lunes, 26 de octubre de 2020

NUEVO CURSO DE INICIACIÓN A LA MARCHA NÓRDICA

El domingo, 8 de noviembre, de 09.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 5º de este año, 78º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al EuroSpar)de la prolongación de Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z. Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 2 de noviembre.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica o de senderismo. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.

Dada la situación en que nos encontramos, el aforo del curso se reduce a un máximo de 5 participantes, y durante el mismo será OBLIGATORIO mantener en todo momento:

1.- BOCA Y NARIZ CUBIERTAS, por medio de mascarillas, bragas o pañuelos de cuello.

2.- DISTANCIA MÍNIMA DE SEGURIDAD (1,5 m, parados, y 4 m en movimiento).

No participes si presentas síntomas compatibles con el Covid-19 (tos, fiebre, sensación de falta de aire o dificultad para respirar, cansancio…) dentro de los 14 días previos a la actividad (¡pero avisa si ya te habías inscrito, para que tu plaza pueda ser ocupada por otra persona!). Si dentro de los 14 días posteriores presentas alguno de los síntomas, ponte en contacto con el teléfono habilitado para el coronavirus (900 12 12 12), y dímelo.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,

José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

miércoles, 14 de octubre de 2020

PASTILLAS POR BASTONES

 

Frecuentemente he aludido en mis entradas de este blog al hecho diferencial de la marcha nórdica, a lo que hace este deporte distinto de los demás, al hecho de que sea el deporte que más salud procura a quien lo practica con asiduidad, siempre, por supuesto, que se haga de forma racional, lejos de competiciones y exageraciones de cualquier tipo.

También he comentado en repetidas ocasiones la cantidad de veces en que he recibido testimonios de alumnos que, tras varios meses de práctica de este deporte, me ha relatado cómo tal o cual molestia recurrente, dolor crónico o enfermedad, ha remitido o desaparecido completamente desde que la marcha nórdica pasó a formar parte de las rutinas positivas de sus vidas.

Siempre les he animado a que compartan su experiencia con vosotros, a través de este blog, pero en contadas ocasiones he tenido éxito. El miedo a la hoja en blanco, la timidez o la creencia de que su problema no afecta a otros muchos, puede estar detrás de esta reticencia, a pesar de que siempre me he ofrecido a ayudar en la forma final de la entrada al blog, aprobada finalmente por el autor, por supuesto.

Aprovecho esta ocasión para repetir, una vez más, esta invitación. Si habéis descubierto un tesoro en la marcha nórdica, no lo ocultéis. Sed generosos y compartidlo. Puede que haya muchos que, como vosotros, se puedan aprovechar de ella para solucionar algunos de sus problemas.

Mientras tanto, de forma genérica, repetiré que la marcha nórdica ha supuesto un gran alivio para personas afectadas de problemas de columna (artrosis, hérnias discales), hombros y rodillas doloridas, fibromialgia, esclerosis múltiple, equilibrio, osteoporosis, párkinson, linfedema y recuperación post operatoria de mastectomías radicales o intervenciones coronarias, aparte de los conocidos beneficios posturales, de mejora de la deambulación, emocionales y de control del sobre peso que naturalmente procura como deporte equilibrado, completo, adpatable y racional que es … el que más.

Existen cientos de estudios que avalan todo lo dicho, pero yo no hablo basándome en ellos. Si alguien está interesado en estos aspectos probatorios científicos, le invito a que lea el interesantísimo blog de nuestra compañera Cristina González Castro, 4trébol, una gran investigadora de estos temas. Yo hablo aquí basándome sçolo en testimonios directos recibidos de muchos de mis más de dos mil alumnos.

La marcha nórdica es una bendición para cuerpos ajados y maltratados (como el mío). Sólo requiere una técnica racionalmente aceptable y, por supuesto, una práctica sostenida, en la inteligencia de que los resultados estará en función de la frecuencia, constancia y racionalidad de dicha práctica, prestando mucha atención a las señales que no envía nuestro cuerpo (cansancio, dolor), dando los “pasos atrás” que sean necesarios para recuperar la racionalidad de nuestras sesiones, siendo siempre conscientes de nuestra edad y limitaciones.

Un querido y respetado veterano, Lluis, compañero de mis primeros años en este asunto de la marcha nórdica, me contaba que, tras un infarto, comenzó a hacer marcha nórdica, casi por prescripción facultativa.  A los pocos meses, en sus revisiones periódicas, el galeno se quedó asombrado de cuánto había mejorado.  "Me redujo la cantidad diaria de pastillas a la mitad", me dijo, "pero yo no voy a parar hasta que me las quite todas.  Estoy cambiando pastillas por bastones".  

Pues nada, ¿te duele algo? ¿tienes molestias? Ya sabes, saca tus bastones del paraguüero y dales marcha, con cabeza, a ver si notas un cambio. Si lo notas, ¿habrá sido la marcha nórdica? … puede que sí.

lunes, 5 de octubre de 2020

V TALLER DE TÉCNICA Y RITMO DE MARCHA NÓRDICA

 (SÓLO PARA QUIENES HAN HECHO CURSO DE INICIACIÓN Y PRACTICAN)

Si hiciste un curso de iniciación a la marcha nórdica y te has aficionado a este maravilloso deporte, seguro que habrás mejorado mucho desde aquel día, pero también es posible que sigas “peleando” para conseguir que tu mano pase de la cadera cada vez que empujas el bastón. No se trata de un capricho. Si realmente queremos conseguir la amplitud de movimientos que vimos en el curso de iniciación y que es esencial para obtener los máximos beneficios físicos y de salud de nuestra práctica habitual, es necesario que seamos capaces de prolongar el impulso sobre nuestros bastones tan atrás como nos sea posible.

Éste es el primer objetivo de este taller, que tendrá lugar el próximo 18 de octubre, domingo, en el paseo de palmeras, frente al EuroSpar, junto al Parque de la Rosa, en la prolongación de la C/. Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z), de 09:00 a 13:00. Pero este no es nuestro único objetivo para esta sesión: comenzaremos con un calentamiento específico para marcha nórdica, aprenderemos a diferenciar técnica y prácticamente entre caminata, marcha y carrera (esto puede resultar especialmente interesante para árbitros e instructores, muy bien venidos a esta sesión), repasaremos conceptos, consejos y ejercicios de perfeccionamiento técnico, trabajaremos la propiocepción y los sistemas de rotura del ritmo habitual, practicaremos una aproximación al entrenamiento lúdico/deportivo basado en el FARTLEK NÓRDICO MUSICAL, y concluiremos con unos ejercicios de estiramiento centrados en el deporte realizado. Es posible que en esas intensas cuatro horas no consigamos mejoras espectaculares, pero seguro que aclaramos ideas y vemos cómo progresar.

Esta sesión, como todas nuestras actividades de marcha nórdica, esta es totalmente gratuita, auspiciada por el Centro Excursionista de Cartagena (CExCartagena), pero abierta a todos los iniciados en este deporte, vengan de dónde vengan, hayan hecho su curso de iniciación con nosotros o no. Si quieres asistir, lee, rellena y envía el siguiente FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN y sé puntual; ropa de “sudar”, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y tus dos bastones de marcha nórdica o senderismo. No se trata de una excursión sino de una actividad de perfeccionamiento práctico que, aún no siendo de extremada intensidad física, exige esfuerzo y nunca podemos excluir el riesgo de tropiezos y caídas. Si tienes alguna lesión cardíaca, o dudas que esta actividad sea adecuada para tu condición física o de salud, consulta con tu médico antes de asistir. No podrán participar en esta sesión quienes no hayan hecho un curso de iniciación, no practiquen habitualmente y no dispongan de bastones.

Dada la situación en que nos encontramos, el aforo del curso se reduce a un máximo de 5 participantes, y durante el mismo será OBLIGATORIO mantener en todo momento:

1.- BOCA Y NARIZ CUBIERTAS, por medio de mascarillas, bragas o pañuelos de cuello.

2.- DISTANCIA MÍNIMA DE SEGURIDAD (1,5 m, parados, y 4 m en movimiento).

No participes si presentas síntomas compatibles con el Covid-19 (tos, fiebre, sensación de falta de aire o dificultad para respirar, cansancio…) dentro de los 14 días previos a la actividad (¡pero avisa si ya te has inscrito, para que tu plaza pueda ser ocupada por otra persona!). Si dentro de los 14 días posteriores presentas alguno de los síntomas, ponte en contacto con el teléfono habilitado para el coronavirus (900 12 12 12), y dímelo.

Puedes consultar cualquier duda con el instructor, José Antonio Pérez González (Piri), nordicartagena@outlook.com (659657981).


CENTRO EXCURSIONISTA DE CARTAGENA

martes, 29 de septiembre de 2020

¡Gracias a mis bastones!

Mi primer encuentro con ellos tuvo lugar hace ya casi 15 años, cuando me decidí a intentar un sueño largamente acariciado: la travesía del Pirineo, de costa a costa. Yo era consciente de que mis piernas no estaban a la altura de la empresa, así que, buscándoles ayuda, dí con estos amigos que me iban a permitir utilizar mi tren superior en apoyo del inferior.

Gracias a ellos conseguí ir del Cantábrico al Mediterráneo en 37 días, recorriendo 840 kilómetros y salvando más de 40.000 metros de desnivel acumulado de subida (y alguno más de bajada). Las rodillas sufrieron, pero aguantaron, gracias, sin duda, a mis bastones. Recuerdo que en aquellos días pensaba que podría completar la aventura sin gran parte de mi equipo, pero que si perdía un sólo bastón, tendría que desviarme al pueblo más cercano para reponerlo.

Desde entonces, continué utilizándolos en mis travesías y excursiones de montaña y, cada vez más, en mis práctica deportiva diaria, alternándolos con la carrera (el running, que dicen los modernos) que venía practicando como deporte base desde hacía 45 años.

Pero los reflejos se van perdiendo con la edad, de manera que cuando, ya próximo a los 60, mis caídas pasaron de las meramente accidentales (una cada dos años, de media) a algo mucho más frecuente y preocupante (dos al mes) y con secuelas mucho más difíciles de recuperar, acabé por reemplazar el cross por la marcha nórdica. Gracias a mis bastones pude mantener mi práctica deportiva diaria, sin poner en peligro mi integridad física.

Hasta que atacó el COVID-19 y nuestras autoridades (¡Dios los ilumine!) decidieron recluirme sin permitirme siquiera continuar mi práctica deportiva habitual y segura (individual, con mascarilla y distancia de seguridad). Esta insensata decisión está en el origen de una cadena de lesiones que me habría llevado al “dique seco”, del que sólo me he librado (¡por los pelos!) gracias a mis bastones.

Yo los saco cada día del paragüero ... y ellos me sacan a mí cada día de casa, ayudándome a soportar peso y dolores, hasta que su ritmo alegre y animoso apoya el movimiento de mis pobres y doloridas piernas, haciéndoles olvidar sus limitaciones y permitiéndome seguir adelante, manteniendo una mínima forma física, sin la cual, estoy seguro, pasaría del dique seco al desguace.

Siempre digo a mis alumnos que los bastones, utilizados con una buena técnica, nos proporcionan APOYO, EQUILIBRIO e IMPULSO. A lo largo de mi vida los he utilizado procurando siempre aprovechar esas tres cualidades. Para el Pirineo, el impulso fue vital para alcanzar la meta. Hace unos años, fue el equilibrio lo que me permitió no perder mi forma física. Hoy es el apoyo la característica que más aprecio. Pero ellos están ahí siempre, dándome las tres: A, E, I, como el verdadero comienzo de un alfabeto básico para mantenerme con calidad de vida. Por eso hoy les rindo este homenaje: ¡Gracias a mis bastones!

martes, 22 de septiembre de 2020

Nuevo Curso de Iniciación a la Marcha Nórdica en Cartagena

Dadas las limitaciones de asistencia impuestas por la situación actual, procuraré aumentar la frecuencia de los cursos de iniciación durante estos meses, de manere que e
l domingo, 4 de octubre, de 09.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 4º de este año, 77º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al EuroSpar de la prolongación de la calle Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z . Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 29 de septiembre.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica o de senderismo. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.

Dada la situación en que nos encontramos, el aforo del curso se reduce a un máximo de 5 participantes, y durante el mismo será OBLIGATORIO mantener en todo momento:

1.- BOCA Y NARIZ CUBIERTAS, por medio de mascarillas, bragas o pañuelos de cuello.

2.- DISTANCIA MÍNIMA DE SEGURIDAD (1,5 m, parados, y 4 m en movimiento).

No participes si presentas síntomas compatibles con el Covid-19 (tos, fiebre, sensación de falta de aire o dificultad para respirar, cansancio…) dentro de los 14 días previos a la actividad (¡pero avisa si ya te has inscrito, para que tu plaza pueda ser ocupada por otra persona!). Si dentro de los 14 días posteriores presentas alguno de los síntomas, ponte en contacto con el teléfono habilitado para el coronavirus (900 12 12 12), y dímelo.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,

José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

miércoles, 16 de septiembre de 2020

NUEVO CURSO DE INICIACIÓN A LA MARCHA NÓRDICA EN CARTAGENA

 

El domingo, 20 de septiembre, de 09.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 3º de este año, 76º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al UPPER (EuroSpar) de la prolongación de la calle Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z . Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 14 de septiembre.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica o de senderismo. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.

Dada la situación en que nos encontramos, el aforo del curso se reduce a un máximo de 5 participantes, y durante el mismo será OBLIGATORIO mantener en todo momento:

1.- BOCA Y NARIZ CUBIERTAS, por medio de mascarillas, bragas o pañuelos de cuello.

2.- DISTANCIA MÍNIMA DE SEGURIDAD (1,5 m, parados, y 4 m en movimiento).

No participes si presentas síntomas compatibles con el Covid-19 (tos, fiebre, sensación de falta de aire o dificultad para respirar, cansancio…) dentro de los 14 días previos a la actividad (¡pero avisa si te has inscrito, para que tu plaza pueda ser ocupada por otra persona!). Si dentro de los 14 días posteriores presentas alguno de los síntomas, ponte en contacto con el teléfono habilitado para el coronavirus (900 12 12 12) y dímelo.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,

José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

sábado, 5 de septiembre de 2020

Marcha Nórdica vs. Natación

Durante mis cursos de iniciación a la marcha nórdica, al decir a mis alumnos que ésta es, probablemente, el deporte más completo de cuántos existen en la actualidad, casi siempre hay alguien que pregunta si la natación no es el deporte más completo. El otro día me lo volvieron a preguntar y de ahí surgió la idea de la entrada de hoy, como siempre, basada en mis conocimientos sobre la actividad física (pocos) y en mi experiencia personal (algo más) con ambos deportes.

 Tengo que advertir, antes de comenzar, que siendo una persona de edad, no me puedo abstraer de esta circunstancia, por lo que esta somera comparativa esta hecha desde un punto de vista "añero", visto, además, que aunque ninguno de los dos deporte resulta demasiado atractivo para los más jóvenes, es de justicia reconocer que la natación gana hasta ahora por goleada a la marcha nórdica en número de practicantes entre este sector de población.

Partiendo de la base de que la práctica de cualquier deporte, de forma racional, siempre es positiva para quién la realiza de forma habitual, no cabe duda de que hay deportes más equilibrados y completos que otros, más lateralizados o centrados en el tren inferior, o en los que se abusa de posturas poco naturales que suelen acabar dañando alguna parte de nuestro organismo.

Es indiscutible que la marcha nórdica y la natación se encuentran entre aquel reducido grupo de deportes que podríamos denominar más equilibrados y completos, en los que se ejercitan similarmente ambos laterales y ambos trenes (superior e inferior). Con todo, existen claras diferencias entre ambos.

La natación, por ejemplo, descuida el trabajo de las articulaciones de manos y pies, alrededor de un centenar, que suelen ser fuente de deformaciones y dolores con el paso de los años. La práctica habitual de la marcha nórdica con una buena técnica ayuda, en cambio, a trabajar todas estas articulaciones y puede prevenir o retardar la aparición de artrosis, deformaciones y dolores en todas ellas.

Los dos deportes son prácticamente los únicos que trabajan de manera equilibrada y completa todas las articulaciones de la columna vertebral, otro importante foco de problemas físicos, naturalmente, siempre que se ejecuten de forma racional y con buena técnica. No me atrevo aquí a establecer la superioridad de uno sobre otro, en las condiciones expuestas: racionalidad y técnica.

La percusión sobre una superficie dura a cada paso, propia de la carrera, el paseo, o la marcha nórdica, supone un probado estímulo para el aumento de la densidad ósea, cuya merma suele resultar un grave problema, sobre todo en mujeres, a medida que pasan los años. La natación carece de percusión, por lo que los efectos benéficos que se pueden atribuir a este deporte en la recuperación de lesiones, durante nuestros años mozos, pueden tornarse en perjuicios cuando ya no somos tan jóvenes.

Insisto en que la natación es un deporte excelente, que yo he practicado en diversos momento de mi vida, y que no descarto volver a practicar, si fuese necesario.

Pero la marcha nórdica tiene una ventaja decisoria sobre la natación en lo que se refiere a la facilidad de su práctica. Mientras que la natación exige disponer de instalaciones o vivir próximo a playas, y normalmente requiere establecer horarios y exige un tiempo de desplazamiento previo y posterior a la práctica deportiva, la marcha nórdica se puede practicar en cualquier momento y lugar, iniciando la práctica deportiva desde que salimos de casa, hasta que regresamos.

Esto, junto con las demás ventajas reseñadas en los párrafos anteriores, dan a la marcha nórdica, para mí, una ventaja clara sobre la natación, convirtiéndola en mi deporte preferido. Así que, si os he convencido, sacad los bastones del paragüero y dadles marcha.

sábado, 29 de agosto de 2020

El confinamiento de un nordimarchador

Hoy me voy a apartar un poco de los principios que me fijé al iniciar este blog. Pero sólo un poco, porque, aunque partiendo de la base de que voy a reflejar experiencias y sentimientos personales, no dejo de pensar que no soy especial en nada, y que lo que a mí me sucede debe haberle pasado a muchos dentro de las condiciones físicas y de edad en las que yo me encuentro.

Soy un practicante habitual de marcha nórdica, que ha superado recientemente los 65 años de edad, esa barrera psico-física bien asentada en nuestra sociedad en la que una persona deja de ser nominalmente útil para desempeñar trabajos beneficiosos, al menos, trabajos remunerados.

Hasta que se decretó el estado de alarma y el maldito confinamiento, yo hacía religiosamente mis 10 a 15 km diarios de marcha nórdica, por terreno variado, alternando algunas rutas de montaña. A mí no me dolía nada, normalmente, y cuando me sentía un poco “cargado” descansaba algún día, cosa que no solía suceder todas las semanas, ni mucho menos.

Durante el confinamiento, mantuve una actividad física similar a la que realizaba, pero, naturalmente, limitada por decisión de las autoridades, al entorno de mi vivienda, entorno que puede estar, en superficie útil, por encima de la media con respecto al común de los practicantes de nuestro deporte. Con todo y con eso, mi tiempo de práctica, similar al que realizaba antes del confinamiento, había forzosamente de realizarse en un entorno poco natural, por lo limitado de las rectas que permitían pasos completos, por la necesidad de subir y bajar escaleras, y por la imposibilidad de utilizar los bastones en estos tortuosos recorridos.

Con todo, cuando nos “soltaron”, yo me encontraba físicamente como antes del enclaustramiento … o eso creía yo, porque al cabo de unos días, pocos, de volver a mis rutinas y recorridos habituales, comencé a sufrir las consecuencias. Primero fue una metatarsalgia en el pie izquierdo, a la que no dí mayor importancia y pensé que se solucionaría con la práctica balsámica y cuidada de mi marcha nórdica. Pero no fue así. A los pocos días, posiblemente agravada por mi insistencia en recuperar un trabajo activo, recuperador del pie dolorido, desarrollé, sin preaviso alguno, de la noche a la mañana, una tendinitis en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda.

Ante esta situación, reduje la carga diaria, tras un corto reposo, y fui, muy lentamente, aumentando regularmente la distancia recorrida, entre cuidados paliativos, mucha precaución, y extraordinaria atención a las zonas doloridas. La tendinitis remitió bastante, y la metatarsalgia se tornó soportable. Pero el equilibrio era tan precario que nunca me atrevía superar los 10 km diarios, y los días de descanso por sobrecarga fueron aumentando, y algo tan sencillo como el cambio de horario de mi práctica habitual, o la realización de un calentamiento menos cuidado, han sido motivo del regreso a la situación más grave de estas dolencias.

Hoy, seis meses después de aquel punto de inflexión que supuso la desgraciada decisión de no dejarme seguir con mi inocua práctica habitual, individual, de marcha nórdica, que por cierto yo siempre hacía con boca y nariz cubiertas con mi braga de cuello por un problema de alergias, mi situación es la siguiente: dónde nunca hubo dolores habituales, ahora tengo que utilizar, por primera vez en mi vida, analgésicos de forma recurrente; de hacer 10-15 km diarios de deporte nórdico, combinando tramos de caminata, marcha y carrera, hoy no puedo hacer más de 7 km, sólo de caminata, 4/5 días por semana, y con serias molestias. De forma general, sin entrar en detalles, calculo que mi forma físca, mi calidad de vida, o como queráis llamarlo, se ha reducido en un 40/50 % en estos seis meses.

No creo haber tenido el COVID; al menos, no he tenido ninguno de los síntomas que se le atribuyen, ¡gracias a Dios! Pienso, más bien, que todos mis males son atribuibles a decisiones equivocadas de nuestros gobernantes, en concreto, a la alegría con que decidieron que yo no podía seguir practicando mi deporte individual, al aire libre, con las adecuadas prevenciones para evitar contagios (propios y ajenos): distancia mínima y cobertura de nariz y boca.

A lo mejor me tocaba un bajón al cumplir los 66 años. No lo sé, pero no creo que fuese de este calibre. Por eso atribuyo a nuestros gobernantes una gran parte de la responsabilidad en este asunto que tan seriamente me ha afectado. Y no es cierto que “esto no había pasado nunca”. Sin contar las numerosas epidemias de peste, viruela, cólera y otros, que asolaron nuestro país a lo largo de los últimos veinte siglos, la historia recoge abundantes detalles de la gran epidemia que, con origen en el Imperio Chino, en el siglo I de nuestra Era, afectó aquellas tierras durante años, extendiéndose al Imperio Romano, siendo una de las causas reconocibles de la caída de ambos grandes imperios, que tardaron varios siglos en recuperarse. Tampoco faltan datos de la mal denominada “gripe española”, de hace tan sólo un siglo, que causó sólo en nuestro país más de 200.000 muertos, tan mal gestionada por las autoridades “competentes” como ésta, por cierto, tanto desde el punto de vista informativo como sanitario.

Es evidente que nuestras autoridades nos ocultan hechos, o no conocen la historia, lo que es imperdonable en mandatarios responsables del buen gobierno de una población. Aquellos que no conocen su historia están condenados a cometer de nuevo los mismos errores. Pero los españoles nunca nos hemos distinguido por saber elegir buenos gobernantes, así que compartimos parte de esta culpabilidad.

La falta de cultura histórica no es el único fallo en la mala gestión de esta crisis. En todas las pandemias anteriores de las que tenemos documentación gráfica, lo primero que se observa, tanto en el ciudadano de a pie como en los sanitarios, es la cobertura general de boca y nariz con mascarillas o tejidos de circunstancias. Nunca he comprendido por qué nuestras autoridades no decretaron esta medida preventiva desde el minuto uno de esta historia. Para mí fue una clara falta de responsabilidad que, por muchas comisiones de investigación que se monten (y creo que deberían montarse), desgraciadamente, nunca llegaremos a saber cuántas muertes pudieron haberse evitado … cuántas muertes y cuantas consecuencias económicas, que les dejamos en herencia a nuestros hijos y nietos. Irresponsabilidad y falta de sentido común, algo no exclusivo de un gobernante, pero que deberíamos asegurar antes de elegirlo para esos cargos.

En fin, intento ser cristiano (no es fácil para mí, aunque Jesucristo dijese lo contrario) y por eso perdono, pero creo que esta reflexión es necesaria si queremos que, al menos, nos sirva para intentar con cometer los mismos errores en el futuro.

No sé si alguna vez recuperaré parte de lo perdido, aunque sigo intentándolo lo mejor que sé, con ayuda de mis bastones y mi resto de sentido común. Si sé que no volveré a aceptar un confinamiento que me impida mantener mi práctica habitual de marcha nórdica. Y si me multan, pues vale. ¿Alguien conoce a alguien que haya sido multado por no respetar las normas decretadas para la pandemia … y haya pagado la multa? Esa es otra. Pero ya he criticado bastante por hoy.

Sacad los bastones del paragüero, mientras podáis.

lunes, 24 de agosto de 2020

TESTIMONIO

Una de las razones por las que inicié este blog fue la desaparición del único foro de discusión sobre asuntos relacionados con la marcha nórdica, el añorado Diario Nordic.  Siempre he abogado por que los que leen estas líneas se animen a compartir opiniones, ideas, experiencias,.. vivencias, en suma, que seguro que interesan a más de un lector.  Sin embargo, no he tenido mucho éxito en esta empresa, de manera que soy prácticamente el único que aquí publica, con algún escaso y meritorio comentario de pocos osados lectores, que no sabéis cuánto agradezco, sobre todo si muestran un punto de vista distinto al mío.

Hace unos días recibí un correo de Aránzazu Lozano, una alumna de uno de mis cursos de iniciación, comunicándome un luctuoso acontecimiento.  Doy un extraordinario valor a estos testimonios, tan poco frecuentes, como he dicho, y por eso le pedí autorización para publicar su correo y mi respuesta.  Sirva todo esto como homenaje a María, a Aránzazu, a la amistad, a todos los que pasan por momentos difíciles ... y al humilde efecto balsámico que nuestro deporte pueda jugar en sus vidas.  Nos vemos con nuestros bastones en lo más alto ...

De: Aránzazu Lozano <aranzazu.lozano@gmail.com>
Enviado: jueves, 20 de agosto de 2020 8:48
Asunto: Gracias
 

Hola Piri. Seguro que no te acuerdas de mí, pero el 15 de diciembre hice, junto con mi amiga María, tu curso de marcha nórdica.
María iba un poco lenta, por su enfermedad, ya que estaba operada de cáncer de mama.
No volvimos a tu curso, aunque nos hubiera gustado, porque el estado de María no mejoró.
Aún así, por nuestra cuenta, y cuando María podía, nos lanzábamos las dos a la calle y recorríamos el camino de la Rambla, parando de vez en cuando, volviendo a la marcha.. así, hasta donde podía ser.
Te cuento todo esto, porque María murió la semana pasada y sé que te alegrará saber que, las veces que pudimos salir, María lo disfrutó a tope y estaba muy ilusionada, deseando ponerse mejor para intentarlo de nuevo.
Gracias por todo.
--
arantza

El jue., 20 ago. 2020 a las 20:15, José Antonio Pérez González (<nordicartagena@outlook.com>) escribió:
Arantza,

siento enormemente la muerte de María ...  me gustaría tener palabras de consuelo para tu pérdida, pero sólo desde la fe te las puedo dar (por eso es tan importante para mí).  Yo estoy seguro de que ella, ahora mismo, está disfrutando con sus bastones, sin dolores, y gozando este recuerdo que desde aquí le dedicamos, porque la muerte no es el final.

También me alegro enormemente de haber podido contribuir con un humilde granito de arena para aliviar un poco su padecimiento, y mejorar en algo su calidad de vida.  Y me alegro de que haya tenido una buena amiga que la ha acompañado en ese duro camino.  Ojalá todos podamos contar con alguien así cuando nos llegue el trance.

Gracias por todo lo que has hecho por ella, y gracias, de todo corazón, por contarme todo esto, que me anima a seguir esforzándome por promocionar este saludable deporte, que tanto nos da a tantos, y por ponerlo al alcance de todos los que queráis intentarlo.

Un beso,

Piri

PD.- Siempre he defendido en mi http://nordicartagena.blogspot.com/ el gran valor de testimonios como el tuyo.  Me gustaría que mi blog fuese un escaparate para todos ellos, por eso me gustaría publicar el tuyo y te pido permiso para hacerlo.  Puede ser simplemente tu correo y mi respuesta, o lo que tú quieras escribir.  No cambiaré ni una coma.  Espero tu respuesta.


Aránzazu Lozano <aranzazu.lozano@gmail.com>
Sáb 22/08/2020 7:03
  •  José Antonio Pérez González

puedes publicarlo. gracias