miércoles, 1 de junio de 2022

Peligros de la “dragonera de Marcha Nórdica”

 Son bien conocidos y publicitados los innumerables beneficios que la marcha nórdica (MN) reporta a sus practicantes habituales. Sin embargo, poco o nada se habla de posibles efectos negativos, peligros o lesiones, que la MN, como cualquier otra actividad física, puede causar a quienes la practican. Parece como si, por mentar algo negativo en relación con nuestro deporte, estuviésemos perjudicando a los deportistas, o al propio deporte. Todo lo contrario, creo que si difundimos los problemas que encontramos, contribuimos a que se puedan prevenir, poniendo los medios necesarios para evitarlos y asegurar una práctica más segura de este deporte.

Es cierto que entre las muchas virtudes de la MN está su baja tasa de accidentes. El hecho de que la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME) sólo exija para la participación en competiciones la licencia federativa más barata de todas las que tiene es una demostración de que hay pocas lesiones reportadas (el seguro de accidentes es lo que encarece las licencias deportivas y las compañías de seguros no regalan nada). Pero no podemos obviar el que un número importante de las lesiones producidas sea posiblemente cubierto por la Seguridad Social, u otros seguros particulares, sin que se dé parte a la FEDME.

Sea como sea, lo cierto es que yo he presenciado en mi entorno inmediato una serie de accidentes, algunos de ellos con consecuencias serias, que creo necesario difundir, junto con lo que yo estimo que son sus causas principales (peligros) y la forma de soslayarlas en pos de esa seguridad que todos debemos buscar en nuestra práctica deportiva.

En mi experiencia, dada la naturalidad de la técnica diagonal, el principal peligro en su práctica viene de una caída, debida al tropiezo con los bastones o con algún obstáculo del terreno.

El tropiezo con los bastones suele ser consecuencia de no agarrarlos firmemente en el momento de clavarlos. Eso supone que no se coloquen los bastones en el lugar adecuado, fuera de la trayectoria que han de seguir nuestros pies (o los de otro practicante próximo). Las mal llamadas “dragoneras de MN”, favorecen la recuperación del bastón desde el final de la fase de empuje sin necesidad de agarrar la empuñadura, con el consiguiente peligro de apoyo impreciso de bastón, posible tropiezo, caída y lesión. Y digo “mal llamadas”, porque estas sujeciones de los bastones a las muñecas no fueron inventadas para la MN, sino que eran las que se llevaban en los bastones de esquí en el momento en que nace nuestro deporte como tal, con entidad propia. Las dragoneras de los esquís, por cierto, han vuelto al original bucle de cinta, supongo que por los mismos motivos que hoy estamos utilizando como argumentos en esta entrada: la seguridad del deportista.

El tropiezo con un obstáculo del terreno suele ser consecuencia de una falta de atención hacia lo que estamos haciendo, provocada en la mayoría de las ocasiones por la práctica de la MN en grupo, ya sea en competición, senderismo, quedada o cualquier otra forma de práctica gregaria. Es bastante difícil que una practicante de MN en solitario tenga un accidente de este tipo … aunque no imposible, por supuesto.


En cualquier caso, sea por una u otra causa, si tropezamos y caemos, el reflejo de autoprotección nos llevará a abrir y echar las manos adelante, en busca del suelo que se acerca, para amortiguar el golpe. Si llevamos unos bastones con “dragoneras de MN”, los bastones permanecerán íntimamente ligados a las manos y estas caerán al suelo apoyadas sobre las empuñaduras, lo que puede añadir a las consecuencias de la caída lesiones de carpianos y metacarpianos, de complicado y largo tratamiento.

He recibido múltiples testimonios de este tipo de lesiones, sufridas por nordimarchadores que conozco. Pero también he recibido múltiples testimonios de caídas en las que quienes tropezaron, al sentir sus manos “apresadas” por las dragoneras, no quisieron o no pudieron utilizarlas para parar el golpe, cayendo al suelo sobre un hombro o la cara, con consecuencias incluso más graves que las mencionadas en el párrafo anterior.


La utilización de bastones con dragonera de bucle de cinta (los mal llamados de senderismo) permite una práctica perfecta de la MN (yo hace tiempo que no utilizo otros) al tiempo que fomenta el agarre para clavar (difícilmente se puede recuperar el bastón si no se agarra) y que es un seguro de disponibilidad y utilización de las manos en caso de caída, ya que perdemos la sensación de aprisionamiento y, al abrirlas de forma instintiva ante una caída, los bastones se separan de ellas lo suficiente para que el apoyo sobre el suelo no se produzca sobre las empuñaduras.

Los bastones de senderismo suelen ser más baratos, plegarse más para el transporte, reponerse de forma individual y tener amortiguadores, aportando así razones suplementarias a las ya citadas en el campo de la seguridad para preferir sus uso al de los que, equivocadamente, consideramos como bastones específicos para la práctica de la MN, que la FEDME sigue exigiendo como obligatorios para las competiciones, como si su utilización fuese garantía de realización de una buena técnica diagonal. Yo creo haber aportado aquí justificación suficiente para todo lo contrario. Os aconsejo que lo penséis, lo probéis y me comentéis cómo ha ido la experiencia.

martes, 24 de mayo de 2022

ALARGAMIENTO DEL PASO EN LA MARCHA NÓRDICA

 Nuestro Diccionario de la Real Academia de la Lengua, una joya que no todos los idiomas tienen, a la que me gusta acudir con frecuencia para resolver dudas y ampliar conocimientos, define la profesionalidad como: La cualidad de la persona u organismo que ejerce su actividad con capacidad y aplicación relevantes. En una segunda acepción, define la profesionalidad como la actividad que se ejerce como una profesión. En ningún momento vincula la capacidad y la aplicación que cita a la obtención de determinados títulos o diplomas que con harta frecuencia comprobamos que no son garantía de nada.

Últimamente vengo leyendo comentarios de profesionales de la Marcha Nórdica (MN) que me dejan un tanto ¡¿asombrado!? Cierto que cada quien, en su casa (léase, su blog), puede decir y opinar lo que quiera, y yo soy bastante respetuoso (eso creo) con todos los puntos de vista expresados, y razonados, en las redes sociales. Sin embargo, tengo que confesar que hay afirmaciones que me hacen preguntarme qué les habrá llevado a hacer ciertas aseveraciones que me parecen totalmente ilógicas. Cuando tales afimaciones van acompañadas de un cierto “tufillo” de autosuficiencia y de desconsideración hacia otros profesionales, a los que se les presupone cierta falta de capacidad y/o aplicación para la promoción de la MN porque, puede que, no tengan determinados títulos o diplomas, me siento obligado a decir aquí, en mi casa (léase, mi blog) algo que, al menos, explique por qué creo que están equivocados. Esta explicación, puede ayudar (ojalá) a lectores que se sientan confundidos, o al menos, puede abrir la mente a posibilidades diferentes de las preconizadas desde ciertos blogs de MN.

Hace poco hablé aquí de la confusión creada desde uno de estos blogs al establecer diferenciaciones entre nuestro deporte y el senderismo basadas en la utilización o no de bastones, o incluso en el punto dónde se estos se apoyan. Hoy la cosa va de una afirmación vertida desde el mismo origen diciendo que “no hay que alargar el paso”.

La longitud del paso de una persona andando de forma natural y dedicada (es decir, cuando salimos a andar, sin otra finalidad que la de practicar ese sano ejercicio) suele ser una característica personal, dependiente de su morfología y movilidad articular. Esta longitud, multiplicada por el ritmo (número de pasos por minuto) nos dará la velocidad de desplazamiento. El ritmo suele ser también una característica de cada persona, mucho más fácil de modificar que la longitud del paso, aunque ambos factores pueden sufrir ligeras variaciones sin que la naturalidad del movimiento se vea sensiblemente afectada.

En todos mis cursos de iniciación paso un buen rato explicando la biomecánica de la marcha (yo prefiero decir “andadura” para no confundirnos con la marcha atlética), sin bastones. Siempre acabo ese apartado llamando la atención de mis alumnos sobre el hecho de que, por la necesaria coordinación entre los trenes superior e inferior, y la compensación de contra-rotación de la torsión de la línea de las cadera por parte de la torsión contraria de la línea de los hombros, la amplitud del braceo viene dada en función de la amplitud del paso; y siempre les advierto que, cuando utilicemos los bastones correctamente, veremos que esta relación se invertirá y será la amplitud del braceo, impulsando sobre los bastones, la que va a regular la longitud de nuestro paso.

En efecto, cuando realizamos una técnica alternativa completa (impulsando por detrás de la cadera hasta completar la oscilación del brazo), al (1) impulso de pie y pierna apoyados se une el (2) producido sobre el bastón contrario resultando en una fuerza que impulsa hacia adelante al pie que está en el aire, de tal manera que le impide caer al suelo hasta que ambas acciones no pueden seguir ejerciéndose (o nosotros las limitamos voluntariamente) y este pie acaba apoyando el talón, atraído por la fuerza de la gravedad.

Resumiendo, al andar con bastones utilizando una buena técnica de MN, la longitud de cada uno de nuestro pasos aumenta de forma totalmente natural, dependiendo la magnitud de este incremento de la calidad técnica y de la morfología de cada practicante, pero, indudablemente, con respecto a la marcha sin bastones, se alarga sensible y naturalmente el paso.

Cierto que hay personas que piensan que el alargamiento del paso es lo que mejora la técnica de la MN, y lo intentan de forma antinatural, sin entender que este alargamiento no es la causa sino la consecuencia de una buena técnica en el uso de los bastones. Quizá nuestra bloguera se refería a eso y no se explicó suficientemente … o yo no la entendí bien.

En cualquier caso, lo importante es que el astuto lector saque sus propias conclusiones … y saque también los bastones del paragüero y salga a poner en práctica todo esto, y a disfrutar con el deporte más saludable y completo que existe.

sábado, 21 de mayo de 2022

Curso de Iniciación a la Marcha Nórdica en San Javier



 

El sábado, 4 de junio, de 08:30 a 12.00, tendremos un nuevo cursode iniciación a la marcha nórdica (el 6º de este año, 88º en total del CExCartagena), esta vez en colaboración con el Club de Marcha Nórdica Mar Menor, en San Javier, en la Pinada de San Blas. Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 3 de junio.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de senderismo o de marcha nórdica. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente con

José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com)

o con Fulgencio Rosa – 646576340 (marchanordicamarmenor@gmail.com).


CLUBES UNIDOS POR UN DEPORTE SALUDABLE

domingo, 8 de mayo de 2022

Marcha Nórdica versus Senderismo

El título, así, tal cual, puede parecer que invita a la confrontación, o incluso a la mutua exclusión, entre ambas disciplinas deportivas. Sin embargo, nada más lejos de mi intención al escribir esta entrada. En el Comité de Marcha Nórdica (MN) de la Federación de Montañismo de la Región de Murcia (FMRM) todavía figura un párrafo mío que, por cierto, me gustaría que alguien de la Federación (aparte de quién suscribe) hubiese leído y asimilado, que reza: “La técnica de la MN es una herramienta de gran utilidad para el practicante de senderismo, montañismo y carreras de montaña. Sin embargo, el valor principal de la MN reside en su potencialidad como deporte específico, completo, saludable, apto para todos, económico y practicable en cualquier entorno y condición.

Pero creo que existe una gran confusión al hablar de ambas disciplinas. Por un lado, el afán de las Federaciones de Montaña por homogeneizar cursos de los distintos deportes que las integran, y puede que también la necesidad de llenar un número de horas mínimo para justificar títulos y precios, les ha llevado a incluir en sus cursos de MN una importante carga lectiva y práctica de senderismo. Por otro, no es difícil leer en las redes a profesionales de la MN que escriben verdaderas atrocidades a la hora de diferenciar ambos deportes. Creo que estas dos tendencias contribuyen de forma importante a la confusión general existente. Mi intención hoy es examinar los puntos de que acercan y separan a estas dos disciplinas, que yo practico y recomiendo, pero “sin mezclar churras con merinas”.

Creo sinceramente que ambos son deportes sanos y muy recomendables, practicables en plena naturaleza. Sin embargo, la MN busca la salud añadiendo a la caminata habitual la utilización de dos bastones con una técnica adecuada, mientras que el senderismo busca el contacto con la naturaleza, por lo que pocas personas lo hacen a diario, siendo más normal su práctica en fines de semana o, como mucho, un par de veces por semana, debido al tiempo que demanda su realización que, normalmente, exige un desplazamiento previo y posterior. La MN, en cambio, se puede practicar a diario, en cualquier entorno, tanto urbano como natural, comenzando desde la puerta de tu casa.

El senderismo no exige la utilización de bastones y, cuando se usan, no demanda un número determinado de bastones, ni unos bastones específicos, ni una técnica concreta para utilizarlos. Me quedé con los ojos a cuadros cuando leí, no hace mucho, a una reputada colega que afirmaba, para diferenciarlo de la MN, que en senderismo los bastones de apoyan por delante de los pies. Por supuesto que la utilización de dos bastones, con la técnica alternativa o simultánea de la MN mejora enormemente las expectativas de ejercicio y desplazamiento del senderista, pero, como he dicho, no es imprescindible para su práctica. Item más, la utilización de dos bastones en senderismo muchas veces dificulta la realización de otras actividades que suelen irle unidas (fotografía, compañía de mascotas, observación de flora y fauna, etc).

La MN normalmente se hace con zapatillas y ropa deportiva ligera, “para sudar”, suelo decir yo. Los bastones y, como mucho, una faltriquera dónde llevar mi teléfono con la música (para mí imprescindible), el DNI y las llaves, es todo lo que necesito. El senderismo, en cambio, suele exigir calzado, ropa y equipo que nos proteja del entorno y las condiciones atmosféricas, elementos de situación y orientación, una mochila con comida, bebida, botiquín y, en función del tiempo y la distancia, incluso equipo para pernoctar.

La diferencia entre el senderismo y la MN no está en la utilización de un tipo determinado de bastones, como algunos profesionales apuntan alegremente. Como he repetido en múltiples ocasiones, los bastones de senderismo (con fiador de bucle de cinta) son tan adecuados para la MN como los denominados “específicos de MN” (con fiador de guantelete). Yo prácticamente sólo utilizo los primeros, que recomiendo encarecidamente para la MN por dos razones principales: evitar lesiones metacarpianas en caso de caída, y alejar la posibilidad de llevar siempre el bastón sin agarrar (otra fuente importante de accidentes). Además, aconsejo a los profesionales de la MN que observen los fiadores que utilizan actualmente los esquiadores de fondo, montaña, travesía, etc, de los que se deriva nuestro deporte. No seamos más papistas que el Papa, ¿o es que hay algún interés oculto en promocionar un determinado tipo de fiador para los bastones de marcha nórdica?

La MN exige atención en su práctica, para prevenir accidentes y asegurar una técnica que nos permita obtener los resultados perseguidos, por lo que no es muy recomendable hacerla en grupo. El senderismo, en cambio, mucho menos exigente en cuanto a objetivos de salud, suele ser una práctica gregaria, mucho más apta para la conversación y el entretenimiento en general.

La MN suele tener muy pocas lesiones, a no ser que nos dediquemos a competir o a hacer ultras y otras barbaridades por el estilo. Las lesiones en la MN se ven venir de lejos y, normalmente, al ir pendientes de lo que hacemos, propulsándonos con cuatro miembros, nos da tiempo a corregir acciones o defectos antes de que se produzca un daño definitivo en alguno de ellos. En el senderismo, al ir distraídos con la compañía y el entorno, es más fácil que no notemos el daño hasta que este ya se ha producido. Si no llevamos bastones, o no los utilizamos correctamente, las extremidades inferiores soportan todo el estrés del desplazamiento y el peso extra. Si los llevamos, al ir distraídos, los bastones se pueden convertir en una fuente añadida de lesiones.

Resumiendo, tanto la MN como el senderismo, son actividades muy recomendables. La MN es el mejor ejercicio para una práctica diaria individual, con un dividendo asegurado de salud que no conseguiremos con ningún otro deporte. El senderismo es una complemento ideal para fines de semana en contacto con la naturaleza y el grupo, en el que una buena técnica en el uso de los bastones, junto a la experiencia en su utilización correcta, nos puede ayudar a conseguir un mayor disfrute y mejores beneficios físicos.

En cualquier caso, lo importante es levantarse del sillón cada día, sacar los bastones del paragüero y disfrutar con ellos … siempre con cabeza.

lunes, 2 de mayo de 2022

Nuevo Curso de Iniciación a la Marcha Nórdica en Cartagena

 

El domingo, 15 de mayo, de 09.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 5º de este año, 87º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras junto al Parque de la Rosa, frente al EuroSpar de la prolongación de Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z. Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 14 de mayo.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de senderismo o de marcha nórdica. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,

José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).

martes, 26 de abril de 2022

Marcha Nórdica para personas con movilidad reducida


 Uno de los lemas de Nordicartagena es “Para Todos y Para Todo”, expresando el pocas palabras la amplitud del espectro de los potenciales practicantes de este deporte, así como su polivalencia (terapeútica, recuperadora, de mantenimiento, de entrenamiento, etc). Hemos podido ver incluso videos de personas en silla de ruedas impulsándose con dos bastones. Las competiciones de marcha nórdica para invidentes (con guía) son una realidad. Lo que pretendo con la entrada de hoy es algo menos exigente que todo eso, aunque no desde el punto de vista de la cantidad de gente a la que puede afectar.

La población que ve su movilidad reducida debido a lesiones y enfermedades congénitas o adquiridas es, por desgracia, bastante numerosa, y ellos no sólo tienen derecho a aprovechar los múltiples beneficios de la marcha nórdica, si no que, desde mi modo de ver, forman quizá el colectivo con más necesidad de ella. Para las personas sin limitaciones extraordinarias de movilidad, la marcha nórdica representa el mejor ejercicio que pueden practicar y un seguro de salud. Para el colectivo al que nos referimos hoy, la marcha nórdica posiblemente sea el único ejercicio que pueden practicar al aire libre, o al menos el más accesible, y un clavo ardiendo al que agarrarse para conservar y, posiblemente, mejorar su precaria condición.

Aunque no tengo una formación profesional ni académica especial para tratar este asunto, me atrevo a volcar aquí mi experiencia en la formación de marchadores de todo tipo y condición, en la esperanza de que sirva a otros para ayudar a este grupo de personas a conocer, practicar y utilizar la marcha nórdica.

Fundamentalmente, la reducción en la movilidad puede venir impuesta por una lesión o enfermedad que afecta a los miembros inferiores, o por una enfermedad transitoria o degenerativa que disminuye el sentido del equilibrio. Cada alumno es un mundo, con capacidades muy diferentes, por lo que las pautas generales que doy aquí deberán adaptarse a las necesidades y posibilidades de cada uno.

Mi definición favorita de marcha nórdica, sobre la que baso toda mi metodología de enseñanza, dice que “consiste en andar de forma natural y completa, utilizando dos bastones con una técnica que nos permita obtener el máximo beneficio de su uso”. Andar de forma natural, siguiendo el patrón normal biomecánico que usamos al caminar, pero de forma “total”, es decir, centrándonos en andar, y no en cualquiera de las múltiples cosas que podemos hacer mientras andamos. En cuanto al beneficio que nos ha de proporcionar la técnica de utilización de los bastones, incluye tanto el beneficio físico que se sigue de utilizarlos correctamente, como al aumento de eficacia en el desplazamiento que dicha utilización reporta al practicante.

Consecuentemente, mis cursos de iniciación (para personas sin movilidad reducida) comienzan analizando y recapacitando sobre lo que hacemos al andar, de manera que identificando posibles problemas o errores, podamos corregirlos y partir de una andadura lo más perfecta posible, sobre la que podamos introducir, progresivamente, el uso de los bastones, comenzando por arrastrarlos, para ir, poco a poco, agarrándolos y utilizándolos, con una inclinación similar a la que tenían al arrastrarlos. Primero, impulsando hasta la cadera, y luego prolongando el empuje más allá de la misma.

Los bastones, en todo este trabajo nos proporcionan las cualidades de sostén, equilibrio e impulso, que añadidas a una caminata natural y correcta, nos ayudarán a conseguir los tan buscados beneficios de este maravilloso deporte.

En personas con movilidad reducida, el andar de forma natural y completa no es una base de partida lógica. En todo caso, se convertiría en un objetivo de la práctica habitual de la marcha nórdica.

Con este grupo de alumnos, comenzamos por aprovechar las cualidades de soporte y equilibrio que nos aportan los bastones, sin fijarnos mucho en la técnica. Los primeros pasos, tanto más vacilantes cuanto mayor sea la afección, es posible que necesiten de la ayuda de una persona que les proporcione la seguridad inicial imprescindible hasta que, confiando en las cualidades citadas, les baste con los bastones.

Los pasos iniciales serán necesariamente cortos y muy seguidos. Normalmente, ellos mismos tratarán de superar su falta de soporte o equilibrio a base de una sucesión rápida de pasos apoyados por bastones próximos a los pies, muy verticales, o incluso clavados por delante del pie adelantado, sobre todo cuando su limitación de movilidad les haya llevado a una inclinación anormal del tronco adelante durante la deambulación. No importa. Lo fundamental en los primeros intentos es que confíen en el soporte y el equilibrio que los bastones añaden a su andadura. Que perciban el “plus” de seguridad que los bastones les dan.

El objetivo a largo plazo será, como mencioné anteriormente, conseguir andar con la mayor naturalidad posible con la ayuda de los bastones, tratando de ir llevándolos a la posición adecuada para añadir impulso al soporte y al equilibrio logrado. Pero esta progresión ha de ser, forzosamente personalizada, sin prisas, pero siendo el alumno consciente de que la práctica continuada le ha de reportar indudables beneficios.

Las personas con movilidad reducida pueden caer en un círculo vicioso que los aleje del ejercicio habitual. Como me cuesta moverme, me muevo menos, y como me muevo menos, me cuesta más moverme. La marcha nórdica, gracias a las cualidades de soporte y equilibrio que nos aportan los bastones, puede abrir a todas ellas un acceso más fácil a la práctica deportiva habitual, rompiendo ese peligroso círculo vicioso, aportándoles las endorfinas, la oxigenación y la musculación que les ayude a mejorar su calidad de vida, definitivamente rompiendo la tendencia degenerativa que la inactividad crea en todos nosotros.

En unos pocos días tengo mi cita anual (recuperada tras el parón pandémico) con mis amigos de la Asociación de Esclerosis Múltiple de Cartagena. Espero poder echarles una mano, y también espero que estas palabras sirvan para animar y ayudar a otros instructores que quieran empujar en este gratificante y entorno. De todas formas, los instructores, y los bastones, sólo somos útiles si los sacas del paragüero. Los buenos propósitos necesitan después esfuerzo y constancia.



lunes, 18 de abril de 2022

Marcha Nórdica Psicosomática

 


Es difícil disociar las actividades físicas de las que se desarrollan en nuestra mente. En trabajos anteriores incluidos en este blog he tratado sobre los efectos positivos del ejercicio físico sobre el cerebro ttp://nordicartagena.blogspot.com/search?q=cerebro. Sin embargo echaba en falta uno centrado sobre el doble sentido de esta relación.

Y la marcha nórdica, de nuevo, quizá sea el deporte en el que la interactuación entre cuerpo y mente se pone de manifiesto en más y mejores formas, siempre en pos de una mejora mutua de los beneficios logrados en esta colaboración. Hoy vamos a reflexionar sobre este asunto centrándonos en los aspectos clave siguientes.

Actitud. La disposición de ánimo previa al comienzo de la actividad física es fundamental para que esta sea plenamente satisfactoria, tanto en su ejecución como en sus resultados. Un buen calentamiento nos prepara y predispone para todo ello. La correcta colocación y ajuste del equipo, también contribuirá, evitando molestias posteriores. Finalmente, la postura correcta, alejada de vicios adquiridos en nuestra vida cotidiana, va a ser la base de partida para una buena práctica, de la obtengamos máximos beneficios, y el vehículo sobre el que se desarrollará nuestra sesión de entrenamiento o mantenimiento. Casi siempre, los diez primeros pasos de cada día van a marcar la diferencia de una buena sintonía psicosomática durante nuestra práctica.

Mindfulness. Conciencia, concentración o atención plena en lo que estamos haciendo. Nos centramos en hacer una buena técnica: buena coordinación de miembros superiores e inferiores, trabajo activo del pie, amplia oscilación de brazos, sujetar fuerte para clavar, contra-rotación de hombros y caderas. Huir de distracciones: no competir con otros, no ir pendientes de pulsómetros o relojes. El control pausado de la respiración nos ayuda a centrarnos en nuestra actividad, al tiempo que nos relaja.

Monitorización. Los sentidos, pendientes de nuestro entorno, nos permiten disfrutar del mismo, y prevenir obstáculos, adaptando el paso al terreno y evitando el tráfico peligroso de personas y vehículos. La relajación nos permite observar y sentir nuestro cuerpo para poder reaccionar a cualquier aviso de molestia o cansancio, modificando ritmos o cargas para prevenir lesiones o agotamiento.

Disfrutar, diversificar, dulcificar. Esta triple “D”, que yo centro sobre la música que voy escuchando durante la práctica, me permite, gracias a los cambios de ritmo de cada nueva canción, la realización de un ejercicio variado en su intensidad, pero siempre susceptible de ser pausado, de acuerdo con las exigencias del terreno y el estado de mi cuerpo, para disfrutar del ejercicio y proporcionar al mismo tiempo una potente herramienta de entrenamiento orgánico, tanto aeróbico como anaeróbico (cardio).

La marcha nórdica es un vehículo inigualable para realizar un ejercicio completo, equilibrado y adaptable a cualquier momento y situación. Frecuentemente alabamos los beneficios físicos que se siguen de su práctica habitual, pero muchas veces olvidamos la conexión mental que activamos cuando la realizamos. En los párrafos anteriores nos hemos fijado en el sentido mente-cuerpo de esta conexión, pero esto funciona también en el sentido inverso, ya que nuestra práctica deportiva incrementa el riego y la actividad cerebral que, con los estiramientos tras el ejercicio, y la ducha/masaje relajante, cuadra una perfecta sesión que termina de convencernos de lo completo y perfecto que es este deporte. Sólo hay que sacar los bastones del paragüero para comprobarlo.


lunes, 11 de abril de 2022

NUEVO CURSO DE INICIACIÓN A LA MARCHA NÓRDICA EN CARTAGENA

 

El domingo, 24 de abril, de 09.00 a 13.00, tendremos un nuevo curso de iniciación a la marcha nórdica (el 4º de este año, 86º en total) en Cartagena, en el paseo de palmeras que hay junto al Parque de la Rosa, frente al EuroSpar de la prolongación de la calle Juan Fernández https://www.google.es/maps/@37.620062,-0.9925477,15.5z. Tras esta sesión, mejorarás tu forma de andar, estarás en condiciones de empezar a utilizar correcta y satisfactoriamente los bastones, y adquirirás los conocimientos teórico-prácticos necesarios para auto-perfeccionar la técnica y aumentar así sus beneficios. Si quieres asistir, lee, rellena, revisa y envía este FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN antes del 23 de abril.

El curso es gratuito y abierto a no socios; los niños son muy bienvenidos, acompañados de un adulto responsable; sólo necesitas traer ropa cómoda, zapatillas de deporte (aconsejable guantes finos, gorra y gafas para el sol) y dos bastones de senderismo o de marcha nórdica. Si no los tienes, el CExCartagena te los prestará para el curso. No se trata de una excursión sino de una actividad de aprendizaje práctico que, aún no siendo de gran intensidad física, no está exenta de riesgo de caídas y exige cierto esfuerzo. Si tienes alguna lesión cardíaca, o algún otro problema que pueda dificultar tu participación, consulta con tu médico antes de asistir.

Dada la situación actual, durante el curso SE RUEGA mantener en todo momento BOCA Y NARIZ CUBIERTAS, por medio de mascarillas, bragas o pañuelos de cuello.

No participes si presentas síntomas compatibles con el Covid-19 (tos, fiebre, sensación de falta de aire o dificultad para respirar, cansancio…) dentro de los 5 días previos a la actividad. Si dentro de los 5 días posteriores presentas alguno de los síntomas descritos, ponte en contacto con el teléfono habilitado para el coronavirus (900 12 12 12), y dímelo.

Para resolver cualquier duda, contacta directamente conmigo,

José Antonio Pérez González (Piri) - 659657981 (nordicartagena@outlook.com).