En
mis cursos de iniciación, al hablar del material, suelo recomendar a
mis alumnos que se compren zapatillas de correr en asfalto para
practicar marcha nórdica, con un buen talón, ya que cuando el pie
toma contacto con el suelo, la pierna, estando hiperextendida y no
tiene ninguna flexión articular que absorba el impacto, y una suela
bien flexible, para que el pie pueda realizar un trabajo activo en el
que participen todas sus articulaciones (33 en cada pie, con más de
100 músculos, ligamentos y tendones).
También
les digo que, para ir al monte, conviene llevar el pie más protegido
(cada vez que le doy un puntapié a una piedra me acuerdo de la gente
que utiliza calzado minimalista) y disponer de un mejor agarre, con
una suela algo más rígida y rugosa, por lo que la recomendación es
decantarse por unas zapatillas de trail, en las que el grosor del
talón sigue siendo importante, como lo es el no perder demasiada
flexibilidad en la zona del metatarso.
Hacía
tiempo que buscaba unas zapatillas de running que me diesen más
agarre en la zona de las falanges. La impulsión, si es completa, al
andar termina en esa zona, normalmente poco cuidada por las
zapatillas de los corredores, que suelen completar su impulso en la
zona metatarsiana. Yo vengo observando que acabo con mis zapatillas
de asfalto precisamente en esa zona de la suela, poco preparada para
la marcha, que yo machaco bastante.
Y
como para muestra vale un botón, la puntera de la foto corresponde a
una Nike Vomero (mis favoritas para asfalto) con seis meses de uso,
no exclusivo, alternado con las Asics Gel Fuji-Trabuco GTX que uso en
mis recorridos por caminos y monte.
Running,
trail, … Hasta ahora, no hemos hablado de zapatillas específicas
para la marcha nórdica, porque, simplemente, nunca las había visto.
Sin embargo, el otro día estuve en Decathlon, sin prisa, y me probé
unas cuantas de las que últimamente anuncian como de “marcha
nórdica”.
Comencé
por las que mejor pinta tenían, las más caras (59,99), las Nordic
Walking 900 (todas las que me probé fueron NewFeel). La pinta es
excelente y la suela, la que yo soñaba,… pero nada más probármela
la deseché: el botín que lleva incorporado para evitar la entrada
de piedras en la zapatilla convierte las operaciones de calzarse y descalzarse en un verdadero calvario. De manera que, con gran dolor
de mi corazón, me fui a otras, más baratas (34,99), que no tuviesen
el maldito botín, aunque en el cambio, perdí calidad en la suela (y
puede que en alguna parte más: el precio tiene que ir en algo), y me
las traje para probarlas.
Lo
primero que hice fue quitarles la plantilla plana que traen y
sustituirla por una anatómica de las que guardo cada vez que tiro
unas Vomero. Con eso gane confort para mis pies y casi un centímetro
más de amortiguación en el talón. Ya en la calle, las sensaciones
fueron excelentes, con el saliente y las estrías del talón
proporcionado una progresiva amortiguación y agarre, para iniciar el
trabajo activo del pie, con una buena transición, y las estrías de
la punta dándome el agarre del final del impulso que tanto echo de
menos en otras zapatillas.
Ya
hablaremos de la durabilidad de la suela y de la comodidad de la
zapatilla en rutas largas, de más de 15 km. Pero de momento, el
precio y las expectativas no son malos. Prometo informar sobre todo
lo demás.
En
cuanto al dichoso botín, ya sabéis los que me conocéis que para mí
resulta innecesario, pues siempre uso las polainas de tela del tipo
de las que dimos en la Nordicartagena 2016 o, simplemente, unas
hechas cortando la parte inferior de unas mallas largas viejas.
Baratas, ligeras, transpirables y comodísimas, que cumplen
perfectamente con su labor de impedir la entrada de chinas en las
zapatillas, sin dificultar el manejo de estas, ni encarecer su precio final.
Y no
os olvidéis de complementar todo lo anterior con unos buenos
calcetines… caros, que al final lo caro, si es bueno, sale barato.
Pero,
que las zapatillas no sean una excusa para no sacar los bastones del
paragüero… ¡que os conozco! A la calle con lo que tengáis … y
los bastones, por supuesto.












Quiero hacer marcha nórdica, pero no a 6km/h, si veo importante el tema técnica, pero no creo que sea lo más importante, ya que utilizar otras técnicas que te puedan dar más velocidad sería mas beneficioso para que el deporte de la marcha nórdica no sea un deporte residual o solo para personas mayores. Me alegra que haya ya un campeonato nacional, pero veo las pruebas un poco sosas, poco kilometraje y poco desnivel. Lo que me echa para atrás de disputar en el 2018 dicho campeonato es que no veo claro el tema reglamento, he encontrado esta página http://www.wr-nw.com/, con estas técnicas se podría competir en España.
Creo que está muy mal enfocado el tema de la marcha nordica.
Sería más interesante no ser tan estrictos con la técnica, tan puretas, hacer carreras más atractivas, tanto de distancia como de desnivel.
Veo que es un deporte muy atractivo que si se enfoca mal, acabará muriendo, de dos formas o irán cuatro gatos a las competiciones o cuatro gatos con bastones pero no de NW.
Bueno, yo estoy con los bastones, quiero aprender a hacer marcha nórdica pero veo que las técnicas que aparecen en la página que te menciono son mucho más atractivas para mucha gente.
No creo que haya que censurar ninguna, no veo que en las carreras de running se descalifique a los que corren a 03:00 min el km, o que en el trail se diga que quién baje de 6 min el km está fuera de carrera. Creo que sería bueno, no ser tan estricto con el reglamento y que cada uno vaya al ritmo que pueda.
Espero poder competir el año que viene en alguna prueba, pero desde luego si el reglamento es con técnica alfa(muy plástica y bonita) no me moveré de mi casa para hacer 10 kms en 1h 40 min. Ya he visto en algunos sitios carreras de NW, fuera de España con recorridos y ritmos atractivos a las que seguramente si que vaya.
Es triste como en casi todo este país se autoimpone barreras para todo, hasta para algo tan sencillo como caminar.
un saludo