viernes, 26 de octubre de 2018

Evolución de la técnica de competición de MN en España


Observando vídeos de competiciones recientes de marcha nórdica en España me he puesto a reflexionar sobre la evolución que ha sufrido la técnica de los marchadores en competición desde aquellos días, ¡hace menos de dos años!, en que la FEDME extendió su “manto protector” sobre nuestro deporte.

En aquella época, y en los 10 años anteriores (me limitaré aquí a hablar de lo que personalmente he vivido), los escasos y poco curtidos competidores que peregrinábamos por España, huérfanos de competiciones, no nos preocupábamos demasiado por la inexistente reglamentación. Aunque ésta se reinventaba para cada competición (debo decir que básicamente no difería mucho de la actual), pero la falta de árbitros, o su calidad de “amigo” o “consejero”, más que de juez implacable, coadyuvaba a la “despreocupación” que mencionaba más arriba.

Lo cierto es que los nordimarchadores que nos atrevíamos a incursionar en este mundo desconocido de la competición estábamos más preocupados por la técnica que por la velocidad, dos factores que no suelen llevarse nada bien. En aquella época, la mayor parte de los iniciados en este deporte veníamos buscando la tan anunciada (y ansiada) salud, que sólo se nos garantizaba realizando una buena técnica con los bastones.



Durante estos años, pero sobre todo a raíz de la aparición del reglamento de la FEDME y la “oficialización” de las competiciones, cuando éstas brotaron como setas por todo el territorio nacional, se fue incorporando a las mismas una nueva clase de competidor, uno casi profesional, proveniente de otras disciplinas menos saludables, como el running y el trail, en las que la velocidad prima sobre la técnica. Aunque esta especie también llegaba a la marcha nórdica por problemas de salud (normalmente, lesiones graves o recurrentes, propias del mundo competitivo), o por un limitado porvenir en su “superpoblado” deporte de origen, sin embargo, llegaba “picada” por el malvado bichito de la competición y así, se lanzó a la de nuestro deporte de forma un tanto precipitada, con escasos fundamentos técnicos.

Debo hacer aquí un inciso para resaltar y alabar las extraordinarias facultades físicas de estos deportistas, algunos de ellos bien capaces de andar 10km en poco más de 40 minutos. Como en el caso del ibicenco Bernabé Rodriguez, que a comienzos de esta década llegó a ostentar una decena de records mundiales de marcha nórdica, en muy diversas distancias y firmes. Bernabé, uno de los atletas más completos que he conocido en mi vida, andaba como un demonio, con un centro de gravedad muy bajo y, aunque el uso de los bastones no fuese muy escolástico para los cánones actuales, en aquellos momentos nadie, en todo el mundo, tuvo nada que decir al respecto. Sin embargo, con la aparición de la reglamentación oficial y el atisbo de un posible monopolio en el incipiente y prometedor negocio de la marcha nórdica, los talibanes/mafiosos de este deporte (que como todos, también los tiene), lo desposeyeron ignominiosamente de sus bien trabajados y ganados laureles. Esos mismos talibanes que, poco antes, habían aclamado sus hazañas, cuando ésto todavía no prometía negocio y, por tanto, no resultaba tan atractivo para las mafias. http://www.noudiari.es/2013/08/dos-nuevos-records-mundiales-en-marcha-nordica-para-el-incombustible-bernabe-rodriguez/

Todos estos campeones, que lo son sin duda andando sin bastones, han de cumplir ahora, para poder destacar en esta nueva disciplina, con las prescripciones del reglamento de competiciones de marcha nórdica de la FEDME en lo que respecta al uso activo de los bastones. Mientras no se dote a los mismos de dinamómetros contrastados que “canten” cuando un nordicompetidor ejerce una tracción-empuje sobre sus bastones por debajo de unos valores que nos indiquen la falta de ese uso activo, los jueces de marcha nórdica no disponen de otra vara de medir que lo que escuetamente dice el reglamento al respecto:

5.4 - La fase de impulso: (movimiento del brazo hacia atrás), la mano rebasará la cadera liberando la empuñadura antes de ir hacia delante.

5.5 - La fase de recobro: (movimiento del brazo hacia delante) el codo rebasará el torso antes de ir hacia atrás.

Interesa, pues, instruir a los árbitros correctamente sobre estos aspectos, ya que van a resultar fundamentales para la preservación de la técnica, elemento esencial y diferencial de la marcha nórdica:
  • Por un lado, la cadera, según nuestro diccionario de la RAE, es cada una de las dos partes salientes formadas a los lados del cuerpo por los huesos superiores de la pelvis. No se trata, por tanto, de una zona amplia, sino de un punto bien definido, bajo la parte antero-lateral de la cintura. Según el artículo 5.4. del reglamento, la mano no tiene por qué ir más allá de este punto; ni más arriba, ni más atrás. Consecuentemente, la mano no tiene por qué verse por detrás de los glúteos, cuando miramos al nordicompetidor de perfil.

  • Por otra parte, ese mismo diccionario, que para los españoles debería ser como la Biblia a la hora de entendernos o de interpretar lo que otros dicen, explica que el torso es el tronco del cuerpo humano, es decir, un espacio que visto lateralmente es amplio y de contornos bien definidos. Por tanto, el codo debe verse claramente por delante del tronco cuando miramos al nordimarchador de perfil.
Los árbitros actuales tienen, necesariamente, poca experiencia como competidores (sólo hace año y medio que tenemos competiciones oficiales), y nula o casi, como jueces. Los formadores que han tenido, tampoco tienen, obviamente, una experiencia mayor. Sin embargo, lo que dice el reglamento ahora mismo está meridianamente claro, por lo que no se entiende la falta evidente de criterio al aplicarlo en las competiciones, o al explicarlo en los cursos de formación.

Con todo esto, los competidores con grandes facultades físicas para la marcha que se preocupan más por hacer podio que por realizar una técnica correcta, que no poseen, procuran darle a los árbitros lo que creen que ellos esperan: poca o nula preocupación por que el codo pase por delante del torso y más por que la mano se vea por detrás de los glúteos, sin que importe a qué altura. Que se empuje o no activamente sobre el bastón es indiferente. Para unos y otros.Lo anterior se traduce en un exceso de competidores que realizan un movimiento rápido de los brazos, parecido al de los corredores, susceptible de ayudar a la marcha rápida, pero prácticamente inútil para impulsarse con los bastones. El codo casi nunca pasa por delante del torso, y sin embargo, se eleva inútil y exageradamente tras la espalda para conseguir que la mano rebase los glúteos, sin empujar los bastones que,, para ellos, sólo son un estorbo.

La acción sobre el bastón, que en la técnica diagonal debe acompañar en todo momento la acción del pie contrario, se ejerce primero clavando y tirando de la empuñadura, para continuar después empujando sobre la dragonera, ejerciendo la fuerza en la dirección que marca el eje longitudinal del bastón inclinado entre unos sesenta y cincuenta grados. Este vector de fuerza tiene un componente vertical, que proporciona al nordimarchador apoyo y equilibrio, y un componente horizontal, que le proporciona impulso para progresar. Clavar el bastón sin adelantar el codo al torso y, sobre todo, elevar el codo por detrás de la espalda, limita enormemente dicho impulso, impidiendo el uso activo de los bastones y que éstos apoyen “en todo momento la acción del pie contrario” (definición de técnica diagonal en el reglamento, obligatoria en las competiciones).

El uso activo de los bastones supone un movimiento continuo de la mano adelante y atrás, y sólo adelante y atrás. El movimiento de la mano adentro y afuera (algo que también debería estar penalizado por el reglamento por el peligro que supone para otros competidores) y, sobre todo, el movimiento de la mano arriba y abajo, no ayudan en modo alguno a la progresión del nordimarchador, y deberían estar prohibidos expresamente en el reglamento. La elevación de las manos por encima del plano horizontal definido por nuestras caderas debería estar expresamente vetada por el reglamento (por supuesto, en un recorrido normal de competición, no de montaña).

Debo aclarar, en justicia, que una mayoría de los competidores observados realizan, a mi pobre entender, una técnica correcta, aunque sea una pena que éstos no suelan copar los puestos de podio. Es, por otra parte, altamente esperanzadora, si bien dolorosamente escasa, la participación de juniors y promesas que he visto compitiendo con una muy buena técnica. Estoy seguro que ellos acabarán por obtener la máxima eficacia de una técnica perfecta que, unida a su desarrollo físico y deportivo, les llevará a lo más alto, dando a nuestro deporte el esplendor que se merece. Desde aquí les animo a perseverar en el camino del perfeccionamiento técnico, sin dejarse deslumbrar por un podio fácil, más inmediato y asequible por otros medios.

Resumiendo, cuando competimos, todos falseamos la técnica en beneficio de la velocidad, de manera más o menos consciente. El reglamento de competiciones debe establecer los mínimos exigibles para que la marcha nórdica no pierda su característica diferencial: el uso de los bastones con el máximo beneficio, tanto para nuestra salud, como para nuestra progresión. Los árbitros deben formarse para aplicar el reglamento, de forma taxativa, sin inventar ni excusar nada.

Y cada nordimarchador debe disfrutar de sus bastones, con una práctica deportiva, que no le dañe. En competición, o fuera de ella, lo importante es sacar los bastones del paragüero cada día y usarlos teniendo presentes las premisas anteriores. Recuerda, tu marcha nórdica debe ser LSD (lúdica, sana y deportiva).


jueves, 18 de octubre de 2018

Competiciones FEDME para el 2019

En el enlace siguiente tenéis el calendario de competiciones FEDME de marcha nórdica para el 2019
http://canalfedme.es/nuevo-calendario-de-competiciones-de-marcha-nordica-2019/

Si le añadimos las competiciones que programarán en nuestra Región, la Comunidad Valenciana y Andalucía, salen unas cuantas.  Si tienes tiempo, dinero y ganas, ya puedes empezar a confeccionar tu calendario.  Pero vayas o no, lo importante es que saques los bastones del paragüero todos los días .... aunque llueva.

martes, 16 de octubre de 2018

Curso de iniciación a la marcha nórdica


El domingo, 28 de octubre, de 08.30 a 13.30, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 9º de este año, 64º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al UPPER (EuroSpar), prol. calle Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z . Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este formulario: https://goo.gl/forms/ZCa71eAWXMVrNJdo2
El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de marcha nórdica o de senderismo. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.
Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,
José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

sábado, 13 de octubre de 2018

La Marcha Nórdica en Onda Regional de Murcia

Participación de miembros de la Junta Directiva del Entro Excursionista de Cartagena en El Rompeolas, de Onda Regional de Murcia.  Para los que no lo hayan oído en directo.
https://www.orm.es/programas/el-rompeolas/el-rompeolas-de-ruta-beneficios-de-la-marcha-nordica/

martes, 9 de octubre de 2018

In memoriam: Nordicartagena 2016

Acabo de ver un vídeo muy bonito de la competición de Almería, del mes pasado, y me ha recordado uno precioso que hizo nuestro amigo Froi, del CEX Cartagena, sobre la Nordicartagena 2016.  Como una cosa lleva a otra, y más cuando vas teniendo añitos, he acabado recordando con añoranza aquella competición que, aunque sólo fue hace dos años, me parece que se pierde en la noche de los tiempos: ¡tanto ha corrido la marcha nórdica desde entonces! Al menos en el campo de la competición.

Por aquellos tiempos, cuando la marcha nórdica estaba huérfana de federación y los cuatro locos de este deporte (que no éramos muchos más en España) nos inventábamos cualquier escusa para reunirnos, la Nordicartagena fue una prueba pionera, diseñada para explorar caminos en la competición de este deporte, y creo que, con todos sus defectos, fue un referente para muchas competiciones en toda la geografía nacional.

El formato de seminario + confraternización + ruta turística + competición fue todo un éxito, repetido después en las principales competiciones oficiales.  Supuso un esfuerzo importante de organización y voluntarios, pero teniendo un gran club detrás, como el Centro Excursionista de Cartagena, esto no fue un problema.

La organización de la salida, con calles iniciales y filas por tiempos esperados de progresión también fue un éxito, que me gustaría haber visto en más pruebas oficiales.  Hasta que no haya un accidente importante, no nos convenceremos de que la salida en masa es el momento más crítico de cada competición.

La utilización de un circuito de 2,5 km, con ida y vuelta por el mismo recorrido, con 7 árbitros, que suponía una densidad de un árbitro cada 200 m o menos (algo que tampoco he visto repetido en competiciones oficiales), también fue un desafío en un momento en el que no teníamos árbitros oficiales y tuvimos que formarlos como mejor pudimos. Algún día también acabaremos por entender la importancia de que todos los marchadores estén siempre bajo la mirada de un árbitro, y no sólo de vez en cuando, como sucede en la actualidad, favoreciendo las artimañas de los que quieren hacer podio a toda costa, y desesperando a los competidores honrados.

El tablero de amonestaciones, junto con un reglamento claro de la prueba, lejos de la farragosa y poco probable lectura de un tocho de más de treinta páginas, también fue una innovación muy apreciada por los competidores que, desgraciadamente, no se ha prodigado en competiciones oficiales posteriores.

La grabación de la prueba, con la remisión posterior de vídeos y fotografías a los competidores interesados, fue un trabajo extra, autoimpuesto, por el convencimiento de que el competidor debe verse en plena tarea para poder hacer un buen juicio crítico de su técnica.  Toda mejora debe venir del reconocimiento de nuestros errores, pero si no los vemos...  En pocas competiciones se hace (si es que se hace en alguna): debe ser demasiado trabajo cuando ya no va a redundar en un mayor número de participantes.

Que yo sepa, la Nordicartagena 2016 fue la primera competición en la que se dio un trofeo a las mejores técnicas, algo que, dada la importancia de la técnica en nuestro deporte, se debería hacer en todas las competiciones, oficiales o no, y esto sí que supone poco trabajo.

En fin, como padre de la criatura, me cuesta encontrarle los defectos que seguro que tuvo.  Y confieso que me dolió profundamente que el primer reglamento de marcha nórdica de la FEDME no mencionara la Nordicartagena 2016 entre la bibliografía utilizada.  Creo que si le hubiesen prestado un poco de atención, el reglamento habría salido algo mejor de lo que salió.

Y como estoy seguro de que muchos de los lectores de este blog no han visto el vídeo de la prueba, aquí os dejo un enlace, para que lo disfrutéis.  Que sirva también de homenaje póstumo a Pablo Ariza, justo vencedor de la misma... y de recordatorio a todos de que hay que seguir sacando los bastones del paragüero, todos los días.



viernes, 5 de octubre de 2018

Hasta siempre, campeón

En la marcha nórdica, su deporte y el mío, se nos ha ido, como del rayo, 
Pablo Ariza, con quién tanto quería.

Seguro que Miguel Hernández me permite la licencia de apropiarme de algunos de sus versos, en estos momentos de pérdida.  Ser poeta es ser capaz de expresar sentimientos que, aunque los sintamos como ellos, su descripción nos queda vedada al común de los mortales.  Por eso los poetas, y sus obras, son patrimonio de la humanidad ... no deberían tener copy-rights.

Conocí a Pablo en mayo del 2015, cenando el día antes de la Nordic Walking Champion Series de Tarragona, cuando no éramos más de una treintena de amiguetes los que íbamos peregrinando por la escasa media docena de pruebas que cuatro descerebrados organizábamos, como podíamos, en España, en aquellos años.

Pablo, como muchos otros que siguen llegando a la marcha nórdica, venía del competitivo mundo el running, con unas condiciones físicas extraordinarias y una técnica poco depurada.  Sin embargo, nada más conocerlo me quedó claro que, por encima de sus tremendas cualidades físicas y sus ganas de competir, era una buena persona.

Otras muchas veces compartimos mesa y mantel, en Tarragona, Aranjuez, Azagra, Cartagena y Santa Ana la Real.  A pesar de los (para mí) incomprensibles intentos del lado oscuro por enfrentarnos, creo que Pablo siempre me tuvo aprecio, como yo a él, y buena prueba de ello es que participó en las tres pruebas principales que organicé (Aranjuez 2016, 2017, y Nordicartagena), y que él ganó, como casi todas aquellas en las que compitió, y ello a pesar de las estúpidas advertencias que recibió sobre inconcebibles confabulaciones para descalificarlo, fruto de mentes enfermizas, que aquí también las hay, desgraciadamente, a pesar de lo sano que es nuestro deporte.

De los numerosos vídeos que guardo de todas estas competiciones, y de su cuidadoso estudio, pude observar una evidente evolución y mejora de su técnica de marcha nórdica entre la competición de Aranjuez, de marzo del 2016, y la Nordicartagena, de octubre del mismo año.  Si en la primera, Pablo (como la mayoría de los participantes) no fue descalificado gracias a la timidez y bisoñez de los árbitros (aficionados bienintencionados, que cumplíamos una labor más decorativa e intimidatoria que otra cosa), en la Nordicartagena, la técnica de Pablo había ascendido a la categoría de incuestionable para los más exigentes, entre los que me incluyo.

Hace sólo uno par de días, le vi un poco bajo en su facebook, como algo desencantado de la marcha nórdica, a pesar de haberse proclamado ganador de la copa de España, unos días antes.  Le dije que lo entendía y le aconsejaba que descansase un poco de tanta competición y volviese a disfrutar de la marcha nórdica.  Bueno, no pensaba que iba a ser así.  No lo volveremos a ver en las competiciones, y subido a lo más alto del podio, pero seguro que allá dónde esté seguirá disfrutando de sus bastones.  Yo colocaré un brazalete negro en los míos, en recuerdo suyo, y conservaré sus vídeos como oro en paño, como ejemplo de la evolución de un gran campeón, el primer campeón de España de marcha nórdica.

Nos vemos por ahí, con nuestros bastones.  Hasta siempre, campeón.

domingo, 30 de septiembre de 2018

XII CT TRAIL - RECORDATORIO

Siguen quedando algunos dorsales para la prueba no competitiva de marcha nórdica en montaña de la XII CT TRAIL.  Si te gusta la montaña y la marcha nórdica, aprovecha esta oportunidad.  En el enlace siguiente tienes toda la información 
http://nordicartagena.blogspot.com/2018/09/xii-ct-trail.html

viernes, 28 de septiembre de 2018

Marcha Nórdica SAD

Hoy he descubierto que tenemos un nuevo blog de marcha nórdica en Cartagena, creado por nuestro compañero Antonio Lois, y al que podéis acceder desde el enlace siguiente


o desde los "Enlaces de Interés" que hay debajo de Jaimito Nordimarchador.  En este blog, altamente recomendable, tenéis cumplida información sobre competiciones de marcha nórdica, incluido el I -trofeo de Marcha Nórdica Armada Española, el primer medio maratón de marcha nórdica de España, que se disputará en nuestra ciudad el próximo 21 de octubre.

Evidentemente, las siglas SAD no tienen nada que ver con el vocablo homónimo inglés (triste), sino que responden a tres características que Antonio ve en la marcha nórdica: Salud, Aventura y Deporte.

Antonio Lois se ha ganado a pulso entrar en el cuadro de honor de los Evangelistas de Marcha Nórdica de Nordicartagena por su sostenido empeño en la promoción de este deporte.

Gracias Antonio.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

DE NORDICOMPETIDOR A NORDIPARTICIPANTE




 Hace ya seis años que acuñé los términos nordimarchador y nordicompetidor con la finalidad de ahorrar prolijas explicaciones sobre conceptos que los lectores de mis humildes escritos sobre marcha nórdica entienden de sobra. Hoy me veo en la necesidad de forjar una nueva palabra: nordiparticipante, y espero que sea igualmente bienvenida y aceptada, por lo que explico a continuación.

La competición de marcha nórdica, como en cualquier otro deporte, lleva implícita una idea de lucha o rivalidad por conseguir una misma cosa: ganar a los demás competidores. Naturalmente, una gran mayoría de los inscritos en una competición, saben con certeza que no van a ganar, ni siquiera van a hacer podio en las múltiples categorías que se organizan para que un buen número de ellos pueda obtener algún tipo de reconocimiento. Tampoco es cierto aquello de “competir contigo mismo”, ya que, a partir de una edad (algo muy común en los nordimarchadores), nunca compites contigo mismo, sino con un “contigo” más joven y fuerte, de hace meses o años, muy difícil de batir en unas edades en las que los meses y los años alcanzan una dimensión insospechada cuando eres más joven.

O sea, que la mayoría de la gente inscrita en una competición de marcha nórdica no debería incluirse bajo el epígrafe de “nordicompetidor”, ya que no aspira a ganar nada. Sin embargo al inscribirse para la competición, va a participar en la misma, es decir, va a ser un “nordiparticipante”: “persona que se inscribe en una competición de marcha nórdica con la única intención de disfrutar de la ocasión, sin afán de disputar los trofeos o reconocimientos de la misma.”

Hace unos años, antes de que las competiciones de marcha nórdica proliferasen como hongos, yo fui un ferviente evangelista de este tipo de pruebas, hasta tal punto que, no sólo competí, sino que organicé varias de ellas, no sin mucho trabajo, disgustos y quebranto, moral y económico. Y ello a pesar de haber estado siempre convencido de los aspectos negativos de estas competiciones, entre otros:

  1. el sacrificio de la técnica, en beneficio de la velocidad y de la marca final,
  2. la exposición del propio organismo a demandas incontroladas (si compito, es para ganar), que pueden resultar perjudiciales para la salud (verdadera estupidez, sólo propia de los humanos, en un deporte “diseñado” para procurar salud a quienes lo practican),
  3. la pérdida del componente “lúdico”, de disfrute, que debe ser inherente a toda práctica de marcha nórdica, digna de este nombre,
  4. la media de edad de los practicantes de este deporte, demasiado alta para hacer “tonterías”, precisamente en un momento de nuestra vida en el que la sensatez debería ser el mínimo común denominador de todas nuestras acciones y en el que la recuperación es mucho más difícil, si es que se consigue.

Pero era precisamente la esperanza de que la competición habría de traer a este deporte un público joven, por debajo de los 40, lo que me hizo perseverar en este empeño, a pesar de los bien sabidos inconvenientes.

Sin embargo, las clasificaciones de las múltiples competiciones actuales no reflejan una mayor incidencia de participantes jóvenes, ni una disminución de la media de edad de los participantes, ni siquiera un aumento significativo del número total de participantes, y todo ello ha ido inclinando el fiel de mi balanza hacia un cierto hastío por las competiciones de marcha nórdica.

Siento una creciente pereza hacia el competir. Además de los aspectos negativos enumerados, dice un refrán español que “lo poco agrada y lo mucho enfada”. Quizá sea eso: demasiadas competiciones. O la edad. O a lo peor sea por la ilógica contumacia del actual reglamento de competiciones, todavía enrevesado e irracional, por no solucionar temas tan claros y sencillos como la adecuación de los circuitos a las exigencias técnicas de este deporte, con un número de árbitros suficiente para cubrir el circuito, con decisiones arbitrales que no dependan de un sólo juez.

Sin embargo, me atrae el ambiente de la competición: el sentido de pertenencia a un grupo al que le gusta lo mismo que a mí; el esfuerzo compartido; la preparación específica de la prueba; incluso, por que no, el olor a réflex en la salida.

O sea, que no quiero competir, pero me gusta participar. Participando no tengo porqué sacrificar mi técnica para ir más rápido, ni hacerme daño por sobreesfuerzos o velocidades excesivas, caídas, etc, ni dejar de disfrutar, como en el resto de mis sesiones de marcha nórdica (aunque no me dejen llevar música), ni quedar al albur del capricho de un árbitro, ni llevarme decepciones por un puesto no conseguido o una marca no batida. En cambio, disfruto de la ocasión y de los compañeros, siempre puedo felicitar, sin resentimiento, a los que ganan, aunque hayan utilizado una técnica de pena, y alegrarme con los que acaban, consolar a los decepcionados y, sobre todo, seguir haciendo mi marcha nórdica al día siguiente, sin mermas ni lesiones.

Estas son las razones por las que, hasta ahora, he disfrutado participando en carreras de trail o running en las que yo salgo con mis bastones tras todos los corredores, haciendo mi marcha nórdica, seguro que de voy a llegar de los últimos pero, por eso mismo, dueño en todo momento de mi técnica y mi esfuerzo, y sin miedo de árbitros osados o poco versados. Algo que no me ha pasado en las competiciones de marcha nórdica, en las que, hasta ahora he participado como nordicompetidor. Pero ha llegado el momento de cambiar el chip: a partir de ahora, participaré también en éstas como nordiparticipante, saliendo bien atrás, lejos del oropel vacuo, y dada la oferta, seleccionaré bien las competiciones de marcha nórdica en las que vaya a participar. Como decía Alberto Cortez, “a partir de mañana empezaré a vivir lo mejor de mi vida”.

Y sobre todo, al día siguiente, como cada día, seguiré sacando mis bastones del paragüero … mientras Dios quiera y el cuerpo aguante.

domingo, 23 de septiembre de 2018

TÉCNICA Y RITMO DE MARCHA NÓRDICA (II)


(SÓLO PARA QUIENES HAN HECHO CURSO DE INICIACIÓN Y PRACTICAN HABITUALMENTE)
Si hiciste un curso de iniciación a la marcha nórdica y te has aficionado a este maravilloso deporte, seguro que habrás mejorado mucho desde aquel día, pero también es posible que sigas “peleando” para conseguir que tu mano se acerque o pase de la cadera cada vez que empujas el bastón. No se trata de un capricho. Si realmente queremos conseguir la amplitud de movimientos que vimos en el curso de iniciación y que es esencial para obtener los máximos beneficios físicos y de salud de nuestra práctica habitual, es necesario que seamos capaces de prolongar el impulso sobre nuestros bastones tan atrás como nos sea posible.
Éste es el primer objetivo de esta sesión, que tendrá lugar el próximo 7 de octubre, domingo, en el mismo lugar dónde hicimos el curso de iniciación (paseo de palmeras, frente al Upper, EuroSpar, junto al Parque de la Rosa https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z), de 08:30 a 13:00. Pero este no es nuestro único objetivo para esta sesión: comenzaremos con un calentamiento específico para marcha nórdica, repasaremos conceptos, consejos y ejercicios de perfeccionamiento técnico, haremos una introducción a la marcha nórdica competitiva, repasando reglas y trabajando la propiocepción y los sistemas de rotura del ritmo habitual, practicaremos una aproximación al entrenamiento basado en el FARTLEK NÓRDICO MUSICAL, aprenderemos a diferenciar técnica y prácticamente entre caminata, marcha, marcha atlética y carrera (esto puede resultar especialmente interesante para árbitros, muy bien venidos a esta sesión) y concluiremos con unos ejercicios de estiramiento centrados en el deporte realizado. Es posible que en esas cuatro horas y media no consigamos mejoras espectaculares, pero seguro que aclaramos ideas y vemos cómo progresar.
Esta sesión, como todas, es gratuita, auspiciada por el Centro Excursionista de Cartagena (CExCartagena), pero abierta a todos los iniciados en este deporte, vengan de dónde vengan, hayan hecho su curso de iniciación con nosotros o no. Si quieres asistir, lee, rellena y envía el siguiente formulario https://goo.gl/forms/c3mW5FZevu9cALHI3 y sé puntual; ropa de “sudar”, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos o de ciclismo, gorra y gafas para el sol) y tus dos bastones de marcha nórdica. Los bastones normales de senderismo, como ya sabes, también pueden utilizarse sin problema, así que, si estás haciendo marcha nórdica con bastones de este tipo, tráelos.
No se trata de una excursión sino de una actividad de perfeccionamiento práctico que, aún no siendo de extremada intensidad física, exige un esfuerzo y no podemos excluir el riesgo de tropiezos y caídas. Si tienes alguna lesión cardíaca, o dudas que esta actividad sea adecuada para tu condición física o de salud, consulta con tu médico antes de asistir. No podrán participar en esta sesión quienes no hayan hecho un curso de iniciación, no practiquen habitualmente y/o no dispongan de bastones.
Estamos convencidos de que la marcha nórdica es la mejor actividad física conocida, por eso queremos ayudarte a mejorar tu técnica y, con ella, tu disfrute y aprovechamiento del correcto uso de los bastones. Te esperamos.
Puedes consultar cualquier duda con el instructor, José Antonio Pérez González (Piri), nordicartagena@outlook.com (659657981).



martes, 18 de septiembre de 2018

ZAPATILLAS DE MARCHA NÓRDICA


Quitando algunos intentos, no muy afortunados, por parte de alguna empresa de material deportivo (ver una entrada anterior sobre este asunto http://nordicartagena.blogspot.com/2017/12/zapatillas-para-la-marcha-nordica.html) que ha entendido la potencialidad de nuestro deporte, a día de hoy, que yo sepa, no existen las zapatillas del título de esta entrada. Los nordimarchadores nos vamos aprovechando de la amplia gama de zapatillas de running y trail que hay en el mercado, buscando entre ellas las que, al buen entender de cada cual, reúnen aquellas características que estimamos más acordes a la práctica de esta actividad, ciertamente distinta de aquella para las que se hicieron. En el enlace anterior ya expliqué algunas diferencias entre las zapatillas de correr y las de marchar.

Es tarea imposible para un ser humano no nacido en Cripton el probar todas las zapatillas del mercado. Tan sólo en Amazon me salen 20.000 resultados para zapatillas running hombre y otros 10.000 para zapatillas trail hombre. Los meros mortales, limitaditos como yo, nos conformamos con leer, echar algunas horas en tiendas especializadas, y probar aquellas marcas y modelos que nos parecen más prometedores. Yo hoy me propongo poner a vuestra disposición mi corta experiencia personal, en la inteligencia de que cada cual debe elegir sus propias zapatillas, sin que el consejo mío, o de cualquier otro, sea nada más que una orientación para aclarar sus propias ideas.

El día que vayamos a por unas zapatillas, nos calzamos unos buenos calcetines (éste es para mí el dinero mejor gastado) y nos vamos, por la tarde, con el pie bien dilatado, y todas las ideas que hemos ido acumulando, a una buena tienda, dónde, sin prisa, nos iremos probando los modelos que creemos que mejor nos pueden servir. Una vez hecha la elección de marca, modelo y número, y recorrida la tienda con ellas, para confirmar sus bondades y descartar cualquier inconveniente, las dejaremos allí, y buscaremos en internet la mejor oferta para la selección final.

Yo busco en mis zapatillas de marcha nórdica las siguientes características:

  1. Confort: La marcha nórdica es un deporte de muchas horas. Si la quiero disfrutar todo el tiempo, lo primero que debo buscar es la comodidad de mis pies, sobre los que va a recaer una buena parte de la actividad, soportando y propulsando todo nuestro peso.
  2. Estabilidad: En el trabajo activo del pie al andar hay mucho tiempo de contacto del mismo con el suelo. Esta característica va a ser fundamental para evitar lesiones y asegurar tracción.
  3. Amortiguación en el tacón: La pierna entra en contacto con el suelo hiperextendida, sin flexiones articulares que absorban ese golpe, que repetiremos miles de veces cada día. El tacón de la zapatilla y su capacidad de amortiguación va a ser la única ayuda que voy a poner a disposición de las articulaciones de mis miembros inferiores.
  4. Tracción hasta la puntera: El buen agarre de la suela al tipo de suelo que voy a transitar es fundamental para una buena transmisión del impulso del pie, hasta límites a los que normalmente no llegan los corredores: hasta la puntera, que será el último punto de tracción al completar la hiperextensión de la pierna, al final de la fase de impulso.
  5. Protección del pie: Más necesaria a medida que salgo del asfalto y entro en terrenos más movidos. Desde la sujeción del talón contra torceduras, hasta la protección de los dedos contra choques no deseados, pasando por un soporte suficiente del arco plantal que, sin despojarme de mi sensibilidad, me asegure la protección mínima ideal para cada entorno.
Con todo esto en mente, las primeras zapatillas de running que acabé escogiendo para mi marcha nórdica, y que sigo utilizando hasta la fecha, fueron las Nike Vomero. Recuerdo que entré en la tienda buscando una Nike Pegasus, que yo ya había utilizado para correr, y me habían dejado un muy buen recuerdo. Al ver la Vomero, recuerdo que el dependiente me dijo: “Si se prueba estas ya no querrá otras”. Totalmente cierto. Para asfalto no he probado nada más cómodo, estable y con una extraordinaria amortiguación en el talón. Sin embargo, la tracción en caminos y la protección de los dedos, no las hacen las más adecuadas para pistas, sendas y campo a través. Las sigo utilizando para asfalto, y siempre las rompo por la punta, que continúa siendo su punto débil para nuestro deporte. Si queréis una zapatilla cómoda, no lo dudéis; probadlas.

Con la adopción de la marcha nórdica por parte de la FEDME, y sus primeros desorientados empeños en realizar pruebas que más parecían carreras por montaña que competiciones específicas de nuestro deporte, tuve que buscar unas zapatillas más “montaraces”. Viniendo del mundo de la montaña, como vengo, siempre he utilizado botas de montaña, que proporcionan muy buena protección para los pies en esos entornos, pero, evidentemente, no son el calzados más adecuado para un recorrido de marcha nórdica. Buscando entre las zapatillas de trail, con cierta impermeabilidad (Goretex o similar), dí con las Asics Gel-Fujitrabuco GTX, unas zapatillas que, si bien inicialmente me dieron la impresión de que la comodidad no era su fuerte, con el uso me han llegado a convencer también en este aspecto, ya que los protección, tracción y estabilidad, me gustaron desde el principio, y la amortiguación en el talón fue rápidamente complementada con las cuñas que vende el Mercadona para este fin. También las sigo comprando.

Así, con unas zapatillas buenas para asfalto y otras ideales para todo terreno, me busqué este verano unas zapatillas ligeras (para asfalto y todo terreno), que tuvieran buen agarre hasta la puntera, el fallo de mis cómodas Vomero. Y busqué, … y busqué. Pasé meses mirando punteras de zapatillas, hasta que dí con unas Saucony Xodus ISO 2. La punta, tras los primeros 400 km, sigue sin defraudarme, pero es que todo lo demás a demostrado también estar a la altura de mis expectativas: comodidad, excelente estabilidad, sujección y protección del pie, suficiente amortiguación en el talón y magnífica tracción en toda la suela. Y todo ello en una zapatilla ligera, fresca y lavable. Creo que ha sido un buen hallazgo. Ya os contaré.

Y así estoy en la actualidad, alternando mis Vomero (ya con la punta gastada; tengo que ver si el nuevo modelo viene reforzado en esa zona), con mis Fujitrabuco (sobre todo en días de lluvia) y con mis Xodus (las que ahora uso con más frecuencia). Y es que os recomiendo que tengáis al menos dos pares de zapatillas de diferentes características, que os permitan adecuaros a todo tipo de recorrido, pero sobre todo, que os permitan alternar la “interfaz” que colocáis entre vuestros pies y el terreno, de manera que no los sometáis siempre a los mismos esfuerzos y tensiones. Esto os ayudará a prevenir lesiones por sobrecargas: no importa lo buenas que sean una zapatillas, el hecho es que siempre nos obligan a pisar de la misma manera. Es bueno cambiar.

Y cuando se gaste la suela, no dudéis en cambiar de zapatillas, por otras del mismo modelo, si estáis contentos con ellas, o por un modelo distinto, si no es así. Una suela deformada por el uso es un billete hacia el país de las lesiones, por no hablar de los peligros que conlleva la pérdida de agarre de una suela gastada en el monte.

Tampoco vaciléis a la hora de “tunear” vuestras zapatillas para adaptarlas a vuestros pies y a vuestra pisada. No hay dos pies iguales, ni que pisen de la misma manera. Si pensáis que vuestro pie iría mejor con alguna de sus partes más elevadas, provadlo. Sólo necesitáis cambiar de plantillas (yo nunca tiro las plantillas de las zapatillas gastadas) o colocar bajo ellas un pequeño suplemento ad-hoc, sujeto a la suela con cinta de pegar por las dos caras. Yo lo hago continuamente, y así consigo mantener a raya mi pequeña pronación y mi vieja hosteocondritis disecante del astrágalo, un recuerdo de mis tiempos de jugador de baloncesto.

Pero uséis las zapatillas que uséis, usadlas con frecuencia … y no olvidéis sacar los bastones del paragüero, todos los días.