de que estamos mucho menos cansado que andando sin bastones (o sin la técnica adecuada). Esto es normal, puesto que estamos aprovechando la cualidad de ejercicio equilibrado y completo (el que más) de este deporte. Y ahí reside precisamente la eficiencia en el desplazamiento, consiguiendo ir de un lugar a otro con la mayor economía posible, repartiendo el esfuerzo coordinadamente entre los cuatro miembros motores, y realizando, además, un ejercicio de contra-rotación entre la cintura pélvica y la escapular que procura a todos los músculos y articulaciones de nuestra columna vertebral el mejor ejercicio posible, aportándole tono y capacidad de sujeción a aquellos, y movilidad a estas.

Cuando en lugar de un desplazamiento eficiente, con movimientos amplios, buscamos en la marcha nórdica velocidad, necesariamente limitamos la amplitud de dichos movimientos y, por tanto, los beneficios físicos y de salud que podemos obtener de nuestro ejercicio, incluidos los de la contra-rotación, que tan necesaria es para el buen mantenimiento de nuestra columna vertebral, tan difícil de trabajar, soporte principal de nuestro cuerpo y nuestra postura que, con el paso de los años y la falta de movimiento, se convierte en fuente de problemas y dolores que un buen ejercicio, tal como la marcha nórdica, puede paliar o prevenir.

Y cuando a ese ejercicio eficiente y sano, le añadimos el goce de practicarlo sin las tensiones de la competición, disfrutando del entorno y de una buena música que nos ayude a mantener y variar el ritmo, perfeccionando esa técnica que es la base de todas sus bondades, conseguimos la mejor practica deportiva habitual posible. De manera que, saca tus bastones del paragüero y ¡al ejercicio!